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	<title>Thinkepi</title>
	<link>http://www.thinkepi.net</link>
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	<pubDate>Mon, 05 Jan 2009 16:23:09 +0000</pubDate>
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		<title>Europeana, bibliotecas digitales y repositorios. ¿Pueden competir con Google como herramientas de búsqueda documental?</title>
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		<pubDate>Tue, 23 Dec 2008 10:50:07 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Luis Rodríguez-Yunta</dc:creator>
		
	<category>Uncategorized</category>
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		<description><![CDATA[Si hay que elegir una noticia de 2008 de especial relevancia e impacto social en el ámbito de los recursos documentales, hay que destacar, sin duda, el lanzamiento de Europeana. 
Aún en su versión beta, este proyecto ha levantado grandes expectativas y recabado la atención de los medios. Su importancia radica en su carácter agregador [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Si hay que elegir una noticia de 2008 de especial relevancia e impacto social en el ámbito de los recursos documentales, hay que destacar, sin duda, el lanzamiento de <em><a href="http://www.europeana.eu/">Europeana</a></em>. </p>
<p>Aún en su versión beta, este proyecto ha levantado grandes expectativas y recabado la atención de los medios. Su importancia radica en su carácter agregador de los recursos digitales europeos, por lo cual se presenta como futuro competidor directo de <em>Google</em> para focalizar las búsquedas de documentos dispersos en diferentes archivos y bibliotecas digitales en Europa.</p>
<p><em>Europeana</em> representa la culminación de un esfuerzo colectivo en la apuesta por los contenidos libres en internet. Los poderes públicos y numerosas instituciones se han implicado en la digitalización de obras de interés general libres de derechos.</p>
<p>Se está poniendo a prueba el potencial democratizador de la Red, especialmente en dos ámbitos: el del patrimonio cultural, con las obras depositadas en bibliotecas, archivos o fototecas, y el de la documentación académica y científica, que universidades, centros de investigación o los propios investigadores, están depositando en archivos abiertos.</p>
<p>Repositorios institucionales, plataformas de revistas electrónicas de acceso gratuito, archivos y bibliotecas digitales aportan un creciente número de documentos a texto completo en internet.</p>
<p>A ello se suman imágenes, vídeos y registros sonoros. Un beneficio indudable para bibliotecarios y documentalistas, implicados tanto en el diseño como en la consulta y difusión de estas nuevas herramientas de trabajo. Sin embargo, desde el punto de vista profesional, hay que cuestionarse si el diseño de estos recursos es el adecuado, si los usuarios llegarán a través de las interfaces de usuario de estos sistemas, o aterrizarán directamente en los documentos a través de buscadores como <em>Google</em>.</p>
<p>¿Qué ventajas aporta al usuario la búsqueda a través de <em>Google</em>? Sin duda, son fáciles de encontrar:</p>
<p>- La interrogación directa del texto completo de los propios documentos, que le permite localizar datos concretos, frases, citas, numerosos elementos que son indispensables para un amplio tipo de búsquedas.<br />
- La navegación entre documentos, a través de citas y enlaces.<br />
- La presentación de resultados en función de criterios que pretenden adaptarse a los usos sociales.</p>
<p>Por el contrario, repositorios institucionales, bibliotecas digitales y agregadores, con frecuencia, no disponen de sistemas de búsqueda que puedan competir con estas opciones. Están limitados a la información contenida en los metadatos, excluyen tanto el texto completo como la explotación de las citas y emplean sistemas básicos para la ordenación de resultados.</p>
<p>Bien, estas limitaciones son las mismas que pueden achacarse a los <em>Opac</em> o a las bases de datos referenciales. Sin embargo, estas herramientas tradicionales han cumplido una importante función en la tradicional búsqueda de documentación impresa y para los profesionales no cabe duda sobre las características que avalan la calidad de estos recursos:</p>
<p>- El control de autoridades y la opción de búsqueda a través de índices, que permiten delimitar la forma más apropiada para realizar una búsqueda tan exhaustiva como pertinente.<br />
- La existencia de una amplia batería de campos que permiten un análisis sistemático de la documentación.<br />
- El empleo de lenguajes documentales para la búsqueda por materias: clasificaciones, tesauros…</p>
<p>Estos elementos de la tradición profesional están quedando al margen en los proyectos de acceso a fuentes digitalizadas, cuando podrían ser el punto diferenciador con un buscador global.</p>
<p>Entre los propios profesionales es frecuente escuchar críticas a cualquier diseño de una interfaz de usuario que no se asemeje a la pantalla simple de <em>Google</em>. Se piensa que los usuarios se alejan de los sistemas complejos por su falta de amigabilidad, pero la realidad es que hacerlos más sencillos no atrae un mayor número de consultas.</p>
<p>Un sistema aislado no puede competir con el alcance de <em>Google</em>, ya que difícilmente puede mejorar la exhaustividad de sus resultados. ¿Por qué no diseñar por tanto sistemas complejos, sabiendo que van destinados a un uso profesional, para resolver las necesidades de búsqueda que Google no alcanza?</p>
<p>Si tomamos el diseño de <em>Europeana</em>, en su página principal, se aprecia con claridad este fenómeno de imitación de la estética de <em>Google</em>, un formulario de búsqueda con un único recuadro.</p>
<p>La búsqueda avanzada ofrece poco más: limitaciones por título, creador, fecha y materia, en suma, los metadatos más básicos.<br />
A ello se añaden las opciones de refinamiento por idioma, país, fecha, proveedor o tipo de documento. Las posibilidades de búsqueda en este contexto son limitadas.</p>
<p>Por ejemplo, un mapa histórico del siglo XVIII figura en el apartado de imágenes, igual que cualquier fotografía contemporánea. ¿Cómo distinguirlos dentro del mismo tipo de fuente? No por fecha, pues este campo parece referirse al año de la digitalización, no de la imagen original. El mismo análisis puede realizarse sobre los repositorios institucionales o archivos de <em>e-prints</em>.</p>
<p>Será imposible competir con <em>Google</em> si se apuesta por interfaces de usuario que limitan la búsqueda a los metadatos sin el contrapunto de herramientas avanzadas (control de autoridades, tesauros multilingües, clasificaciones…).</p>
<p>Los esfuerzos invertidos en la construcción de <em>Europeana</em>, o en cualquiera de los archivos y bibliotecas digitales, no serán nunca baldíos.</p>
<p>En cualquier caso, se está contribuyendo a potenciar la accesibilidad del conocimiento en una dimensión desconocida hasta ahora. Pero el debate profesional debe dirigirse también hacia el diseño de herramientas de recuperación, para ofrecer un servicio de mayor calidad y dirigido también al uso profesional.</p>
<p><strong>Luis Rodríguez Yunta</strong><br />
Miembro del <em>Grupo <a href="http://thinkepi.net">ThinkEPI</a></em>
</p>
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		</item>
		<item>
		<title>El interés de las bibliotecas por el mundo de los cómics</title>
		<link>http://www.thinkepi.net/el-interes-de-las-bibliotecas-por-el-mundo-de-los-comics</link>
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		<pubDate>Wed, 10 Dec 2008 07:47:52 +0000</pubDate>
		<dc:creator>José-Antonio Gómez-Hernández</dc:creator>
		
	<category>Uncategorized</category>
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		<description><![CDATA[Introducción
En los últimos años el cómic ha renacido desde el punto de vista editorial, ampliando y diversificando su oferta, y a la vez ha ido encontrando nuevos lectores o recuperando algunos de los que lo habían abandonado tras la crisis de los años noventa.
