Accesibilidad de los contenidos en Internet de las bibliotecas públicas desde dispositivos móviles
Por Natalia Arroyo10 July 2008
Continuando con el tema de la Web móvil abierto por Francisco Tosete1 y secundado por Pablo Lara2, hablaremos en esta ocasión sobre la accesibilidad de los contenidos de las bibliotecas públicas en la Web desde dispositivos móviles.
¿Es sencillo acceder desde este tipo de dispositivos a los contenidos en nuestras bibliotecas? ¿Cuáles son los problemas que se plantean?
¿Qué información y qué servicios podemos ofrecer a los usuarios de estos aparatos?
Dispositivos móviles
Cada vez es menos extraño que los internautas accedan a la Web, correo electrónico y otros servicios —no WAP— desde aparatos diferentes del ordenador de sobremesa o portátil: nos referimos a los llamados dispositivos móviles, llamados asà por su capacidad de movilidad, lo que les permite conectarse a Internet desde cualquier lugar a través de redes wifi, tarjetas de telefonÃa u otras formas. AsÃ, podrÃamos considerar dentro de esta categorÃa a teléfonos móviles, smartphones —incluido el esperado iPhone que pronto llegará a nuestro paÃs—, PDAs, ultra mobile PCs, iPods, videoconsolas, lectores de libros electrónicos, etc.
Muy lejos de alcanzar las cifras de paÃses como Japón, donde el acceso a Internet desde el móvil está muy asentado entre la población (más de la mitad utiliza el móvil para ello, superando ya en número a los accesos desde el ordenador), en nuestro paÃs este mercado es aún muy incipiente: sólo entre un 5% y un 7% de los ciudadanos utilizaban en 2007 el acceso a Internet desde sus teléfonos móviles, según el último informe DigiWorld 2008 - España3.
La amplia penetración de la telefonÃa móvil en España, de un 109% en abril de 2008 según datos del Observatorio Nacional de las Telecomunicaciones y de la Sociedad de la Información4, lo que supone una sólida base de mercado, y las nuevas ofertas en las tarifas durante el último año, hacen augurar un crecimiento exponencial de usuarios de estos servicios en los próximos años. A este tipo de accesos a Internet habrÃa que añadir los procedentes de otros dispositivos diferentes de la telefonÃa, como son los que se realizan a través de redes wifi.
Las caracterÃsticas propias de este tipo de aparatos y de su acceso a Internet condicionan en gran medida la visualización óptima de los contenidos. Dichas limitaciones vienen dadas, en primer lugar, por las dimensiones de las pantallas, mucho menores que las de un portátil: imaginemos ver en nuestro móvil, incluso en uno algo más grande, la página web inicial del sitio de noticias que consultamos a diario o leer una página web con un largo texto; seguramente nos resultarÃa bastante más costoso.
La carga de grandes y vistosos gráficos, imágenes, vÃdeos o sonidos no se hace fácil para algunos aparatos por las condiciones de las propias conexiones que, en el caso de la telefonÃa móvil, aún tienen un ancho de banda mucho menor, o incluso en los formatos que toleran: por ejemplo, algunos dispositivos no soportan JavaScript o Flash y los de Apple en concreto sólo permiten ciertos formatos de vÃdeo.
Además, hay que contar con la reducida capacidad de la memoria, que coarta el uso de cookies y caché5. Tampoco es fácil seguir los enlaces desde aparatos que no disponen de punteros o ratones6 o la consulta a bases de datos, no sólo a la hora de introducir términos de búsqueda (la escritura puede también ofrecer dificultades cuando no se cuenta con los teclados de botones a los que estamos acostumbrados), sino también en la lectura de los resultados, si son extensos.
Algunos contratos de telefonÃa móvil establecen un pago por cantidad de datos descargados, por lo que las grandes descargas encarecerán el servicio. En definitiva, se hace necesaria la adaptación de las interfaces de manera que se aligere la información al máximo, que sea lo más concisa posible y mayoritariamente textual, prescindiendo de gráficos. Pensemos por un momento cuál es la información que puede requerir un usuario mientras está en la calle, en el transporte o en cualquier otro lugar, en por qué y para qué va a querer consultarla.
Contenidos adaptados a dispositivos móviles en las bibliotecas públicas
Algunas bibliotecas públicas -aunque se encuentran también ejemplos entre las universitarias y especializadas- han adaptado sus contenidos a dispositivos móviles, bien de forma directa o indirecta. Indirectamente al emplear cualquiera de los muchos servicios de la Web social que han adaptado sus interfaces. Es el caso de servicios de moblogging (de mobile blogging, bloguear desde dispositivos móviles) como moblog.cl, o de microblogging como Twitter, de bookmarks sociales como del.icio.us (a través de Mobilicio.us, por ejemplo), de geoposicionamiento como Google Maps, o para compartir recursos como Flickr o YouTube, agregadores en lÃnea, servicios de ofimática 2.0 como Google Docs o Zoho, sitios de redes sociales como Facebook o Xing, etc.
