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La edición y las revistas científicas ante la encrucijada 2.0

Cómo citar este artículo:
Torres-Salinas, Daniel. “La edición y las revistas científicas ante la encrucijada 2.0“. Anuario ThinkEPI, 2009, v. 3, pp. 71-74.

La edición y las revistas científicas ante la encrucijada 2.0

En las últimas semanas en diferentes foros (3rd E-LIS Meeting y VIII Semana de la Ciencia) se han celebrado diferentes mesas de debate en las que se ha manifestado una preocupación común: cuál es el impacto que está teniendo la Web 2.0 sobre la actividad científica en general y sobre las revistas científicas en particular.

Como participante en dichas mesas y continuando la tradicional línea de investigación del Grupo EC3 (Universidad de Granada), dedicada a la evaluación y edición de revistas científicas (Grupo EC3, 2008; Delgado et al. 2007), expusimos diferentes ideas que recojo y sintetizo en la siguiente nota.

La edición científica un paradigma cambiante

En un trabajo inédito, el profesor Emilio Delgado (2005) definía acertadamente la historia de la edición científica como un paradigma cambiante, es decir una historia sometida a un cambio permanente pero al abrigo de consensos y patrones generales.

En esencia, la edición en el ámbito científico se ha visto afectada por dos revoluciones que modificaron sustancialmente la forma en la que el conocimiento se presentaba públicamente. La primera fue la que supuso el paso de los manuscritos a la imprenta y que constituiría el primer paradigma; dentro de este último, además, en una evolución natural de la formalización de los canales de comunicación, nacerían las revistas científicas (Journal des Scavans, 1665). El siguiente cambio de paradigma se producirá con la revolución tecnológica del siglo XX, que culmina con la llegada de Internet y el desarrollo de la edición electrónica.

Dentro de este esquema, la llegada de la Web 2.0 supone para la edición científica simplemente un nuevo avance, un nuevo escalón, un paso más en la evolución del hipertexto. De esta forma la 2.0 sería a la edición electrónica lo que en su momento la enciclopedia, desde el punto de vista de su filosofía editorial, y la linotipia, desde el punto de vista de la tecnología, fueron a la imprenta. Ni la enciclopedia ni la linotipia supusieron un cambio de paradigma pero sí un gran adelanto. Igualmente, la Web 2.0 para la edición científica, en su paradigma electrónico, sólo supone un cambio tecnológico, ya que gran parte de sus pilares sociales forman parte del Ethos Científico.

La impostura 2.0

Para Himanen (2003), los internautas, sobre todo los denominados nativos digitales, comparten la llamada Ética Hacker, fácilmente reconocible en los usuarios dospuntoceristas: creación de contenidos, interacción, comunidades y colaboración (Krosky, 2008).

Según Himanen, para los hackers, a la hora de generar conocimiento lo más importante, por encima de los resultados, ha sido la adopción del modelo académico abierto de creación. Asimismo, y siguiendo al mismo autor, esta nueva ética de la sociedad de la información se sostiene sobre otra norma científica, la del escepticismo organizado propuesta por Robert K. Merton.

En cierta medida, los hackers adoptaron parte del modelo científico como la forma más eficaz de generar nuevo conocimiento, modelo que a su vez pasa del hacker al usuario final, al dospuntocero. Cuando desde los blogs se descalifica a los científicos por su conservadurismo, estas acusaciones se producen desde una impostura, la impostura 2.0, ya que desconocen el origen de su propia ética.

La interacción, la participación, la colaboración, la búsqueda de reconocimiento, compartir datos e información, ser transparente en los resultados, los colegios invisibles, la publicación constante, ser autor y lector al mismo y el papel de los expertos en la validación de las aportaciones han sido desde el siglo XVI lugares comunes en el terreno de juego de la actividad científica. En este sentido la 2.0 no supone para los científicos nada nuevo en lo que respecta a sus modos [sociales], aunque sí trae bastantes innovaciones en sus formas [tecnológicas].

Con la adquisición del modelo académico abierto, la Web 2.0 ha propiciado una universalización de la exposición pública de ideas y su escrutinio por pares. Fijémonos por ejemplo en lo que se ha llamado por parte de Laspcott como Wikinomics; según Brown (2008), ésta nueva economía del conocimiento presenta cuatro características fundamentales:

- Apertura.
- Compartir.
- Expertos.
- Globalización.

Estos cuatro pilares han sido tomados de la ciencia que siempre ha sido abierta porque no existe ciencia si no se publica; los científicos siempre han compartido (ideas, teorías, recursos, datos) a través de todo tipo de canales (informales y formales); los expertos, el Peer Review, han sido una de las bases para la verificación y validación del conocimiento; y ahora, más que nunca, hablamos de una ciencia global desde el punto de vista de la publicación y desde el punto de vista de la colaboración.

También Sunstein (Kuklinski, 2007) ve estrechas relaciones entre las wikis y la ciencia, señalando cómo los campos del conocimiento científico son como grandes wikis, editables todo el tiempo a modo de revisión entre pares, en los cuales las nuevas entradas representan trabajos que hacen crecer la inteligencia colectiva en forma eficiente. La comparación es acertada pero no la dirección, son los wikis los que son como los campos del conocimiento, y no al revés. Por este tipo de opiniones, lanzadas desde la 2.0, hablamos de imposturas.

