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	<title>Comentarios en: Contenido responsable en la Internet colaborativa</title>
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		<title>Por: JosÃ© Vicente Serrano Olmedo</title>
		<link>http://www.thinkepi.net/la-responsabilidad-sobre-el-contenido-que-generan-los-usuarios-en-la-internet-colaborativa/comment-page-1#comment-228</link>
		<dc:creator>JosÃ© Vicente Serrano Olmedo</dc:creator>
		<pubDate>Mon, 14 Jul 2008 06:10:43 +0000</pubDate>
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		<description>&lt;h5&gt;LA NATURALEZA OFENSIVA DE LOS BLOGS Y SU CONTROL&lt;/h5&gt;
Por &lt;strong&gt;JosÃ© Vicente Serrano Olmedo&lt;/strong&gt;

Resulta extraÃ±o que la nota de &lt;strong&gt;Jorge Franganillo&lt;/strong&gt; haya tenido una sola respuesta (pero muy adecuada), siendo que en ese texto se dicen muchas cosas substanciosas.
&lt;strong&gt;Franganillo&lt;/strong&gt; cita una afirmaciÃ³n de &lt;strong&gt;Cheng&lt;/strong&gt; (2007) segÃºn la cual â€œla mayorÃ­a de blogs incluyen mensajes de naturaleza ofensiva o indeseadaâ€.
Â¿De dÃ³nde surge tal afirmaciÃ³n? De â€œun informe de la empresa de seguridad &lt;em&gt;ScanSafe&lt;/em&gt;â€ de acuerdo con el cual â€œel 80% de los blogs incluyen contenidos de este tipoâ€. Â¡Claro! Â¿QuÃ© va a decir una empresa de seguridad informÃ¡tica en internet?
Pues dirÃ¡ que â€œtodo estÃ¡ muy malito y aquÃ­ te ofrezco mis serviciosâ€, apoyÃ¡ndose en lo que, desde su interÃ©s, entiende por â€œnaturaleza ofensiva o indeseadaâ€.
</description>
		<content:encoded><![CDATA[<h5>LA NATURALEZA OFENSIVA DE LOS BLOGS Y SU CONTROL</h5>
<p>Por <strong>JosÃ© Vicente Serrano Olmedo</strong></p>
<p>Resulta extraÃ±o que la nota de <strong>Jorge Franganillo</strong> haya tenido una sola respuesta (pero muy adecuada), siendo que en ese texto se dicen muchas cosas substanciosas.<br />
<strong>Franganillo</strong> cita una afirmaciÃ³n de <strong>Cheng</strong> (2007) segÃºn la cual â€œla mayorÃ­a de blogs incluyen mensajes de naturaleza ofensiva o indeseadaâ€.<br />
Â¿De dÃ³nde surge tal afirmaciÃ³n? De â€œun informe de la empresa de seguridad <em>ScanSafe</em>â€ de acuerdo con el cual â€œel 80% de los blogs incluyen contenidos de este tipoâ€. Â¡Claro! Â¿QuÃ© va a decir una empresa de seguridad informÃ¡tica en internet?<br />
Pues dirÃ¡ que â€œtodo estÃ¡ muy malito y aquÃ­ te ofrezco mis serviciosâ€, apoyÃ¡ndose en lo que, desde su interÃ©s, entiende por â€œnaturaleza ofensiva o indeseadaâ€.</p>
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	</item>
	<item>
		<title>Por: Marcos Ros-MartÃ­n</title>
		<link>http://www.thinkepi.net/la-responsabilidad-sobre-el-contenido-que-generan-los-usuarios-en-la-internet-colaborativa/comment-page-1#comment-227</link>
		<dc:creator>Marcos Ros-MartÃ­n</dc:creator>
		<pubDate>Mon, 14 Jul 2008 06:09:23 +0000</pubDate>
		<guid isPermaLink="false">http://www.thinkepi.net/la-responsabilidad-sobre-el-contenido-que-generan-los-usuarios-en-la-internet-colaborativa#comment-227</guid>
		<description>&lt;h5&gt;LA AUTOREGULACIÃ“N DE LA BLOGOSFERA&lt;/h5&gt;
Por &lt;strong&gt;Marcos Ros-MartÃ­n&lt;/strong&gt;

El debate que nos propone &lt;strong&gt;Jorge Franganillo&lt;/strong&gt; es sempiterno y reverdece cada vez que a la &lt;em&gt;blogosfera&lt;/em&gt; se le propone un nuevo intento de regulaciÃ³n. Pero, aunque aparentemente esta regulaciÃ³n tenga nombre de pila (los &lt;em&gt;blogs&lt;/em&gt;), no es difÃ­cil imaginar que los tentÃ¡culos reguladores se extenderÃ¡n a otros Ã¡mbitos de la internet colaborativa una vez que la blogosfera se haya normalizado.

