Wikipedias y biblioteca pública. Participar en la información local digital a través de “localpedias”
| 2 diciembre, 2010 |
Por José-Antonio Gómez-Hernández
en Notas ThinkEPI 2011 |
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ABOGAMOS por que las bibliotecas públicas se impliquen e impulsen la publicación en wikipedias locales (localpedias), como forma de estimular la creación colectiva de contenidos en su entorno.
Alfredo Romeo (2007) acuñó en 2004 el término locapedia, al que hemos preferido añadir una “l” por motivos de eufonía, y para usar la expresión igual que en inglés.
Creemos que estas localpedias son una oportunidad para los servicios bibliotecarios municipales en el contexto digital. La idea no es novedosa, pues ya se expuso, por ejemplo, en las IX Jornadas de SEDIC sobre Gestión de Información de 2007, pero vemos que ahora es un buen momento para llamar de nuevo la atención sobre ello: en el V Congreso Nacional de Bibliotecas Públicas se ha hablado mucho de la función bibliotecaria de proveer contenidos digitales y servicios enraizados en su contexto (por ejemplo, Greenhill, 2010). Y también está en la línea de lo expuesto recientemente por Juárez (2010) o Saorín-Pérez (2010) sobre la biblioteca como editora y la memoria ciudadana.
1. Las wikipedias como oportunidad
Ante Wikipedia se adoptan todavía actitudes contrapuestas en sectores bibliotecarios o docentes. Algunas son favorables por su utilidad, actualización y su dinamismo: en conjunto tiene más de 14 millones de artículos en 260 lenguas, a los que acceden 400 millones de personas al mes. Otras, reticentes por el nivel de calidad de algunos de los contenidos, sus desequilibrios (puede ser más detallado el artículo sobre Belén Esteban que el de Platón) o los problemas de fiabilidad.
Actualmente no podemos negar su gran impacto en las prácticas de información de los usuarios, y su relevancia y utilidad para ellos. Wikipedia es un ejemplo de cómo ha evolucionado la producción y el acceso a las fuentes de información, de la extensión de formas de escritura colaborativa y de la participación en las redes sociales.
Es imprescindible, pues no existe otra fuente de acceso gratuito que integre el conocimiento humano de forma organizada y lo ponga a la mano, como quisieron los enciclopedistas ilustrados. Y ese volumen de información no podría costearse si se tuviera que hacer con editores remunerados directamente.
Los bibliotecarios debemos usarla, en primer lugar, como fuente de información para nosotros y nuestros usuarios y, en segundo lugar, enseñar sobre ella, proponer la participación responsable en Wikipedia para su mejora, y usarla como forma de creación de contenidos de interés con nuestros usuarios.
A veces escuchamos a colegas decir: “a mis alumnos les digo que no se basen en Wikipedia”, “en Wikipedia hay términos que están fatal”… Quizás quienes rechazan esta fuente temen que la simplicidad de localización y uso induzca una mala práctica para el aprendizaje del estudiante (copiar y pegar, superficialidad, falta de verificación del contenido). O cuestionan que el autor pueda no tener la credibilidad suficiente según las convencionales formas de medir el prestigio en la comunicación científica.
¿Por qué no estamos de acuerdo con ellos?: porque el resultado de la participación de miles de contribuidores voluntarios es incomparable desde el punto de vista de la cantidad, profundidad y nivel de actualización alcanzables; porque hay una revisión (a cargo de “bibliotecarios”) para corregir los errores; porque existe la posibilidad de hacerlo uno mismo en el momento en que se advierten; porque tenemos el historial del contenido del artículo para comprender su evolución; porque es participativa, porque permite la contribución y consulta de todos.
Y porque indudablemente ha sido adoptada por los usuarios: en el reciente informe “How college students evaluate and use information in the Digital Age” (Head y Eisenberg, 2010), se observa que Wikipedia es una fuente usada en el 85% de los trabajos de curso de los estudiantes, y en el 91% de sus búsquedas relacionadas con problemas de la vida cotidiana.
