Thinkepi
    Thinkepi


Anuario ThinkEPI


ISSN: 1886-6344

Referenciado en:

Dialnet
DICE
Latindex

Tablas de contenidos:

Anuario 2009
Anuario 2008
Anuario 2007

Formulario de pedido

Canales de difusión:




Suscripción a ThinkEPI



ThinkEPI en Facebook



ThinkEPI en Twitter





Add to Technorati Favorites



Enlaces patrocinadores:








Temporada actual:





Twitter y las (micro)arquitecturas de información social



Más sobre iSchools



¿El año de las tabletas y los e-readers? Dispositivos de lectura para medios de comunicación



Arquitectura de información y Diseño de interacción, dos disciplinas diferenciadas en el marco de la Experiencia de usuario



Biblioteca, aprendizaje y acceso a la información en medio del temporal tecnológico



Software para el acceso a la información. Situación del mercado en 2009



Sobre usabilidad y experiencia de uso



Los libros electrónicos: una realidad emergente



Archivos y software libre



Reflexiones y buenas prácticas sobre la presencia personal en la Web académica



Las bibliotecas escolares en España ante una nueva década: brotes verdes e incertidumbres



Gestores de referencias sociales: la información científica en el entorno 2.0



Del correo electrónico a la conversación dinámica, la comunicación como documento



Los recursos de información sobre cómics: la nueva base de datos especializada en Carlos Giménez (y II). Definición y alcance del proyecto



Los recursos de información sobre cómics: la nueva base de datos especializada en Carlos Giménez (I). Estado de la cuestión



RIA (Rich Internet Applications): la pluralidad del contenido



Primeros pasos hacia la gestión de datos de investigación en las universidades: la iniciativa DAF



El libro como excepción



Los servicios de publicaciones de las universidades en épocas de esplendor de la evaluación científica



Dr Paper & Mr Web



La revolución de internet y los paradigmas bibliotecarios emergentes: las bibliotecas digitales comerciales



Visibilidad y accesibilidad de las tesis de Documentación en España



Algunas reflexiones otoñales a propósito de la ‘infoxicación’



La acción de las bibliotecas públicas en tiempos de crisis



Compartir datos (data sharing) en ciencia: el contexto de una oportunidad



Biblioteca pública Sociedad Limitada



Las interfaces de usuario del mañana, hoy: ¿están siendo los dispositivos móviles el acicate necesario?



El vídeo en los cibermedios: algunas certezas y muchas dudas



Congresos españoles de biblioteconomía y documentación: de la inevitable fragmentación a la necesaria transversalidad



¿Qué nos aportan las redes sociales?



Implicaciones éticas de la minería de datos



Leyendo (y gestionando) blogs desde el móvil



Ranking de universidades en la Unión Europea: aproximación multidimensional a una realidad compleja



Repositorios digitales: un concepto, múltiples visiones



Academia y Ciencia colectiva



El debate de la formación universitaria en ByD: más allá de Bolonia



¿Por qué “Bolonia” en los estudios de Información y Documentación?



El fomento de la lectura en la biblioteca pública 2.0: una apuesta por la innovación y el riesgo



Revistas españolas en WoS



Google Scholar: ¿una herramienta para la evaluación de la Ciencia?



Rediseñando Google: Propuesta base para el desarrollo de un sistema operativo multimodal ubicuo




Buscador:




Archivos:






Presentación del Grupo Thinkepi Objetivos y áreas de actuación de Thinkepi Participantes del Grupo Calendario de textos Wiki del Grupo Notas ThinkEPI Anuario Enlaces de interés Buzón de sugerencias Menú en Thinkepi

Lee King y el cambio en las bibliotecas y roles bibliotecarios: reflexiones abiertas para el debate

Por Francisco Tosete Herranz
9 October 2008

El pasado 8 de octubre de 2008, tal como informa Natalia Arroyo a través de Iwetel, se publicó en el periódico ABC una entrevista realizada a David Lee King, Director de los Servicios Digitales de la Biblioteca Pública de Topeka y del condado de Shawnee, durante su estancia en nuestro país con motivo del IV Congreso Nacional de Bibliotecas Públicas, celebrado en A coruña, y de la jornada organizada por Sedic “Acercamiento profesional a la web social: experiencias de bibliotecas 2.0 y formación en nuevas herramientas”.