Imagino que el profesor ha estado al tanto de la propuesta de la &lt;em&gt;UniÃ³n Europea&lt;/em&gt; de crear un registro de &lt;em&gt;blogs&lt;/em&gt; que levantÃ³ la liebre para la generaciÃ³n de una nueva polÃ©mica con sus rÃ©plicas y contrarrÃ©plicas sobre la regularizaciÃ³n blogosfÃ©rica que no analizaremos en detalle.
&lt;em&gt;&lt;a href=&quot;http://elpais.com/articulo/internet/elpeputec/20080610elpepunet_1/Tes&quot;&gt;http://elpais.com/articulo/internet/elpeputec/20080610elpepunet_1/Tes&lt;/a&gt;&lt;/em&gt;

Sin embargo, no debe obviarse que la crÃ­tica a un ente informe (que no atiende a una organizaciÃ³n lÃ³gica ni a unas reglas establecidas, y que no puede atribuirse a un colectivo definido), desconcierta tanto a los poderes polÃ­ticos, empresariales y mediÃ¡ticos que se ven impotentes a la hora de intentar meterlo en cintura. Pero ello nos recuerda que la generaciÃ³n de contenidos en el entorno web es uno de los temas actuales mÃ¡s apasionantes e interesantes.

Por ejemplo, que una persona, sean cuales sean sus caracterÃ­sticas, pueda considerarse como una fuente de informaciÃ³n fiable y fidedigna sobre un tema en internet se encuentra al orden del dÃ­a â€”recordemos el reciente premio &lt;strong&gt;Ortega y Gasset&lt;/strong&gt; a una blÃ³guer cubanaâ€” y son los propios medios de comunicaciÃ³n los que defienden y ensalzan esas voces en aras de la libertad de expresiÃ³n. Es cierto que en nuestra crÃ­tica podrÃ­amos partir considerando que el 80% de lo que se publica en internet es basura o irrelevante, pero atendiendo a los mismos criterios editoriales, mucho de lo que se publica en papel tambiÃ©n pudiera considerarse â€”sin Ã¡nimo de ofenderâ€” de poco interÃ©s o relevante.
&lt;em&gt;&lt;a href=&quot;http://actualidad.terra.es/articulo/html2/av22376703.htm&quot;&gt;http://actualidad.terra.es/articulo/html2/av22376703.htm&lt;/a&gt;&lt;/em&gt;

Siguiendo el razonamiento anterior, profundizando en nuestra crÃ­tica, podrÃ­amos aseverar que internet estÃ¡ lleno de &lt;em&gt;geeks&lt;/em&gt;, y que en &lt;em&gt;Digg&lt;/em&gt;, una web colaborativa ideada para la promociÃ³n social de noticias, sÃ³lo se promocionan noticias &lt;em&gt;techies&lt;/em&gt;, pero nos quedarÃ­amos con una visiÃ³n muy parcial de lo que realmente ocurre en la Red. De hecho, ciertos estudios demuestran que &lt;em&gt;Digg&lt;/em&gt; sÃ­ publicaba mayoritariamente contenidos informÃ¡ticos o sobre tecnologÃ­a mientras estuvo consolidando y aumentando su audiencia, pero tambiÃ©n es cierto que esa tendencia ha cambiado y que este web estÃ¡ ampliando el espectro de las informaciones que se someten a votaciÃ³n.