La aplicación del calificativo “novela gráfica” ha ayudado a la revalorización del [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><strong>Introducción</strong></p>
<p>En los últimos años el cómic ha renacido desde el punto de vista editorial, ampliando y diversificando su oferta, y a la vez ha ido encontrando nuevos lectores o recuperando algunos de los que lo habían abandonado tras la crisis de los años noventa.</p>
<p>La aplicación del calificativo “novela gráfica” ha ayudado a la revalorización del mundo del tebeo, pues ha hecho que muchos lectores supieran que había muchas obras con una creatividad gráfica y literaria y una capacidad para emocionar, transmitir y narrar enorme, que no identificaban con el diminutivo “historieta”.</p>
<p>Este crecimiento en diversidad, temáticas, estilos y enfoques ha ido teniendo su reflejo en algunas bibliotecas (sobre todo públicas), que tienen buenas colecciones, organizan actividades en torno a los cómics, mantienen clubes de lectura, publican guías, blogs o boletines… pero la introducción de esta nueva generación de cómics en las bibliotecas aún no se ha extendido, por problemas como la forma de distribución de estas publicaciones, el nivel de conocimiento y formación de los bibliotecarios para seleccionarlos y recomendarlos, etcétera.</p>
<p>Esta nota describe algunos de los avances para la “normalización” de los cómics en la vida de las bibliotecas y de sus usuarios.</p>
<p><strong>1. Evolución reciente de la producción y la lectura de cómics</strong></p>
<p>Para saber con exactitud cómo evoluciona la lectura de cómic en España tenemos algunos datos en el “Informe Hábitos de lectura y compra de libros”, que hace la <em>Federación de Gremios de Editores de España</em>, pues desde 2007 pregunta por “otras lecturas”, incluyendo los cómics.</p>
<p>Por ejemplo, señala que el 52% de los niños de 10 a 13 años leen cómics. De los niños lectores, además de libros, el 55.6% leen cómics o novelas gráficas” (con sólo una pequeña ventaja de los niños sobre las niñas, tanto en porcentaje como en frecuencia de lectura, a pesar de que en el pasado fue una lectura más identificada con los varones).</p>
<p>En cuanto a la población adulta, lee cómics el 12.4%, y aproximadamente un tercio de éstos lo hace todas las semanas. Por edad, entre los 14 y 24 años se da la mayor proporción de lectores (por encima del 20%), para descender poco a poco en los grupos de personas más mayores.</p>
<p>Y por tamaño de la población de residencia, es en las ciudades de 200 a 500.000 habitantes donde está el mayor porcentaje de lectores.</p>
<p>Aunque no hay datos de años anteriores, creemos que es evidente una ampliación del número y mayor diversidad de lectores de cómics en cuanto a edad, gustos y diversidad. Para ello nos apoyamos en otra fuente, el “Informe de Comercio Interior”, también de la <em>Federación de Gremios de Editores</em>, que incluye la producción editorial de cómics.</p>
<p>Según el informe de 2007, respecto a 2006, habría aumentado el numero de títulos de cómic publicados un 29.7%, y el total de ejemplares editados un 75.68%, con un incremento de la tirada media de un 35.5%. Además, habría crecido un 36.6% el número de títulos vivos en catálogo. El precio medio habría bajado desde los 15 euros de 2004 a los 12.59 en 2007.</p>
<p>Y respecto al formato, y aun cuando los cómics se difunden en internet (o los hay hechos para este medio), los lectores son muy fieles al formato impreso para la contemplación y lectura de cómics.</p>
<p>De hecho, es el tipo de documento que en mayor proporción se publica y vende en papel: el 95% del total que se produce, una proporción mayor que la de otros medios como libros, prensa, revistas, etcétera, con más difusión en soportes electrónicos. Son datos mucho mejores que los que obtiene el resto de la producción editorial, muestra de que el cómic es un sector en expansión.</p>
<p>Sobre la presencia de los cómics, particularmente en las bibliotecas, no hay datos generales, porque no es un tipo o formato documental considerado separadamente en la mayoría de estadísticas estatales sobre lectura o libro: no aparece en las Estadísticas del <em>INE</em>, ya referidas a “Producción editorial de libros” o a “Bibliotecas”.</p>
<p>Tampoco está presente en la “Estadística de Bibliotecas Públicas” españolas del <em>Ministerio de Cultura</em>, ni en el informe de la <em>Fundación Germán Sánchez Ruipérez</em>, titulado “Las Bibliotecas públicas en España. Dinámicas 2001-2005”.</p>
<p>Por esto, no se reflejan las tendencias lectoras o el número de préstamos de este tipo de obras, y pensamos que sería útil incluir un apartado sobre los cómics como género o tipo específico para conocer su evolución mejor, pues aunque usen el formato libro, su combinación de texto e imagen, lo literario y lo gráfico, lo hacen peculiar.</p>
<p><strong>2. Actualidad de los cómics</strong></p>
<p>Hay muchos elementos que permiten ver intuitivamente el progreso del cómic, tanto en la sociedad en general como en las bibliotecas.</p>
<p>En general, por:</p>
<ul>
<li>La pujanza de los salones y ferias de cómic, genéricos o especializados (habitualmente en manga), en Galicia, Cataluña, Asturias, Madrid, Andalucía, Comunidad Valenciana y otras comunidades autónomas.