La verdad es que no tiene desperdicio lo que escribe Lee King1, 2. A la luz de estas cosas uno se sigue planteando cuál ha de ser el papel de los bibliotecarios y de las bibliotecas en los presentes años.

Estamos en un proceso de cambio en el que están coexistiendo el papel, el modelo de biblioteca física que en mi opinión son los monasterios del siglo XXI (más abiertos quizá, pero que no dejan de ser monasterios, especialmente para los discapacitados), y el modelo de atención y prestación de servicios físicos.

Las bibliotecas digitales no son la panacea pero pueden ayudar a reducir algunas desigualdades clamorosas.
El desarrollo y la introducción de este modelo, o cambio, no es simétrico en todas las partes del mundo, pero creo que sí es creciente en muchas partes y está acelerándose por momentos.

Allí donde llega en primer lugar está la oportunidad de abrir brecha y experimentar con nuevas dimensiones de las bibliotecas en la Red.

Allí donde llega más tarde por el desarrollo social, cultural, económico o tecnológico de las sociedades, ofrece la gran oportunidad de que, como sostenía Rodríguez de las Heras, pueda actuar como una palanca.

Cuanta mayor sea la distancia marcada por el desarrollo tecnológico y el tiempo que transcurra hasta su introducción en los países subdesarrollados o emergentes, más espectacular será el cambio.

¿Un ejemplo? África, con la creación de Infocentros a lo largo y ancho de todo el continente y la extraordinaria penetración que está teniendo la telefonía móvil. Las tecnologías son las dinamizadoras del cambio social, cultural, económico y humano. Imaginaros lo que pueden ser teniendo a un grupo de personas como a una comunidad de expertos bibliotecarios detrás de ellas.

Y en este contexto, ¿cuáles han de ser los nuevos roles que han de asumir los bibliotecarios? Hablo de nuevos roles que han de asumir, no sustituir, quizá una de las claves que aporta Lee King en su presentación.

Aunque sean una utopía en muchos casos (al menos en lo que a España se refiere), como reflexión de partida para la discusión y como dinamizadores del cambio, creo que son perfectamente válidos.

Entre otros cabe citar:

- Participación activa en la definición de los webs de sus correspondientes bibliotecas.

El equipo de una biblioteca debería ser el responsable directo de la gestión del espacio de su biblioteca en la World Wide Web. Al igual que una biblioteca forma parte de un sistema bibliotecario y de una red de bibliotecas físicas, dicha estructura tiene que tener su equivalente en el mundo digital. Una red de bibliotecas digitales y cada biblioteca digital como un nodo de la misma, aprovechándose de las sinergias que se derivan de aplicar los principios de cualquier economía de escalas o lo que es lo mismo, del trabajo colaborativo en red.

- Búsqueda, análisis, selección y construcción de repertorios bibliográficos de recursos en línea, utilizando herramientas colaborativas que permiten el trabajo asincrónico (de forma discontinua, en función de la disponibilidad del bibliotecario a lo largo del tiempo) tales como wikis.

- Aportación de valor cultural, creación, dinamización y fomento de una comunidad digital mediante el uso de herramientas 2.0 tales como blogs, foros y creación de repertorios de recursos informativos culturales en línea (algo que no hace Google), que deberá tener un fuerte componente local a pesar de la potencial universalidad de la Web. En la Red, cualquier usuario debería poder acceder a los recursos digitales de la biblioteca. El conocimiento de todos y para todos.

- Este punto abre otro de debate acerca de quién va a poder ser socio de la biblioteca dado que, aunque el campo que abarca es, como mencionaba, potencialmente universal, los recursos (humanos, temporales y económicos) de la biblioteca como unidad de un sistema, son físicos y finitos.

El funcionamiento de determinados servicios, como el de referencia, debe apoyarse en los citados principios del trabajo colaborativo y en la economía de escalas que permiten las herramientas 2.0.