Todos estos servicios integran lo que se conoce como Web móvil 2.0 y que, en palabras de Jaokar y Fish7, no es más que la materialización de uno de los principios de la Web 2.0 descritos por O’Reilly: el software (se incluye cualquier aplicación web) no se limita a un sólo dispositivo8. Desde esta perspectiva se puede afirmar que algunas bibliotecas públicas tienen adaptados sus contenidos a dispositivos móviles de forma indirecta.
Y directamente, adaptando los sitios web de las bibliotecas. Esta tarea se puede abordar de diferentes formas, algunas de ellas explicadas por Farkas 6 y Fox9 y que veremos a continuación en este párrafo y los siguientes. Existen servicios gratuitos que adaptan automáticamente los contenidos sindicados a dispositivos móviles, actuando como agregadores. Es el caso de servicios como AvantGo10 o xFruits, este último empleado por la Biblioteca de Muskiz para reagrupar los contenidos sindicados generados por dicha biblioteca11.
En todo caso, si tuviéramos dificultades de acceso a cualquier sitio web desde aparatos móviles podemos utilizar alguno de los servicios gratuitos de conversión automática —Skweezer o el servicio de Google12 son algunos ejemplos—: basta con introducir la URL de una página web para que podamos verla como si hubiera sido adaptada. También existen servicios de transcodificación, como vtapp o Blueapi13, que actúan de la misma forma pero con vÃdeos o imágenes, para que no haya problemas de formatos.
Otras bibliotecas han adaptado sus sitios web para ser leÃdos desde dispositivos móviles. Es el caso de la Freemont Public Library, que ha creado su sede web móvil14 con un servicio gratuito, mobiSiteGalore15, que permite crear y alojar páginas web adaptadas fácilmente. Como podemos comprobar, la información dispensada por esta biblioteca es mÃnima: últimas noticias y actividades (de forma muy concisa), datos de contacto y breve listado de servicios.
Un caso especial es la adaptación del interfaz de búsqueda del catálogo. Imaginemos poder consultar desde cualquier lugar la disponibilidad de un documento sin necesidad de acudir al edificio la biblioteca. Esto es posible gracias a sistemas como AirPAC6, de la empresa Innovative Interfaces, utilizado por la Hennepin County Library16 y muchas otras bibliotecas públicas y universitarias, entre ellas la de la Universidad de Cádiz17.
Al visualizar un registro del catálogo desde un dispositivo móvil a través de este interfaz veremos tan sólo algunos datos básicos de la publicación (tÃtulo, autor, datos de impresión y materias) y su disponibilidad o no, lo cual para los usos de un dispositivo móvil es más que suficiente. Existen además otras experiencias como MobiLIB18, desarrollado por la North Carolina State University como parte de la plataforma CatalogWS, o WebPAC.
Algunas bibliotecas permiten la posibilidad de descargar libros electrónicos, obras de referencia, audiolibros, vÃdeos o música en un dispositivo móvil. Estos servicios se prestan a través de empresas distribuidoras de contenidos digitales como OverDrive o NetLibrary, que con los que trabajan respectivamente las bibliotecas públicas de Nueva York19 y San Francisco21.
En definitiva, ¿por qué adaptar interfaces web?
La comodidad que supone poder acceder a información básica desde cualquier lugar facilita enormemente tareas de la vida diaria, como pueden ser tomar en préstamo un libro en una biblioteca pública, conocer la hora y el lugar donde se celebrará una actividad o consultar una obra de referencia, ahorrándonos tiempo y trabajo al evitar desplazamientos o no necesitar de un ordenador con conexión, que no tiene por qué estar siempre cerca de nosotros. Esto es especialmente ventajoso en grandes ciudades donde las distancias suelen ser largas y costosas.
Ante las optimistas expectativas de crecimiento de Internet móvil, las bibliotecas públicas, como centros de información local que son y en cumplimiento de las misiones establecidas por la Ifla/Unesco21, según las cuales deben “garantizar a los ciudadanos el acceso a todo tipo de información de la comunidad” y “facilitar el progreso en el uso de la información y su manejo a través de medios informáticos”, tienen ante sà nuevas retos a la hora de mejorar, ampliar y facilitar sus servicios a los ciudadanos.
Referencias:
- Tosete, Francisco. Web móvil. En: Anuario ThinkEPI, 2008, pp.174-176.