</li>
<li>La presencia del cómic en los suplementos literarios de los principales periódicos y las revistas culturales, con reseñas elogiosas.
</li>
<li>Los lectores de cómics comienzan a dejar de estar relacionados en exclusiva con sectores con culturas alternativas, <em>underground</em> o marginales, que hacían del cómic un elemento de identificación, pero lo alejaban de muchos grupos de lectores.
</li>
<li>El crecimiento de la oferta editorial de cómics va acompañada de un aumento en la diversidad de temáticas e intereses, con la publicación de obras con un reconocimiento de la crítica, realizadas por una diversidad de pequeñas o medianas editoriales que han ampliado mucho lo que ofrecían las clásicas <em>Panini</em>, <em>Ediciones B</em> o <em>Planetadeagostini</em>.
</li>
<li>La realización de exposiciones sobre cómics en instituciones relevantes como <em>La casa encendida</em> (Exposición “¡Viaje con nosotros!”), el <em>Centro de Cultura Contemporánea de Barcelona</em> (“Kosmopolis” 2008), o en programas culturales como la “Semana Negra” de Gijón (por ejemplo, el tema en 2008: Egoístas, exhibicionistas y egocéntricos. La autobiografía en el cómic).
</li>
<li>La publicación de obras que teorizan sobre cómic, enseñan sus técnicas, hacen su historia en general, por corrientes o ámbitos autonómicos, y la efervescencia de blogs sobre cómic, como “La cárcel de papel”.
</li>
<li>La entrada en la publicación de cómics de editoriales de gran producción e influencia, como <em>SM</em> o <em>Edelvives</em>, que han iniciado colecciones de novela gráfica o clásicos y, por su buena distribución en el sector educativo, las librerías generalistas permiten prever un crecimiento de la presencia de los cómics en los puntos de venta.
</li>
<li>El aprovechamiento cada vez mayor que hace el cine del mundo del cómic, con apariciones más allá del género de superhéroes, como en el caso de películas como <em>Persépolis</em>, <em>Corto Maltés</em>, <em>Sin City</em>, <em>Una historia de violencia</em>, <em>Camino a la perdición</em>, <em>Desde el infierno</em> y las inmediatas <em>The Spirit</em> y <em>Watchmen</em>, que demuestra la conexión del público de masas con los cómics.
</li>
</ul>
<p>Y por lo que respecta a las bibliotecas:</p>
<ul>
<li>El crecimiento de las colecciones de cómics en bibliotecas, que principalmente se produce en capitales de provincia o poblaciones grandes, y la extensión del préstamo externo de esas colecciones, que mientras éstas eran muy pequeñas se solían restringir a la consulta en sala.
</li>
<li>La consolidación de algunas publicaciones estables sobre cómic, editadas por bibliotecas, como <em>Còmic Tecla</em>, el dinamismo de algunos de sus blogs, como <em>Fancómic</em>, y las cada vez más numerosas guías de cómic existentes.</li>
<li>La presencia de autores de cómics en bibliotecas, a través de conferencias (Navarra, Murcia, Hospitalet, A Coruña), ciclos permanentes de encuentros con autores como “(H)ojeando cómics”, ”Cómic Corner…”.
</li>
<li>La extensión de los clubes de lectura de cómics (Barcelona, Hospitalet, Pamplona, Coruña, Murcia entre los más conocidos), así como de clubes que, aún no siendo específicamente de cómic, los leen esporádicamente.
</li>
<li>La participación de las bibliotecas en algunos salones de cómic con casetas, mesas redondas, jornadas, conferencias, así como la asistencia de editoriales de cómic a ferias del libro organizadas por bibliotecas.