AsÃ­ pues, nos hallamos en un escenario en el que los &lt;em&gt;blogs&lt;/em&gt; se han erigido, en algunos casos, como medios de comunicaciÃ³n capaces de llegar allÃ­ donde los medios tradicionales no llegan a causa de intereses econÃ³micos, comerciales o ideolÃ³gicos. Sobre este hecho, es paradigmÃ¡tico el caso de la &lt;em&gt;blogosfera&lt;/em&gt; polÃ­tica estadounidense, considerada un referente informativo sobre la situaciÃ³n polÃ­tica norteamericana.

TambiÃ©n se debe tener presente que la mayorÃ­a de los &lt;em&gt;blogs&lt;/em&gt; no pretenden alcanzar grandes audiencias â€”en el caso de la &lt;em&gt;biblioblogosfera&lt;/em&gt;, ese pÃºblico serÃ­a muy restringidoâ€”, pero al mismo tiempo se convierten en lugares capaces de transmitir a su pÃºblico objetivo informaciÃ³n relevante que no podrÃ­a ser distribuida de otra forma.

En cualquier caso, retomando el tema del que nace este texto, el del control de contenidos ofensivos, insultos y denuncias infundadas, como ocurre en la vida analÃ³gica, parece obviarse que dentro de Internet existen iniciativas y comportamientos buenos y malos, y que la censura y libertad de expresiÃ³n se conjugan sin que exista necesariamente un Ã³rgano regulador.

No negaremos que internet dispone de zonas hostiles y reprochables, pero acusar a la &lt;em&gt;blogosfera&lt;/em&gt; de infoxicaciÃ³n, siguiendo el criterio de la &lt;em&gt;UniÃ³n Europea&lt;/em&gt; para controlarla, se antoja ridÃ­culo. Estoy de acuerdo en que los &lt;em&gt;blogs&lt;/em&gt; deben autorregularse y, aunque no lo parezca, ya lo hacen segÃºn unas normas que cada uno se dicta, atendiendo a las buenas maneras, que precisamente se ajustan a los usos sociales establecidos, por lo que intentar reglamentar desde una instancia superior la forma en la que se publican contenidos no lo considero como lo mÃ¡s idÃ³neo.

Por otro lado, algo que considero capital en este debate es el hecho de que no podemos obviar que la autoridad en internet, y fuera de ella, no es un valor que cada uno se otorga asÃ­ mismo, sino que dan los demÃ¡s. La autoridad la dan los lectores y seguidores de cada sitio web, asÃ­ como la consideraciÃ³n de si un sitio web puede ser confiable o no.

Otro ejemplo de &lt;em&gt;Web&lt;/em&gt; 2.0 que otorga cierto margen a la autorregulaciÃ³n es la propia &lt;em&gt;Wikipedia&lt;/em&gt;. Esta enciclopedia colaborativa dispone de sus propios mecanismos para evitar su sabotaje, a travÃ©s de la figura de los famosos bibliotecarios que, como no podrÃ­a ser de otra manera, tampoco pueden escapar a la polÃ©mica ante la ejecuciÃ³n de criterios distintos a la hora de aprobar, modificar o restringir contenidos, o reciben crÃ­ticas ante la ausencia de tales criterios. Sin embargo, tampoco es de recibo atacar a la &lt;em&gt;Web&lt;/em&gt; 2.0 considerando que se trata de una dictadura de los idiotas o que &lt;em&gt;Google&lt;/em&gt; nos vuelve estÃºpidos. En mi opiniÃ³n, estos planteamientos sÃ³lo tratan de censurar un movimiento que no puede detenerse.
&lt;em&gt;&lt;a href=&quot;http://elpais.com/articulo/semana/elpeputeccib/20071011elpciblse_1/Tes&quot;&gt;http://elpais.com/articulo/semana/elpeputeccib/20071011elpciblse_1/Tes&lt;/a&gt;&lt;/em&gt;
&lt;em&gt;&lt;a href=&quot;http://theatlantic.com/doc/200807/google&quot;&gt;http://theatlantic.com/doc/200807/google&lt;/a&gt;&lt;/em&gt;