La comunidad es por tanto quien debe implicarse en la resolución de los problemas de la comunidad, no sólo los bibliotecarios. Y el modelo de biblioteca digital, para que tenga éxito, se debe apoyar en la creación de la comunidad digital y en la dinamización del espacio digital que es la biblioteca.

Los bibliotecarios deben ser los Agentes dinamizadores de la comunidad, exactamente de la misma forma que deberían serlo en las bibliotecas físicas.

Para terminar, ¿qué es la World Wide Web? ¿Y, qué es Google?

La World Wide Web es una gran biblioteca, la mayor a la que ha tenido acceso la Humanidad nunca jamás.

Y Google, con su sistema operativo ubicuo y su entorno ubicuo (Cloud Computing), y, sí, con sus herramientas ofimáticas y de difusión del conocimiento, es tanto una buena biblioteca como un buen bibliotecario, aunque no es ni mucho menos el mejor precisamente.

¿Quién ha dicho que la Biblioteconomía y Documentación ha muerto?

Para mí es una disciplina más necesaria que nunca. Y más con lo que se nos está viniendo encima: la convivencia en los próximos años del soporte que ha sido rey durante 500 años para transmitir la información (el papel) con la aparición de los dispositivos digitales (e-books y ultraportátiles, entre otros), que están configurando el necesario ecosistema digital para que se produzca el cambio.

Lo que es necesario es un cambio de mentalidad en la profesión, de redefinición del perfil profesional en las escuelas de Biblioteconomía, de redefinición de los roles de los actuales bibliotecarios y de las generaciones venideras y, sobre todo, un cambio a nivel político, económico y tecnológico. Quizá el mayor desafío que tiene que afrontar la nueva biblioteca digital.
El debate (y el cambio) ha comenzado ya hace tiempo, es necesario intensificarlo.

Francisco Tosete
Miembro del Grupo ThinkEPI





documenéame documenéame -


Otras aportaciones

LA BIBLIOTECA 2.0: COSTOSA EN TIEMPO Y RECURSOS PERO, ¿CON INCIDENCIA?

Por: José-Vicente Serrano
Vía EPI Facebook Group

Como dice Tosete en su interesantísima aportación, “el debate (y el cambio) ha comenzado ya hace tiempo, es necesario intensificarlo”.

Para hacer un debate tenemos que ponernos unos límites sobre qué se va a debatir y mi pregunta no hace referencia a cuestionar la Web 2.0 (¡si estamos usando Facebook!), ni a cuestionar la biblioteca 2.0 en general, sino a preguntarme si los jóvenes universitarios que tienen entre 18 y 24 años (la mayoría) tienen algún interés en la “biblioteca universitaria 2.0″.

Hago incidencia en la Universidad, donde trabajo como bibliotecario.

Crear y gestionar todo eso de la biblioteca universitaria 2.0 consumirá gran cantidad de tiempo de los bibliotecarios. ¿Habrá resultados?

Los bibliotecarios antes nos pasábamos la vida discutiendo cómo se encabezaba un registro, los encabezamientos de materia, etc. ¿Ahora nos pasaremos la vida aprendiendo programas de ordenador, el uso de plataformas de la Web 2.0, etc., y cuya incidencia sobre los usuarios universitarios será igual que antes los encabezamientos de autor y de materia?, es decir, ¿realizaremos una actividad costosa en tiempo y en recursos con una muy escasa incidencia?

NECESIDAD DE NUEVOS PERFILES: ¿BIBLIOTECARIO-ARQUITECTO DE LA INFORMACIÓN?

Por Francisco Tosete
Vía EPI Facebook Group

José-Vicente, pues no te sobra ni una coma de tu mensaje.

Algunas opiniones al respecto por si son de interés:

- ¿Le interesa a la gente realmente la biblioteca universitaria 2.0?

Creo que sí, y si no, estoy convencido de que puede llegar no sólo a interesarles sino a convertirse en parte imprescindible de su labor universitaria.

No creo que suceda a corto plazo pero en unos pocos años… los libros digitales están entrando con mucha fuerza, la prensa impresa tiene una tremenda crisis y las ediciones digitales de los diarios se están demostrando claramente superiores por citar tan sólo un ejemplo.