</li>
</ul>
<p><strong>3. Revisión de iniciativas bibliotecarias en 2008</strong></p>
<p>En 2008 ha habido numerosas actividades bibliotecarias de reflexión sobre el valor y la gestión de los cómics en el conjunto de sus colecciones y servicios:</p>
<p>- La puesta en marca de un grupo de trabajo sobre bibliotecas públicas y cómic, el <em>Grupo Comicteca</em>:<br />
<em><a href="http://groups.google.es/group/comicteca">http://groups.google.es/group/comicteca</a></em><br />
<em><a href="http://grupo-comicteca.wikispaces.com/">http://grupo-comicteca.wikispaces.com/</a></em><br />
<em><a href="http://grupocomicteca.blogspot.com/ ">http://grupocomicteca.blogspot.com/</a></em></p>
<p>- El <em>Seminário Internacional Bibliotecas e Banda Desenhada</em>, realizado en Lisboa del 23 al 25 de octubre. El que fueran españoles la mayor parte de los ponentes fue una muestra del reconocimiento del avance de los cómics en nuestro contexto.<br />
<strong>José Ignacio Echegaray</strong>, de la <em>Biblioteca Pública Yamaguchi de Pamplona</em>, comentó la experiencia con los usuarios de su club de lectura de cómic.</p>
<p><strong>Jesús Castillo</strong> (quien en <em>@bsysnet.com</em> viene documentando las iniciativas en torno a cómic y bibliotecas), trató de cómo tener en cuenta la “iconicidad” del cómic para su incorporación y posterior recuperación en bases de datos.<br />
<em><a href="http://www.bsysnet.com">http://www.bsysnet.com</a></em></p>
<p><strong>Julio Pesquero</strong>, de la <em>Red de bibliotecas municipales de A Coruña</em>, se centró en la creación y gestión de una comunidad virtual de lectores de cómic con herramientas de Web social.</p>
<p><strong>Anna Martínez Reina</strong>, de las <em>Bibliotecas de Barcelona</em>, trató de las posibilidades que ofrecen las redes de conocimiento a partir de las colecciones documentales en las bibliotecas.</p>
<p>Y <strong>Vicente Funes</strong>, de la <em>Comicteca de la Biblioteca Regional de Murcia</em>, trató de la relación de los cómics con educación y alfabetización informacional.</p>
<p>- La realización de cursos de formación en diversos aspectos del cómic. Por ejemplo, en <em>Sedic</em>: “Los cómics en las bibliotecas: documentación, uso y divulgación”<br />
<em><a href="http://www.sedic.es/f_cursosm-descripcion_08_2tr12.asp">http://www.sedic.es/f_cursosm-descripcion_08_2tr12.asp</a></em></p>
<p>En el <em>Cobcd</em>, donde ya el año pasado organizaron el curso “El còmic a la biblioteca pública: com crear una secció moderna i atractiva per atreure nous usuaris”, a cargo de <strong>Jaume Vilarubí</strong>, este año <em>Antoni Giralt</em> ha dado “Els nostres tebeos: dels orígens al ‘desarrollismo’ dels anys seixanta”.</p>
<p>Y en Castilla-La Mancha se ofreció el curso “Comicteca”, impartido también por <strong>Vilarrubí</strong>.<br />
<em><a href="http://www.cobdc.org/cursos/historic/2007/curs1907.html">http://www.cobdc.org/cursos/historic/2007/curs1907.html</a></em><br />
<em><a href="http://www.cobdc.org/cursos/historic/2008/curs0808.html">http://www.cobdc.org/cursos/historic/2008/curs0808.html</a></em><br />
<em><a href="http://j2ee.jccm.es/dglab/Cursos?seccion=Bibliotecas&#038;id=54">http://j2ee.jccm.es/dglab/Cursos?seccion=Bibliotecas&#038;id=54</a></em></p>
<p>- En el “Saló del còmic” 2008 (Barcelona), las bibliotecas promovieron varias actividades: la presentación del <em>Grupo Comicteca</em>, dos ponencias, una sobre “la bibliothèque du CIBDI et ses missions au sein de l’établissement publique CIBDI (Cité Internationale de la Bande Dessinée et de l’Image)”, explicada por su directora, <strong>Catherine Ferreyrolle</strong>, y otra sobre “Formación del profesorado sobre el cómic”, analizada por <strong>Montserrat Gabarró</strong> y la directora de la <em>Biblioteca Can Fabra</em>, <strong>Esperança Paños</strong>.</p>
<p>Fue una actividad del <em>Consorcio de Bibliotecas de Barcelona</em>, junto al <em>Centro de Recursos Pedagógicos de Sant Andreu</em>. Y, además, participaron en la Jornada “El còmic, una herramienta pedagógica”, a través de las “Experiencias alrededor del cómic. De las bibliotecas públicas a las bibliotecas escolares”, a cargo de <strong>Vilarrubí</strong> y <strong>David Cuadrado Álvarez</strong>, del grupo de trabajo sobre cómics del <em>Cobdc</em>.<br />
<em><a href="http://www.ficomic.com/COMIC_26/26_ACTIVITATS/">http://www.ficomic.com/COMIC_26/26_ACTIVITATS/</a></em></p>
<p>En el <em>IV Congreso Nacional de Bibliotecas Públicas</em> (A Coruña), hubo una comunicación sobre “La entrada del cómic en las bibliotecas: tratando todos los géneros, llegando a todos los públicos… ampliando servicios”, a cargo de la citada <strong>Esperança Paños</strong>.</p>
<p>Y la biblioteca ha participado en dos encuentros de los profesionales del libro. En primer lugar, en <em>Liber</em>, en octubre, <em>Fesabid</em> organizó la Mesa Redonda sobre “Cómic, lectura y bibliotecas”, que coordinamos, y en la que participaron el dibujante <strong>Miguel Gallardo</strong>, <em>Silvia Fernández</em> (de la <em>Biblioteca Tecla Sala de l’Hospitalet</em>) y los ya citados <strong>Vicente Funes</strong> y <strong>Jaume Vilarrubí</strong>.</p>
<p>Y, recientemente, en un novedoso “Set de còmic”, un encuentro de profesionales del sector, promovido en Lleida, con muchas actividades celebradas en la biblioteca pública de esta ciudad, y participación de algunos bibliotecarios.<br />
<em><a href="http://setdecomic.blogspot.com/ ">http://setdecomic.blogspot.com/</a></em></p>
<p><strong>4. Cuestiones para seguir avanzando</strong></p>
<p>Creemos que los cómics van teniendo un mayor reconocimiento día a día, en su dimensión literaria y artística, pero hay mucho por hacer para que haya buenas colecciones de cómics en una mayoría de bibliotecas públicas españolas.</p>
<p>Hasta ahora, las hay en un selecto pero reducido grupo, lo que se comprueba por la coincidencia de nombres de bibliotecas y bibliotecarios cuando reseñamos experiencias e iniciativas. Sería necesario incidir en los siguientes aspectos:</p>
<ul>
<li><em>La formación de los bibliotecarios y su conocimiento del mundo de los cómics</em>. Dada la rápida renovación del género, los bibliotecarios que no sean lectores habituales, no tengan en su entorno buenas librerías de cómics o no lleguen a las guías y publicaciones que recogen las tendencias actuales, tendrán una visión de los cómics vinculada a los estereotipos: el cómic como tipo de lectura infantil o si acaso juvenil, vinculada a los clásicos que se reeditan indefinidamente, o como subgénero -superhéroes, erotismo, ciencia ficción- pasado de moda a fines de los años ochenta.