Cuando hace un par de años declaraba el bibliotecario David L. King “yo prefiero consultar Wikipedia a la Enciclopedia Británica” (Ródenas, 2008) tras una Jornada de Sedic sobre “Acercamiento profesional a la web social”, realizada en la Biblioteca Nacional de España, estaba marcando una actitud. Al margen de que pueda ser perfectible o esté en permanente construcción, nuestra labor como “entrenautas” (Gómez-Hernández, 2008) es participar con los usuarios en el aprendizaje de cómo evaluar la información de Wikipedia, de la Británica y de otras muchas fuentes, hacer pensar en el para qué de su uso y en la aplicación, adquirir con el usuario pistas para valorar la información, animarle a contribuir con su conocimiento a la Wikipedia, a una localpedia o a los compañeros de su entorno para seguir construyendo conocimiento.
¿No es frecuente que en todo proceso intenso y continuado de aprendizaje se termine percibiendo la insuficiencia de las fuentes existentes? Las wikipedias pueden dar salida a esa necesidad de mejora continuada de las fuentes de información.
Para una biblioteca, ser 2.0 implica moverse más allá de su propio centro, colaborar con iniciativas externas como Wikipedia. Y el modelo de ésta es, de todos los de creación de contenidos 2.0, el que tiene una mayor voluntad de estabilidad y organización coherente de su contenido, al basarse en el formato clásico de artículo, cita de fuentes y vinculación de medios.
La calidad de Wikipedia será en cierto modo reflejo del nivel de extensión de una alfabetización digital responsable y colaborativa de una comunidad. Podemos descubrir lagunas, contenidos incompletos o aspectos relevantes no reflejados en ella, y que tengan, según nuestra prudencia, la notoriedad suficiente para ser conocidos. Ahí tenemos la ocasión de aportar, de animar a otros a publicar algo en Wikipedia, y enriquecerla con nuestro conocimiento probablemente local.
Al hacerlo complementamos los contenidos generados por el sector editorial y los medios de comunicación, participamos en proyectos generados colectivamente por usuarios en comunidad, y contribuimos a mejorar o ampliar la información disponible en internet.
Creemos que con esa actitud las bibliotecas tienen una gran capacidad de generar de información, no excluyente del resto, de la que se crea por cauces editoriales, por ejemplo, pero con más libertad de uso, diversidad y creación de significados. Y como ya hemos mencionado, la autorregulación o la resolución de conflictos que conllevan las wikipedias las convierte en un laboratorio de alfabetización informacional y aprendizaje cooperativo excelente.
2. Wikipedias locales y bibliotecas
Por tanto, intentemos participar en Wikipedia y/o en una wikipedia local de nuestra comunidad, respetando las pautas de colaboración y relación existentes. Romeo, creador de Cordobapedia y considerado primer promotor de estos proyectos en España, ha sintetizado lo que es una localpedia: una enciclopedia local con contenidos libres de tipo textual y multimedia, georeferenciada, habitualmente gestionada con la plataforma Mediawiki, elaborada por una comunidad autoorganizada (Romeo, 2007).
En una localpedia, igual que pasa en Wikipedia, la participación se da en todo el proceso, no sólo en los contenidos o los comentarios, sino en la estrategia, la estructura y la supervisión. También se incorpora en la valoración, el filtrado, la selección de destacados y en el etiquetado. Y requiere una adecuada gestión de los derechos de uso, que sea amplia y responsable. Todo esto supone un giro importante en el concepto de autoridad, liderazgo y confianza. Y tiene sus riesgos, pero las experiencias demuestran su capacidad de fomentar el uso y los contenidos.
La potencialidad de la aportación de los usuarios es enorme. Más de 2 millones de bloggers en España, según se mencionó en el reciente EBE 2010. Más de 12 millones de españoles escribiendo en Facebook, y tantos otros indicadores lo demuestran. ¿Cómo con tantos millones de usuarios interactuando pueden seguir faltando contenidos locales?