- Lara-Navarra, Pablo. Movilidad de información: de la biblioteca al salón de casa. En: Anuario ThinkEPI, 2009, pp.??-??. Consultado en: 10-07-2008.
http://www.thinkepi.net/movilidad-de-informacion-de-la-biblioteca-al-salon-de-casa - DigiWorld 2008 – España. Madrid: ENTER, 2008. Consultado en: 10-07-2008.
http://www.enter.es/enter/cms/es/informe/3666/1 - http://observatorio.red.es/
- West, Mark A.; Hafner, Arthur W.; Faust, Bradley D. “Expanding Access to Library Collections and Services Using Small-Screen Devices”. En: Information Technology and Libraries, 14 agosto 2007. Consultado en: 10-07-2008. http://www.acrl.org/ala/lita/litapublications/ital/252006/2502jun/west.cfm
- Farkas, Meredith. Social Software in Libraries: Building Collaboration, Communicaton and Community Online. Medford: Information Today Inc, 2007. Chapter 10: The mobile revolution, pp. 167-180.
- Jaokar, Ajit; Fish, Tony. Mobile web 2.0: the innovator’s guide to developing and marketing next generation wireless/mobile applications. London: Futuretext, 2006.
- O’Reilly, Tim. Qué es la web 2.0: Patrones del diseño y modelos del negocio para la siguiente generación del software [Traducción de Telefónica],2005. Consultado en : 10-07-2008.
http://sociedaddelainformacion.telefonica.es/jsp/articulos/detalle.jsp?elem=2146&salto=1&back=8&origen=2 - Fox, Megan K. Trends in mobile tools & applications for libraries. En: Conferencia en la Connecticut Library Association, Groton, 28 abril 2008. . Consultado en: 10-07-2008.
http://web.simmons.edu/~fox/pda/cla_4_08_fox.pdf - http://my.avantgo.com/
- http://xfruits.com/ferjur/?id=13130
- http://www.skweezer.com/ y http://www.google.com/gwt/n
- http://m.vtap.com/ y http://blueapple.mobi/
- http://fpld.websiteforever.mobi/
- http://www.mobisitegalore.com/
- http://mplwebcat.mplib.org/airpac/jsp/airpacIndex.jsp
- http://diana.uca.es/airpac/
- Sierra, Tito; Ryan, Joseph; Wust, Markus. Beyond OPAC 2.0: Library Catalog as Versatile Discovery Platform. En: The Code4Lib Journal, diciembre 2007, n. 1. Consultado en: 10-07-2008.
http://journal.code4lib.org/articles/10 - http://ebooks.nypl.org/
- http://sfpl.lib.ca.us/sfplonline/ebooks.htm
- Manifiesto de la IFLA/UNESCO sobre la Biblioteca Pública 1994. Traducción de Fundación Germán Sánchez Ruipérez. Consultado en: 10-07-2008.
http://www.ifla.org/VII/s8/unesco/span.htm
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Natalia Arroyo
Miembro del Grupo ThinkEPI
documenéame -

















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Creo que la accesibilidad a contenidos web en el móvil se ve condicionada por dos principales aspectos, y que comentas. El primero serÃa el tamaño de la pantalla, no es grato tener que visualizar las páginas web en pequeñas pantallas de 2,5 pulgadas, en las cuales no cogerÃa toda la página y harÃa que se desestructurase la forma de la misma. Y el segundo aspecto serÃa el precio que se paga por conexión a Internet en el móvil, más luego la bajada de datos, lo que harÃa que la factura se disparase.
No obstante, hay que pensar que se está trabajando mucho en hacer cada vez más accesible la web desde cualquier dispositivo, no sólo desde el móvil, sino también desde los ya existente ultraportátiles, por ejemplo, de 7 a 10 pulgadas, en los cuales prima la navegabilidad y accesibilidad a Internet en cualquier lugar sobre las prestación del dispositivo.
Un saludo y enhorabuena por tan buen artÃculo.
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“Muy lejos de alcanzar las cifras de paÃses como Japón, donde el acceso a Internet desde el móvil está muy asentado entre la población (más de la mitad utiliza el móvil para ello, superando ya en número a los accesos desde el ordenador), en nuestro paÃs este mercado es aún muy incipiente: sólo entre un 5 y un 7% de los ciudadanos utilizaban en 2007 el acceso a Internet desde sus teléfonos móviles, según el último informe DigiWorld 2008 - España”.
Para entender esto hay que hacer un simple ejercicio de comparación de tarifas de internet movil en España y otros paÃses de la CEE.
¿Por qué en UK Vodafone, Orange, O2 hacen publicidad de Facebook, Mysite, etc., desde los móviles y en España no?
Sólo hay que ver lo que cuesta y qué tipos de contratos se tienen en uno y otro paÃs.
Por cierto, Japón es un mundo aparte en cuanto a consumo de tecnologÃa, no tiene ningún sentido compararlo con otros paÃses con una relación con la tecnologÃa más “distante”.