<p>Ello estaría influyendo en que no se ampliara, renovara y diversificara la colección de sus bibliotecas, o no se fuera consciente de la necesidad de hacerlo. Por eso es necesario extender los cursos sobre gestión de comictecas en los planes de formación permanente de los bibliotecarios públicos.</p>
</li>
<li><em>La dificultad de acceso a los cómics a través de las vías habituales de compra de los bibliotecarios</em>. El cómic, que globalmente es todavía una pequeña parte -sólo el 2.5%- del total de la producción editorial, es un tipo documental que todavía se distribuye en buena parte en kioscos (un 54% de la venta según los datos de “Comercio Interior del Libro”.
<p>Los mejores cómics se venden es pequeñas librerías especializadas o en grandes cadenas del sector –la <em>Fnac</em>-, estando poco presente en las librerías generalistas de nuestras ciudades y pueblos, donde adquieren buena parte de sus títulos las bibliotecas.</p>
<p>Si los bibliotecarios se dejan llevar por la inercia en el desarrollo de sus colecciones -las obras compradas y enviadas por los servicios centrales, las desideratas de los usuarios, las corrientes mayoritarias- será difícil articular buenas colecciones de cómic.</p>
<p>Es quizás uno más de los muchos retos de los bibliotecarios: la profesionalidad y autoexigencia para formar buenas colecciones, no sólo de cómics sino en todos los campos: música, literatura infantil, pensamiento…</p>
<p>El conocimiento y la apertura a las tendencias culturales, saber aprovechar herramientas bibliográficas, como las guías, los blogs especializados o la capacidad de conectar con las nuevas generaciones de usuarios, todo esto forma parte de nuestra compleja profesión.</p>
</li>
<li>Quizás sería necesario realizar unas pautas de desarrollo, gestión y servicios de las secciones de cómic, que facilitara el trabajo a las bibliotecas que estuvieran iniciando o renovando sus colecciones de este tema. Complementariamente, una buena bibliografía o selección básica para formar una colección inicial, con criterios de clasificación y organización. Ello es posible a partir de la sistematización e integración de lo que ya hacen algunas de las bibliotecas destacadas en cómic.
</li>
<li>Además de formar una buena colección, una biblioteca puede contribuir a la información sobre cómics, a la educación del gusto, a la comprensión de su lenguaje, a la reducción de los prejuicios existentes en torno a él. Y, en ese sentido, los responsables de esta sección deberían intentar revisar, seleccionar y difundir los contenidos más relevantes sobre cómic que internet ofrece.
</li>
</ul>
<p>En relación con el cómic, la Web social está mostrando ser una vía de promoción, participación y expresión, pues los foros y blogs son numerosísimos.</p>
<p>Es importante considerar el cómic como un medio literario y artístico con un valor en sí mismo, tanto para lectores infantiles como jóvenes y adultos. A veces se le ha visto más como un medio de formación de “futuros” lectores.</p>
<p>Esto ha llevado implícito el tratarlo como un tipo de obra menor, una vía de acercamiento a lecturas más maduras, ya sólo textuales, sin la imagen como apoyo de la narración.</p>
<p>Al margen de que es cierto que muchos lectores se han iniciado con los tebeos, la combinación de imagen y texto en el cómic da lugar a creaciones emocionantes, divertidas o reflexivas en torno a cualquier tema.</p>
<p>Si la lectura es una manera de conocimiento del mundo y goce estético, la lectura de cómic tiene ese mismo poder. Y su efecto educativo y sensibilizador, el atractivo de la imagen, o su capacidad para la conexión de dos mundos y sus lenguajes, el textual y el visual, son valores añadidos que podemos tanto disfrutar en sí mismos, como aprovechar de acuerdo a una multiplicidad de fines, como hace cualquier lector con la literatura en general.</p>
<div class="notas">
<p><strong>Referencias</strong></p>
<p><strong>Echegaray, J. I.</strong> (2008) Cómic para todos los públicos. En: <em>Seminário Internacional Bibliotecas e Banda Desenhada</em>. Lisboa, 23-25 octubre.<br />
<em><a href="http://blx.cm-lisboa.pt/fotos/gca/1226327887comunicacao_jesus_garcia_salguero.pdf">http://blx.cm-lisboa.pt/fotos/gca/1226327887comunicacao_jesus_garcia_salguero.pdf</a></em></p>
<p><em>Federación de Gremios de Editores de España</em> (2008). Hábitos de Lectura y compra de libros 2007.<br />
<em><a href="http://www.federacioneditores.org/0_Resources/Documentos/BarometroEspana2007.zip">http://www.federacioneditores.org/0_Resources/Documentos/BarometroEspana2007.zip</a></em></p>
<p><em>Federación de Gremios de Editores de España</em> (2008). Informe de Comercio Interior del libro en España. 2007.<br />
<em><a href="http://www.federacioneditores.org/0_Resources/Documentos/Comercio_Interior_2007.pdf">http://www.federacioneditores.org/0_Resources/Documentos/Comercio_Interior_2007.pdf</a></em></p>
<p><em>Fundación Germán Sánchez Ruipérez</em> (2008). Las Bibliotecas públicas en España. Dinámicas 2001-2005.<br />
<em><a href="http://www.mcu.es/bibliotecas/docs/Las_Bibliotecas_Publicas_dinamicas.pdf">http://www.mcu.es/bibliotecas/docs/Las_Bibliotecas_Publicas_dinamicas.pdf</a></em></p>