En el contexto local se han publicado muchas monografías y obras generales, pero con tirada corta, poca distribución, usos protocolarios…, y no siempre han encontrado la forma de ser fácilmente accesibles, sostenibles y útiles a la mayoría. A menudo las necesidades de información de nuestros usuarios no encuentran respuesta en la bibliografía disponible. Faltan fotos locales, biografías locales, documentos históricos, vídeos, guías, etcétera. Frente a ello las localpedias logran integrar a muchos usuarios en torno al objetivo común de acrecentar el conocimiento local disponible.
Las localpedias enriquecen y complementan la tradicional colección local de las bibliotecas, aprovechando el contexto digital. Dos de las misiones de la biblioteca pública recogidas en el Manifiesto Unesco (garantizar a los ciudadanos el acceso a todo tipo de información de la comunidad y prestar servicios de información a empresas, asociaciones y agrupaciones de ámbito local) enfocan a las bibliotecas hacia la cultura local y la cooperación con sus agentes.
Además está la atención a la diversidad cultural y lingüística y a la salvaguarda de la identidad cultural que demandan las Pautas y Declaraciones (Copenhague, Pulman, etc.). Esto legitima claramente la labor dinamizadora de fuentes electrónicas de información local que atiendan las inquietudes culturales de la comunidad.
Hace unos años escribimos (Gómez-Hernández, 2002) que “Las bibliotecas públicas son un foco de fijación, conservación y acceso a la cultura propia, local, complementaria a la información que llega a la aldea global. La colección de los autores locales, la documentación sobre éstos, los recitales de sus obras, los documentos orales, las revistas de grupos locales, las tradiciones folklóricas, deben tener su registro en la biblioteca. La biblioteca debe fomentar la literatura en su ámbito, el conocimiento del patrimonio cultural propio, la preservación de la tradición oral, y para ello puede fácilmente producir contenidos y difundirlos convencionalmente y por las redes”.
Las localpedias serían una oportunidad para la dinamización de redes culturales locales, cubriendo materiales no atendidos suficientemente por otros agente.
3. La experiencia de las localpedias españolas
Algunas de las localpedias que han tenido más eco son la ya citada de Córdoba (Cordobapedia), Andalucía (Wikanda), Cartagena (CTpedia), Tarragona (Tarraco Wiki) , La Rioja (Wiki Rioja)5 o Madrid (Madripedia).
Como ha estudiado Romeo (2008b), han partido tanto de personas individuales (Cordobapedia, Sevillapedia), como de asociaciones y/o fundaciones (Oviedo, Villareal), empresas privadas (Salamanca, Extremadura o La Rioja), o Administraciones Públicas como una biblioteca o un archivo (Madrid, Cartagena o Andalucía).
Y son proyectos que implican y se apoyan en la socialización de los contenidos, la ampliación del contenido textual y gráfico de dominio público, y la práctica de las competencias digitales en el ámbito de toda una comunidad.
Sobre la herramienta de gestión más usada, Mediawiki, se considera que debe ser adaptada o complementada para que su manejo sea más sencillo. Otra previsible tendencia será que aumenten las contribuciones orales más que las escritas, donde la barrera de entrada es aún grande, especialmente en personas de mayor edad (Romeo, 2008b). “Falta ver cómo se consolidarán las comunidades actuales y cómo surgen las nuevas, pero los ejemplos anteriores han demostrado el camino a seguir. Desde mi punto de vista, existen pocos modelos de generación de contenido local mejores como el de la (…) colaboración para la creación de ese contenido. Sólo falta la consolidación de las mismas y su expansión hacia nuevas ciudades, provincias y regiones, para que sea factible la presencia del contenido local en Internet y de eso, los nativos digitales saben bastante”.
En el ámbito local existe una base para el éxito de proyectos que dan cabida a toda la pequeña historia que se esconde en la sociedad. No son sólo contenidos que reseñan o comentan, asociados a la actualidad o a la historia, sino que partiendo de la información disponible en cualquier bibliografía o estudio, permiten que los ciudadanos participen aportando fotos que ningún investigador tiene, explicaciones de nombres populares que se han dado a determinados lugares. Permite un diálogo enriquecedor tanto por los resultados como por el proceso.