El modelo de negocio de la prensa está cambiando y el modelo de servicios de las bibliotecas, con la introducción paulatina del ecosistema digital y la aparición de nuevos gadgets, en mi opinión va a hacer que los webs de las bibliotecas digitales tomen cada vez más una mayor e importante relevancia en las instituciones a las que pertenecen.

¿Te imaginas lo que puede ser una biblioteca física apoyada por una importante colección de materiales digitales? ¿Lo que puede ser en una universidad española en la que toda la producción científica universitaria se encontrase disponible en línea en un repositorio digital?

Hay muchísimo trabajo que hacer y, no sé, creo que tenemos que tirarnos al barro, aunque sea debatiendo, proponiendo ideas (utópicas o no) y alimentando el debate como única manera con la que se conseguirá ir abriendo camino al cambio.

Es complicado aunque no imposible. Eso sí, requiere mucho trabajo ¿podrán asumirlo los bibliotecarios? pues no lo sé, pero cada uno, como podamos, tendremos que intentarlo ¿no?

Yo lo que puedo ofrecer ahora mismo es diseño: una propuesta de home de biblioteca 2.0; a ver si saco tiempo en algún momento y la actualizo, que desde que la hice han aparecido un montón de cosas interesantes.
http://www.imaginas.net/biblioteca20

- ¿Ahora nos pasaremos la vida aprendiendo programas de ordenador, el uso de plataformas de la Web 2.0, etc., y cuya incidencia sobre los usuarios universitarios será igual que antes los encabezamientos de autor y de materia?, es decir, ¿realizaremos una actividad costosa en tiempo y en recursos con una muy escasa incidencia?

Pues no te falta ni una pizca de razón una vez más y se nota que trabajas “en las trincheras”.

Ante ello, lo que creo que se debe hacer es trabajar de manera intensiva en mejorar las webs de las bibliotecas actuales, usabilidad pura y dura, arquitectura de la información pura y dura, implicar a los bibliotecarios al máximo en el desarrollo de los webs de bibliotecas, realizar un proceso constante de feedback con toda la plantilla para obtener información sobre lo que funciona y lo que no funciona de la web de la biblioteca, realizar estudios comparativos de mercado (benchmarking) de los webs de bibliotecas de otras instituciones identificando buenas prácticas, testar, testar y testar con usuarios reales (que no cuesta tanto de verdad).

Y, sobre todo, luchar por que se cree la figura del bibliotecario-arquitecto de información o por que alguno de los profesionales que trabaja en la biblioteca comience a asumir labores de arquitecto de información o ingeniero de usabilidad y que comience a realizar un trabajo intensivo, y constante de mejora del web de la biblioteca.

Creo que no es algo utópico, creo que podría hacerse, creo que hay que sensibilizar a los niveles directivos de la biblioteca y a los que están por encima de ellos y luchar para que empiecen a crearse equipos de usabilidad dentro de la propia estructura de cada biblioteca para que creen esos puestos y comiencen a invertir dinero (que las bibliotecas bien que se lo merecen y más en esta Sociedad en la que estamos).

Y en cuanto al resto de los bibliotecarios, no es lo mismo una biblioteca universitaria que una pública, puesto que la labor que se realiza es distinta, pero aun así, creo que no estaría de más que, sea la biblioteca que sea, comenzase a asumir otros roles que quizá ayudarían en parte a paliar esa cierta crisis de identidad perenne que hay de la profesión e incidir menos en otros como la catalogación y similares que, en mi opinión, hoy en día tienen algo más que poco sentido y que podrían ser desempeñados de manera centralizada en cualquier red.

En cuanto a otros como el registro, el tejuelado, la colocación de los libros, etc., bueno, con los libros digitales unos irán requiriendo menos tiempo y otros quizá el mismo o más, lo que hay que ver es cómo podemos distribuir el que se gane en otras tareas como las que citaba el otro día, exploración y explotación intensiva de los recursos de la Web, que creo que son tremendos y de muchísima calidad y utilidad para los usuarios.

En fin, todo un cambio.