<p><strong>Funes, V.</strong> (2008). El cómic como recurso para la alfabetización informacional. En: <em>Seminário Internacional Bibliotecas e Banda Desenhada</em>. Lisboa, 23-25 octubre.<br />
<em><a href="http://blx.cm-lisboa.pt/fotos/gca/1225968161comunicacao_vicente_funes_hernandez.pdf">http://blx.cm-lisboa.pt/fotos/gca/1225968161comunicacao_vicente_funes_hernandez.pdf</a></em></p>
<p><em>INE</em>. Estadística de bibliotecas y Estadística de producción editorial.<br />
<em><a href="http://www.ine.es/inebmenu/mnu_cultyocio.htm">http://www.ine.es/inebmenu/mnu_cultyocio.htm</a></em></p>
<p><strong>Martínez Reina, A.</strong> (2008). Biblioteca pública, colecciones documentales y redes de conocimiento: el caso del cómic. En: <em>Seminário Internacional Bibliotecas e Banda Desenhada</em>. Lisboa, 23-25 octubre.<br />
<em><a href="http://blx.cm-lisboa.pt/fotos/gca/1226587410comunicacao_anna_martinez_reina.pdf">http://blx.cm-lisboa.pt/fotos/gca/1226587410comunicacao_anna_martinez_reina.pdf</a></em></p>
<p><em>Ministerio de Cultura</em>. Estadística de Bibliotecas Públicas españolas.<br />
<em><a href="http://www.mcu.es/bibliotecas/MC/EBP/index.html">http://www.mcu.es/bibliotecas/MC/EBP/index.html</a></em></p>
<p><strong>Pesquero, J.</strong> (2008). Fancómic: Hacia la creación y gestión de una comunidad virtual de usuarios en las bibliotecas municipais da Coruña. En: <em>Seminário Internacional Bibliotecas e Banda Desenhada</em>. Lisboa, 23-25 octubre.<br />
<em><a href="http://blx.cm-lisboa.pt/fotos/gca/1226328025comunicacao_julio_pesquero.pdf">http://blx.cm-lisboa.pt/fotos/gca/1226328025comunicacao_julio_pesquero.pdf</a></em></p>
<p><strong>Pons, A.</strong> (2008). Los apuros del tebeo. En: <em>El País</em>, 9 de agosto.<br />
<em><a href="http://www.elpais.com/articulo/narrativa/apuros/tebeo/elpepuculbab/20080809elpbabnar_4/Tes">http://www.elpais.com/articulo/narrativa/apuros/tebeo/elpepuculbab/20080809elpbabnar_4/Tes</a></em>
</div>
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		</item>
		<item>
		<title>Para qué puede servir un mundo virtual como SecondLife y Realidad Aumentada</title>
		<link>http://www.thinkepi.net/para-que-puede-servir-un-mundo-virtual-como-secondlife-y-realidad-aumentada</link>
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		<pubDate>Mon, 08 Dec 2008 07:34:13 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Francisco Tosete Herranz</dc:creator>
		
	<category>Uncategorized</category>
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		<description><![CDATA[Entornos virtuales y ejes de la dicotomía digital-real
SecondLife es un mundo peculiar. En él uno no tiene un objetivo concreto, ni un propósito, ni algo que anime a jugar. La interfaz no es que sea poco usable, es que es inusable.
El problema de SecondLife es la falta de aplicaciones prácticas. SecondLife es todo y es [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><strong>Entornos virtuales y ejes de la dicotomía digital-real</strong></p>
<p><em>SecondLife</em> es un mundo peculiar. En él uno no tiene un objetivo concreto, ni un propósito, ni algo que anime a jugar. La interfaz no es que sea poco usable, es que es inusable.</p>
<p>El problema de <em>SecondLife</em> es la falta de aplicaciones prácticas. <em>SecondLife</em> es todo y es nada.</p>
<p>¿Para qué puede servir entonces un entorno como <em>SecondLife</em> o cualquier otro mundo virtual? ¿Para qué puede servir un mundo virtual paralelo al real que puede o no ser su espejo?</p>
<p>Una vez más la tecnología se ha adelantado a la sociedad y a las aplicaciones prácticas. Podemos establecer un paralelismo entre la situación de la <em>World Wide Web</em> en 1998 y la llegada de <em>Google</em>, y el comienzo de los mundos virtuales y la búsqueda de un modelo de negocio viable para su subsistencia.</p>
<p>En este sentido:</p>
<p>1) En cuanto a entornos virtuales que no recreen la realidad en la que vivimos, el modelo de negocio es claro, viable y de extraordinario éxito: los <em>Mmporg</em>, abanderados por <em>World of Warcraft</em>, que está redefiniendo la industria del videojuego y que es la antítesis de la <em>Wii</em> y del modelo de negocio de <em>Nintendo</em> basado en la interacción hombre-realidad.</p>
<p>2) En cuanto a entornos virtuales que recreen la realidad en la que vivimos -este es el aspecto clave-, se pueden a) describir e interactuar y b) geoposicionar entidades informativas, ítems u objetos en el entorno virtual que muestra una seudorealidad paralela y equivalente al mundo real.</p>
<p>En la dicotomía digital/virtual versus real/<em>online</em> subyacen al menos seis ejes o tres contraposiciones (aunque existen más) que constituyen o conforman la base y el valor de las aplicaciones, servicios, modelos de negocio y en la interrelación de la <em>World Wide Web</em> con el hombre:</p>
<p>Ejes de la dicotomía real frente a digital: físico frente a no físico, sincronía frente a asincronía, y simétrico frente a asimétrico:</p>
<p>1. Físico frente a no físico (bits).</p>
<p>2. Sincronía frente a asincronía: es decir, lo que se puede hacer en el mismo momento en que se produce y el valor o coste de la oportunidad que tiene<a name="v1"></a><sup><a href="#n1">1</a></sup> versus lo que se puede hacer en cualquier momento que elijamos porque permanece en el tiempo.</p>