Una cuestión a debatir es si es más eficaz participar en la Wikipedia “general”, y sumar, o crear un proyecto particular local, y disgregar. El criterio de notabilidad está muy claro para autores locales de gran relevancia, que podríamos incluir en Wikipedia con gran profundidad y seguimiento. Mientras que para los pequeños autores de actividad reducida a la ciudad, que serían invisibles en una enciclopedia universal, el lugar sería la localpedia.
Romeo (2007) destaca tres ámbitos de beneficio de las localpedias para bibliotecas y archivos:
- Accesibilidad al contenido: una enciclopedia libre participativa garantiza la accesibilidad a un contenido histórico de modo sencillo por parte de cualquier usuario. Hoy en día, un usuario medio no relacionado con el mundo de los archivos o bibliotecas tiene dificultades para consultar determinados documentos. Es muy posible que los recursos y catálogos de las instituciones documentales necesiten ser mediados por fuentes más legibles, con mayor nivel de elaboración, como el caso de las localpedias.
- La contextualización del conocimiento. Gracias a la generación de artículos de conocimiento local cualquier documento histórico de una biblioteca o archivo puede ser contextualizado en un artículo de esta enciclopedia.
- Pero más importante es que liderando estos proyectos “las bibliotecas y archivos se abren totalmente a la sociedad para coparticipar, liderando o no, la generación de un centro de conocimiento sobre la ciudad. De esta manera, las bibliotecas y archivos municipales pueden liderar la creación de los futuros centros de conocimiento sobre lo local que existirán. Aportando su conocimiento y profesionalidad sobre conocimientos históricos, la calidad de estas locapedias se incrementará notablemente, y por ende, el conocimiento de la ciudad por parte de los propios ciudadanos”.
4. Cuestiones sobre la calidad y oportunidad de las localpedias
¿Cómo evaluar la calidad de estos proyectos?
Sin duda es un tema en el que habrá que avanzar. Partiendo del análisis de Ctpedia, la localpedia de Cartagena, realizada por Angosto (2010), nos planteamos estas consideraciones:
- Hasta que una localpedia no llega a un cierto volumen de desarrollo es difícil de evaluar. Y debe hacerse atendiendo a la naturaleza del proyecto. Los enlaces internos o el número y actualidad de las revisiones aumentan conforme la fuente adquiere una mayor cantidad de artículos.
- Para usar criterios cuantitativos debemos tener en cuenta el tipo de artículo que se analice. Por ejemplo, los artículos de tipo biográfico requieren menos enlaces internos que otros de temática más general.
- Un alto volumen de contenidos y de editores es un elemento fundamental para garantizar una amplia cobertura de contenidos y asegurar su calidad. Puede ser necesario incluir en los análisis un indicador sobre el índice de colaboración en los artículos, que cuanto más elevado fuera mostraría un carácter más participativo del proyecto.
- El seguimiento de diferentes políticas de archivo de contenidos multimedia, y su adecuación al marco legal de la propiedad intelectual puede dar ventaja a estos proyectos frente a Wikipedia, cuya política es muy restrictiva: enlaces a vídeos de Youtube, imágenes de dominio público, etc.
- En los proyectos de promoción municipal es conveniente delimitar la cantidad de contenidos que provienen de la propia acción institucional, y los de la colaboración directa de los ciudadanos, para que no deje de ser algo participativo.
- Determinar la “originalidad” de la información, tratando de identificar la aportación de contenidos no preexistentes o escasamente tratados en otras fuentes. Se trata de un elemento diferenciador de la información local, en donde se puede encontrar un valor añadido de la localpedia.
Y para enlazar la localpedia con la colección local de la biblioteca, podríamos sugerir:
- Analizar la bibliografía usada y su tipología, controlar ausencias significativas y valorar el conocimiento y uso del fondo local preexistente.
- Consideramos interesante fomentar el uso de enlaces a documentación original digitalizada en diferentes proyectos de bibliotecas digitales patrimoniales de las diferentes comunidades autónomas y detectar infrautilización de recursos disponibles.
- Una posibilidad es la elaboración, a partir del servicio de referencia de las bibliotecas municipales, de una bibliografía de fuentes de referencia y diccionarios de interés local, para incorporar a la “Ayuda de la localpedia” recomendaciones bibliográficas útiles y disponibles.
