RIA (Rich Internet Applications): la pluralidad del contenido
| 24 noviembre, 2009 |
Por Pablo Lara-Navarra y David Maniega-Legarda
en Notas ThinkEPI 2010 |
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¿Existe una relación entre tecnología web y pluralidad tecnológica? Sin ponernos a pensar, la respuesta sería rotundamente sí.
Entrando en qué significa pluralidad según la RAE, nos indica “multitud, número grande de algunas cosas, o el mayor número de ellas”; esta acepción se puede asignar directamente al concepto web que todos conocemos.
Por otro lado, otro significado es la cualidad de ser más de uno, y en este sentido el concepto de página web podría quedarse excluido, pues crear contenidos para diferentes navegadores (Internet Explorer, Mozilla, Safari…) o plataformas (Linux, Mac, Windows…) requiere de una codificación o recodificación específica para que no existan problemas de visualización y renderización, lo que nos conduce a la readaptación de los contenidos para cada tecnología en la quiera ser utilizado.
Aunque parezca algo incipiente, las aplicaciones RIA responden al problema planteado, es decir, las tecnologías RIA aplicadas a los contenidos permiten que sean visualizados en cualquier navegador y sistema operativo sin modificar un ápice del código donde se encuentra envuelto. Por consiguiente, un contenido desarrollado bajo tecnología RIA es visualizado de igual forma por diferentes agentes de usuario y bajo diferentes sistemas operativos.
Otra de las posibilidades que se nos plantea es la evolución de carga de datos. Actualmente, los contenidos en formato web están continuamente realizando peticiones de conexión a los servidores para proveer nueva información y este tráfico provoca una carga excesiva del sistema, llegando en algunas ocasiones a volverlo
prácticamente inoperativo.
La tecnología RIA gestiona de forma independiente las cargas de contenidos en una primera conexión para proceder a su ejecución y sólo genera nuevo tráfico para el acceso a datos externos, ya sean éstos ficheros o acceso a bases de datos.
Este cambio de paradigma hace que las aplicaciones RIA sean adoptadas cada vez con más frecuencia, pero más allá de este hecho (importante tecnológicamente hablando), su verdadera potencialidad radica en su capacidad interactiva y multimedia.
Intentaremos aportar un ejemplo práctico. Para editar un fichero Flash tradicional, primero tenemos que planificar todas las secuencias, incluyendo los parámetros donde se ejecutarán los procesos de interacción junto al recurso multimedia que se presentará, para que una vez establecido se pueda codificar y empaquetar. Cualquier cambio o error se puede solucionar únicamente abriendo de nuevo la película Flash, editando dicho cambio y volviendo a empaquetar el fichero.
La tecnología RIA, permite que cada interacción, como las realizadas en elementos multimedia, sea parte de un todo que se pueda alterar sin tener que abrir y empaquetar de nuevo, haciendo que cada pieza sea alterada sin afectar a su conjunto. A su vez, permite reproducir contenido multimedia independientemente del reproductor instalado en el propio sistema operativo.
A modo de conclusión, indicar que el contenido empaquetado en la tecnología RIA se actualiza independientemente y permite mejorar los sistemas de visualización, carga de datos y procesos de interacción con tecnologías previamente creadas, garantizando la interoperabilidad entre plataformas y formatos de forma que nos permita generar contenidos multiplataforma y multiformato, una excelente característica que debemos tener en cuenta a la hora de gestionar la difusión de contenidos y su reutilidad.
Pablo Lara-Navarra y David Maniega-Legarda
Miembros del Grupo ThinkEPI