<p>3.Simétrico frente a asimétrico: relaciones, interacciones o distribuciones de ¿“1 a 1”?, ¿“1 a N”?, ¿“N a 1? o ¿“N a N”?, ya sean de personas, entes u objetos. La Larga Cola<a name="v2"></a><sup><a href="#n2">2</a></sup> es una interesante manifestación de este eje.</p>
<p><strong>Aplicaciones prácticas de entornos virtuales</strong></p>
<p>Hace ya un tiempo conocí el campus virtual de la biblioteca de la <em>UC3M</em><a name="v3"></a><sup><a href="#n3">3</a></sup>.</p>
<p>Yendo más allá de la mera posibilidad de integrar la interfaz del catálogo de la Universidad a través de una terminal dentro del edificio virtual, función para lo que me resulta mucho más cómodo y práctico la utilización y consulta directa del <em>Opac</em> a través de la propia <em>World Wide Web</em>, <em>SecondLife</em> ofrece un tremendo e interesantísimo valor añadido, que por su naturaleza, no puede ofrecer una representación bidimensional:</p>
<p>Con <em>SecondLife</em> podemos recrear la biblioteca exacta en tres dimensiones con sus muebles y baldas. Podemos asociar cada referencia bibliográfica del catálogo con una balda concreta en una estantería virtual, con lo cual cualquier usuario conozca o no el edificio físico va a poder obtener de primera mano una referencia extraordinaria de dónde se encuentra exactamente un libro y cómo se puede llegar a él, y que complementa estupendamente a la signatura topográfica, que al fin y al cabo, no es sino una notación arbitrariamente establecida en un soporte bidimensional para georreferenciar un espacio tridimensional…<br />
…mejor mostrar directamente dónde está el libro exactamente en su espacio virtual/reflejo del mundo físico ¿no?</p>
<p>Imaginemos que podemos sistematizar el sistema de tal forma que mediante la utilización de tecnologías como <em>Rfid</em> podemos geoposicionar en el edificio virtual de la biblioteca cada libro de la misma y mantener dichas asociaciones y referencias actualizadas.</p>
<p>A través del GPS podríamos ir guiados por un plano bidimensional hasta la puerta del Campus de la <em>Universidad Carlos III </em>en Leganés, cruzar la puerta del edificio de la biblioteca y en la pantalla del GPS cambiaría la vista y entraríamos en <em>SecondLife</em>.</p>
<p>En una representación en 3D del edificio, un avatar automático de la biblioteca nos guiaría hasta el mismo libro. Asimismo, podríamos ir obteniendo por voz instrucciones que nos guiasen (de cara a accesibilidad).</p>
<p>Sí, lo sé, en las bibliotecas puede molestar, pero para eso se utilizan unos buenos cascos y problema solucionado.</p>
<p>Extrapolemos la idea a cualquier comercio, cosa o ítem geoposicionable, como la fotos incluidas en <em>Panoramio</em> (por citar tan sólo un ejemplo), a un mundo 3D. Imaginemos el escenario antes propuesto para cualquier artículo de <em>El Corte Inglés</em>, <em>Ahorramas</em>, <em>Alcampo</em>… las posibilidades para un portal inmobiliario como <em>Idealista</em>… vamos andando por la calle, el GPS nos indica la existencia de un inmueble en venta en un portal determinado de la calle por la que pasamos y podríamos visitar virtualmente el piso consultando las fotos extraídas del propio portal geoposicionadas en las habitaciones del piso virtual, antes de decidir si llamamos o no al portero automático y molestamos a los propietarios para subir y verlo con nuestros propios ojos si merece la pena… las posibilidades son infinitas.</p>
<p>Ahí subyace el modelo de negocio de <em>SecondLife</em>. Ahí está la viabilidad y la tremenda utilidad que puede tener un mundo virtual para una cadena como la <em>Fnac</em>, para la reconstrucción virtual de una tienda de <em>Zara</em>, indicando a un potencial comprador dónde se encuentra un artículo y darle la posibilidad de utilizar su avatar con sus características físicas exactas para probarse y comprobar de manera virtual si una prenda de ropa le sirve o no.<br />
Para mostrar a un turista una reproducción virtual de la Capilla Sixtina y geoposicionar en cada parte de la cúpula las fotografías reales de las mismas existentes en <em>Panoramio</em><a name="v4"></a><sup><a href="#n4">4</a></sup> o recrear en verdadero 3D los espectaculares pseudoentornos virtuales que genera <em>Photosynth</em><a name="v5"></a><sup><a href="#n5">5</a></sup>.</p>
<p>El problema de <em>SecondLife</em> es que la gente, las instituciones, las empresas y las universidades de la vida real no han comprendido todavía para qué puede servir…<br />
…hasta ahora.</p>
<p>La interfaz de <em>SecondLife</em> es infame, inusable y nefasta. Tiene que evolucionar y simplificarse radicalmente, tiene que ser tan fácil de utilizar como lo es la <em>World Wide Web</em>.</p>
<p>Especialmente tiene que mejorar la <em>Findability</em>, la integración de los motores de búsqueda como <em>Google</em> en mundos virtuales se me antoja un campo de investigación con un potencial tremendo y enorme y, sobre todo, estos entornos tienen que recrearse sobre una plataforma abierta y no propietaria. <em>OpenSim</em> de <em>IBM</em> lo es.</p>
<p>Los retornos económicos para quien sepa jugar la carta y la baza pueden ser enormes, pero hace falta antes una labor de educación tecnológica de la gente, contar para qué sirven <em>SecondLife</em> y los mundos virtuales a la sociedad, para las personas, instituciones, empresas y organizaciones, imaginar sus posibles aplicaciones sociales y simplificar cómo interactuar con ellas.</p>