- Podría estudiarse conjuntamente la relación entre la enciclopedia y el resto de fuentes de carácter municipal o regional, estableciendo relaciones entre contenidos de diferente orientación.
- En algún caso ha sido explotada intensamente una fuente bibliográfica primaria (por ejemplo un libro sobre “Historia de las calles de la localidad”), lo cual nos lleva a plantearnos si hay alguna forma de dinamizar las colecciones desde la red de bibliotecas municipales para una “socialización” de las obras respetuosa con los intereses de los autores y editores. Se trata de uso de contenidos donde a veces se puede llegar a abusar del concepto de cita, y puede llegar a vulnerar derechos de autor.
- En el ámbito de las políticas públicas de información digital, cuyo ámbito es muchas veces regional, sería interesante conocer modelos de gestión conjunta entre municipios y su autonomía, cuyo exponente en España sería la comunidad andaluza.
Reflexiones finales
Las posibilidades de las localpedias para los agentes vinculados a la cultura local, y en especial para las bibliotecas y archivos, son amplias y abren horizontes para proyectos con impacto social y gran aprovechamiento de recursos de información, tanto del sector público como del editorial. Contar con la aportación de los propios ciudadanos para documentar la historia y la cultura local puede producir una mejora de las habilidades de información aplicables a ámbitos educativos, personales e incluso económicos.
En conveniente tratar de organizar en la biblioteca talleres de alfabetización en torno a Wikipedia, su uso como fuente y la publicación en nuestra localpedia. Y a través de ellos dar también a conocer y fomentar el uso de la colección local de la biblioteca por parte de los redactores de las localpedias.
Nota final
Para analizar estas posibilidades estos días estamos celebrando en Anabad Murcia la jornada profesional “Contenidos digitales locales: modelos institucionales y participativos”, donde se expondrá proyectos como CTpedia, el proyecto “Memoria de Madrid” o el “Canal de Historia de la Región de Murcia”. Y en la Facultad de Comunicación y Documentación de la Universidad de Murcia se están realizando algunas actividades formativas sobre el uso de Wikipedia en el marco de proyectos de innovación educativa.
Referencias bibliográficas
Angosto, R. M. Calidad de contenidos de CTPEDIA (Enciclopedia Participativa de Cartagena): Análisis comparativo de artículos sobre escritores locales, 2010. [Trabajo Fin de Carrera]. Inédito.
Gómez-Hernández, José-Antonio. Gestión de Bibliotecas. Murcia: DM, 2002.
Gómez-Hernández, José-Antonio. “Las metáforas del mundo de la información y los bibliotecarios”. El profesional de la información, 2002, v. 17, n. 3, pp. 340-343.
Greenhill, K. Transformando la biblioteca pública: de conservadores de ediciones impresas a creadores de contenido digital. En: Vº Congreso Nacional de Bibliotecas Públicas. Gijón, 3-5 de noviembre, 2010.
Head, A. J.; Eisenberg, M.B. How College Students Evaluate and Use Information in the Digital Age, 2010.
Juárez-Urquijo, Fernando. “Edición y gestión digital en la Biblioteca Pública”. Anuario ThinkEPI, 2011, v. 5, pp. ¿¿-??.
Ródenas, Virginia. “David Lee King: yo prefiero consultar Wikipedia a la Enciclopedia Británica”. ABC, 8 de octubre, 2008.
Romeo, A. “Locapedias: Generación de contenido local de manera colaborativa”. En: IX Jornadas SEDIC de gestión de información, 22 y 23 de noviembre, 2007.
Saorín-Pérez, T. “Los proyectos de memoria ciudadana y la Biblioteca orientada a los contenidos 2.0”. Anuario ThinkEPI, 2011, v. 5, pp. ¿¿-??.
Gómez-Hernández, José Antonio. “Wikipedias y biblioteca pública. Participar en la información local digital a través de ‘localpedias’”. Anuario ThinkEPI, 2011, v. 5, pp. ¿¿-??.