Por todo ello, considero que el vandalismo y las malas maneras dentro de la &lt;em&gt;Web&lt;/em&gt;, efectivamente, deben corregirse, pero a travÃ©s de la educaciÃ³n, enseÃ±ando las infinitas posibilidades constructivas de las herramientas disponibles en internet. La EducaciÃ³n 2.0 tratarÃ­a precisamente de alfabetizar digitalmente, enseÃ±ando internet a aquellos que no pueden acceder por falta de recursos, pero tambiÃ©n enseÃ±ando educaciÃ³n dentro de internet, explicando quÃ© se puede hacer y quÃ© no se debe hacer. Pero siempre a travÃ©s de la formaciÃ³n, jamÃ¡s de la censura.</description>
		<content:encoded><![CDATA[<h5>LA AUTOREGULACIÃ“N DE LA BLOGOSFERA</h5>
<p>Por <strong>Marcos Ros-MartÃ­n</strong></p>
<p>El debate que nos propone <strong>Jorge Franganillo</strong> es sempiterno y reverdece cada vez que a la <em>blogosfera</em> se le propone un nuevo intento de regulaciÃ³n. Pero, aunque aparentemente esta regulaciÃ³n tenga nombre de pila (los <em>blogs</em>), no es difÃ­cil imaginar que los tentÃ¡culos reguladores se extenderÃ¡n a otros Ã¡mbitos de la internet colaborativa una vez que la blogosfera se haya normalizado.</p>
<p>Imagino que el profesor ha estado al tanto de la propuesta de la <em>UniÃ³n Europea</em> de crear un registro de <em>blogs</em> que levantÃ³ la liebre para la generaciÃ³n de una nueva polÃ©mica con sus rÃ©plicas y contrarrÃ©plicas sobre la regularizaciÃ³n blogosfÃ©rica que no analizaremos en detalle.<br />
<em><a href="http://elpais.com/articulo/internet/elpeputec/20080610elpepunet_1/Tes">http://elpais.com/articulo/internet/elpeputec/20080610elpepunet_1/Tes</a></em></p>
<p>Sin embargo, no debe obviarse que la crÃ­tica a un ente informe (que no atiende a una organizaciÃ³n lÃ³gica ni a unas reglas establecidas, y que no puede atribuirse a un colectivo definido), desconcierta tanto a los poderes polÃ­ticos, empresariales y mediÃ¡ticos que se ven impotentes a la hora de intentar meterlo en cintura. Pero ello nos recuerda que la generaciÃ³n de contenidos en el entorno web es uno de los temas actuales mÃ¡s apasionantes e interesantes.</p>
<p>Por ejemplo, que una persona, sean cuales sean sus caracterÃ­sticas, pueda considerarse como una fuente de informaciÃ³n fiable y fidedigna sobre un tema en internet se encuentra al orden del dÃ­a â€”recordemos el reciente premio <strong>Ortega y Gasset</strong> a una blÃ³guer cubanaâ€” y son los propios medios de comunicaciÃ³n los que defienden y ensalzan esas voces en aras de la libertad de expresiÃ³n. Es cierto que en nuestra crÃ­tica podrÃ­amos partir considerando que el 80% de lo que se publica en internet es basura o irrelevante, pero atendiendo a los mismos criterios editoriales, mucho de lo que se publica en papel tambiÃ©n pudiera considerarse â€”sin Ã¡nimo de ofenderâ€” de poco interÃ©s o relevante.<br />
<em><a href="http://actualidad.terra.es/articulo/html2/av22376703.htm">http://actualidad.terra.es/articulo/html2/av22376703.htm</a></em></p>
<p>Siguiendo el razonamiento anterior, profundizando en nuestra crÃ­tica, podrÃ­amos aseverar que internet estÃ¡ lleno de <em>geeks</em>, y que en <em>Digg</em>, una web colaborativa ideada para la promociÃ³n social de noticias, sÃ³lo se promocionan noticias <em>techies</em>, pero nos quedarÃ­amos con una visiÃ³n muy parcial de lo que realmente ocurre en la Red. De hecho, ciertos estudios demuestran que <em>Digg</em> sÃ­ publicaba mayoritariamente contenidos informÃ¡ticos o sobre tecnologÃ­a mientras estuvo consolidando y aumentando su audiencia, pero tambiÃ©n es cierto que esa tendencia ha cambiado y que este web estÃ¡ ampliando el espectro de las informaciones que se someten a votaciÃ³n.</p>