Por tanto, resumiendo la tesis que mantenemos aquí, para los científicos la adopción de toda la parafernalia 2.0 supone un auténtico reto, pero se trata más bien de un reto tecnológico que no trae demasiadas novedades en su esencia social. A la hora de afrontar este futuro son las revistas, como la pieza mejor engrasada de la maquinaria de la comunicación científica, las que llevan la voz cantante en la metamorfosis tecnológica y, efectivamente, el liderazgo natural de algunas revistas está permitiendo la transición hacía la nueva versión electrónica de sus ediciones, la 2.0.

Las revistas científicas serán 2.0

Una de las primeras cuestiones que surgen cuando se examina la Web 2.0 asociada a las revistas científicas es porqué la Web social no ha tenido sobre ellas el mismo impacto que se ha producido en otros ámbitos de la edición.

El ejemplo más evidente es el de los periódicos generalistas que han entrado en un profundo proceso de reflexión y renovación (Briggs, 2007). El principal cambio que se ha producido en estos medios tradicionales es que el lector, que tenía un papel pasivo como receptor del mensaje periodístico, tiene ahora la posibilidad de ser autor activo en la creación de los mensajes.

El periodismo se ha visto afectado por un cambio en el modelo de producción y consumo ya que se pasa de un lector pasivo a un lector-autor activo. Sin embargo, esta nueva relación no lo es tanto para las revistas científicas. El lector de las revistas científicas, el investigador, es por naturaleza lector-autor. Por eso las revistas científicas le han prestado una menor atención a la Web 2.0, porque ésta no supone una revolución tan llamativa como en el periodismo.

Con esto no quiero decir que las revistas científicas no puedan aprender de la Web 2.0. En otros trabajos hemos expuesto bastantes ejemplos de edición científica en entornos 2.0 (Torres-Salinas, 2008a; Torres-Salinas, 2008b). Por ejemplo la introducción de comentarios agiliza el debate científico y facilita el control del fraude, los sistemas de puntuación permiten indicar trabajos destacables, herramientas como Connotea o 2Collab contribuyen a compartir artículos y relacionarlos con otros, Facebook o Twitter facilitan la diseminación de contenidos entre comunidades y el rss permite al lector un consumo más eficaz y puntual de la revista.

Las ventajas son evidentes. Además, todos estos procesos están provocando una convergencia de los canales formales e informales de comunicación convirtiendo las revistas en productos más dinámicos y completos.

Las ventajas tecnológicas son tantas que las grandes editoriales ya se han posicionado y han dictado sentencia: las revistas científicas serán 2.0. Editores tan prestigiosos como Nature Group Publishing, Plos One, BMJ o Jama están experimentando e incorporando las diferentes herramientas de la Web social. Especialmente destacado al respecto es el papel de Elsevier, y es notable porque controla más de 2.500 revistas y 6.000 libros consultables a través de plataforma Science Direct, que está marcando el camino para el resto de proveedores y editores.

Proyectos como Article 2.0 Contest, el Elsevier Grand Challenge. Knowledge Enhancement in the Lifes Science, la puesta en marcha de su propio bookmark científico o la disponibilidad de feeds para todas sus revistas manifiestan una dirección 2.0 en su edición electrónica.

A la larga, gran parte de las plataformas irán incorporando todos estos avances y esto significará que gran parte de las mejores revistas serán 2.0 ya que un porcentaje importante de éstas se distribuyen a través de estos servicios. El proceso, además, se completará cuando se produzca la incorporación a la ciencia de la Generación Google, entonces se producirá la convergencia definitiva entre la ética hacker y la científica y podremos hablar propiamente de ciencia y científicos 2.0.

Bibliografía

Briggs, Mark.(2007). Journalism 2.0: How to Survive and Thrive: A digital literacy guide for the information age.
http://www.kcnn.org/resources/journalism_20/

Brown, David J.; Boulderstone, Richard. (2008). The impact of electronic publishing: the future for publishers and Librarians. Munich: Saur.

Delgado López-Cózar, Emilio. La edición científica: un paradigma cambiante [Inédito]

Delgado López-Cózar, Emilio; Ruiz Pérez, Rafael; Jiménez Contreras, Evaristo. (2007). La Edición de Revistas Científicas: Directrices, Criterios y Modelos de Evaluación. Madrid: Fundación Española para la Ciencia y la Tecnología.

Grupo EC3. Índice de Impacto de las Revistas Españolas de Ciencias Sociales.
http://ec3.ugr.es/in-recs/

Himanen, Pekka. (2001). La ética del hacker: el espíritu de la era de la información. Madrid: Destino.

Kroski, Ellysa.. (2008). Web 2.0 for librarians and information professionals. New York: Neal Schuman.

Pardo Kuklinski. (2007). Nociones básicas alrededor de la Web 2.0. En: Cobo Romaní, Cristóbal; Pardo Kuklinski, Hugo. 2007. Planeta Web 2.0. Inteligencia colectiva o medios fast food. Grup de Recerca d’Interaccions Digitals, Universitat de Vic. Flacso México. Barcelona / México DF.

Torres-Salinas, Daniel. (2008a) El paradigma 2.0 en las grandes revistas científicas. En: 3rd International LIS-EPI Meeting Innovación en información. Valencia, 24-25 de Septiembre.
http://ec3noticias.blogspot.com/2008/09/el-paradigma-20-en-las-grandes-revistas.html

Torres-Salinas, Daniel. (2008b) ¿Qué es y cómo se edita una revista científica 2.0?. En: VIII Semana de la Ciencia. Mesa de Debate: Las revistas científicas 2.0 ¿Existen? Madrid, 11 de noviembre.
http://ec3noticias.blogspot.com/2008/11/qu-es-y-cmo-se-edita-una-revista-20.html

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