<p>AsÃ­ pues, nos hallamos en un escenario en el que los <em>blogs</em> se han erigido, en algunos casos, como medios de comunicaciÃ³n capaces de llegar allÃ­ donde los medios tradicionales no llegan a causa de intereses econÃ³micos, comerciales o ideolÃ³gicos. Sobre este hecho, es paradigmÃ¡tico el caso de la <em>blogosfera</em> polÃ­tica estadounidense, considerada un referente informativo sobre la situaciÃ³n polÃ­tica norteamericana.</p>
<p>TambiÃ©n se debe tener presente que la mayorÃ­a de los <em>blogs</em> no pretenden alcanzar grandes audiencias â€”en el caso de la <em>biblioblogosfera</em>, ese pÃºblico serÃ­a muy restringidoâ€”, pero al mismo tiempo se convierten en lugares capaces de transmitir a su pÃºblico objetivo informaciÃ³n relevante que no podrÃ­a ser distribuida de otra forma.</p>
<p>En cualquier caso, retomando el tema del que nace este texto, el del control de contenidos ofensivos, insultos y denuncias infundadas, como ocurre en la vida analÃ³gica, parece obviarse que dentro de Internet existen iniciativas y comportamientos buenos y malos, y que la censura y libertad de expresiÃ³n se conjugan sin que exista necesariamente un Ã³rgano regulador.</p>
<p>No negaremos que internet dispone de zonas hostiles y reprochables, pero acusar a la <em>blogosfera</em> de infoxicaciÃ³n, siguiendo el criterio de la <em>UniÃ³n Europea</em> para controlarla, se antoja ridÃ­culo. Estoy de acuerdo en que los <em>blogs</em> deben autorregularse y, aunque no lo parezca, ya lo hacen segÃºn unas normas que cada uno se dicta, atendiendo a las buenas maneras, que precisamente se ajustan a los usos sociales establecidos, por lo que intentar reglamentar desde una instancia superior la forma en la que se publican contenidos no lo considero como lo mÃ¡s idÃ³neo.</p>
<p>Por otro lado, algo que considero capital en este debate es el hecho de que no podemos obviar que la autoridad en internet, y fuera de ella, no es un valor que cada uno se otorga asÃ­ mismo, sino que dan los demÃ¡s. La autoridad la dan los lectores y seguidores de cada sitio web, asÃ­ como la consideraciÃ³n de si un sitio web puede ser confiable o no.</p>
<p>Otro ejemplo de <em>Web</em> 2.0 que otorga cierto margen a la autorregulaciÃ³n es la propia <em>Wikipedia</em>. Esta enciclopedia colaborativa dispone de sus propios mecanismos para evitar su sabotaje, a travÃ©s de la figura de los famosos bibliotecarios que, como no podrÃ­a ser de otra manera, tampoco pueden escapar a la polÃ©mica ante la ejecuciÃ³n de criterios distintos a la hora de aprobar, modificar o restringir contenidos, o reciben crÃ­ticas ante la ausencia de tales criterios. Sin embargo, tampoco es de recibo atacar a la <em>Web</em> 2.0 considerando que se trata de una dictadura de los idiotas o que <em>Google</em> nos vuelve estÃºpidos. En mi opiniÃ³n, estos planteamientos sÃ³lo tratan de censurar un movimiento que no puede detenerse.<br />
<em><a href="http://elpais.com/articulo/semana/elpeputeccib/20071011elpciblse_1/Tes">http://elpais.com/articulo/semana/elpeputeccib/20071011elpciblse_1/Tes</a></em><br />
<em><a href="http://theatlantic.com/doc/200807/google">http://theatlantic.com/doc/200807/google</a></em></p>
<p>Por todo ello, considero que el vandalismo y las malas maneras dentro de la <em>Web</em>, efectivamente, deben corregirse, pero a travÃ©s de la educaciÃ³n, enseÃ±ando las infinitas posibilidades constructivas de las herramientas disponibles en internet. La EducaciÃ³n 2.0 tratarÃ­a precisamente de alfabetizar digitalmente, enseÃ±ando internet a aquellos que no pueden acceder por falta de recursos, pero tambiÃ©n enseÃ±ando educaciÃ³n dentro de internet, explicando quÃ© se puede hacer y quÃ© no se debe hacer. Pero siempre a travÃ©s de la formaciÃ³n, jamÃ¡s de la censura.</p>
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