<p>Aunque parezca un gran desafío no lo es tanto. Al fin y al cabo la Red y la <em>World Wide Web</em> son virales, y la prensa y los medios de comunicación ya se encargarán de hacer el trabajo una vez que la bola de nieve informativa haya echado a rodar. De hecho, ya lo ha hecho<a name="v6"></a><sup><a href="#n6">6</a></sup>:</p>
<p>“La frontera entre mundos virtuales, avatares y programas 3D es muy delgada. Más allá de la colaboración en la empresa, su aprovechamiento puede ser infinito. IBM ha ideado una forma de automatizar con ellos los historiales médicos en hospitales.<br />
En lugar de leer en el ordenador páginas y páginas de texto, un avatar tridimensional del cuerpo humano despliega la información de cada paciente. Si acude a la consulta un enfermo de corazón, bastará con hacer clic en el órgano correspondiente para consultar todos los detalles: resultados de análisis, operaciones y tratamientos aparecerán ordenados en la pantalla”.</p>
<p><strong>La Realidad Aumentada</strong></p>
<p>A pesar de todo ello, hay algo todavía más espectacular que está viniendo. <strong>Nikesh Arora</strong> formuló la pasada semana seis tendencias de futuro en las que estaba trabajando <em>Google</em>:</p>
<p>1. <em>Cloud Computing</em>: todo tenderá a estar en la Red, aplicaciones, ficheros, etc., todo será accesible a través de cualquier dispositivo en cualquier momento.</p>
<p>2. Creación colaborativa-trabajo compartido: las aplicaciones en red facilitarán la aparición de nuevas dinámicas de trabajo y relación. La colaboración y el trabajo sincrónico o asincrónico promoverá la creatividad, la imaginación y estimulará el pensamiento.</p>
<p>3. Búsquedas inteligentes: en base a la actividad de los usuarios a través de los buscadores, las búsquedas se volverán más precisas. En este sentido, es la plasmación de lo que en su día vaticinaba <strong>Nicholas Negroponte</strong> acerca de la aparición de asistentes personales para filtrar la información.</p>
<p>4. Traducción lingüística en tiempo real: ya sea mediante escritura a través de <em>chat</em>, ya sea mediante teléfono. Las barreras idiomáticas caerán y el impacto a nivel mundial para las poblaciones y minorías lingüísticas puede conllevar una de las mayores revoluciones sociales, a nivel mundial, de la Humanidad desde la aparición de la <em>World Wide Web</em>.</p>
<p>5. Personalización: de las interfaces de las aplicaciones y de las funcionalidades que nos ofrecen.</p>
<p>6. Desarrollo de sistemas para la Visualización de Información: herramientas que permitan explicitar y extraer el conocimiento de bases de datos masivas.</p>
<p>A mi entender, se dejó fuera una que es clave y en la que están trabajando ya (muy posiblemente al igual que en <em>Microsoft</em> y quizás en <em>Apple</em>, y en algún que otro gran actor tecnológico como <em>IBM</em>): la Realidad Aumentada.</p>
<p>Y es que los entornos virtuales no dejan de ser el “hermano pobre” de la realidad que visualizamos en superficies bidimensionales.</p>
<p>¡¡¡Qué limitado!!!</p>
<p>La auténtica y tremenda potencia es la Realidad Aumentada.</p>
<p>Para saber qué es la Realidad Aumentada, además de leerlo en la <em>Wikipedia</em> (extraordinarias las posibles aplicaciones en los móviles), y qué aplicaciones puede tener, aunque sea una definición muy alejada y limitada, se puede pensar, por ejemplo, en representaciones como el holograma de la Princesa Leia de <em>la Guerra de las Galaxias</em>, más despliegue de información asociada detrás del mismo. Representaciones virtuales con 3 dimensiones reales sobre dispositivos físicos.</p>
<p>Hoy día, todavía no es posible, pero el día de mañana, cuando exista un dispositivo portable que posibilite reproducir parcialmente entornos de realidad aumentada en nuestra mano, tendremos una herramienta, un artefacto cognitivo, con una potencialidad como nunca antes hemos visto. ¿Ciencia ficción? Bueno, las cadenas norteamericanas parecen que no lo piensan así:<br />
<em><a href="http://www.youtube.com/watch?v=thOxW19vsTg">http://www.youtube.com/watch?v=thOxW19vsTg</a></em></p>
<p>¿Más ejemplos espectaculares?</p>
<p>- <em>Augmented Reality and Information Visualization</em>:<br />
<em><a href="http://www.youtube.com/watch?v=z-aBUyrhcj0">http://www.youtube.com/watch?v=z-aBUyrhcj0</a></em><br />
- <em>Physics and Augmented Reality - Part 1</em>:<br />
<em><a href="http://www.youtube.com/watch?v=enXTKvhE7yk&#038;feature=related">http://www.youtube.com/watch?v=enXTKvhE7yk&#038;feature=related</a></em><br />
- <em>Augmented Reality Encyclopedia</em>:<br />
<em><a href="http://www.youtube.com/watch?v=oHkUOpYNhoM&#038;feature=related">http://www.youtube.com/watch?v=oHkUOpYNhoM&#038;feature=related</a></em><br />
- <em>Augmented Reality for Mobile</em>:<br />
<a href="http://www.youtube.com/watch?v=EL2ByYozGOI&#038;feature=related">http://www.youtube.com/watch?v=EL2ByYozGOI&#038;feature=related</a><br />
- Libros tridimensionales. <em>Augmented Reality by Hitlab</em>:<br />
<em><a href="http://www.youtube.com/watch?v=ZKw_Mp5YkaE&#038;feature=related">http://www.youtube.com/watch?v=ZKw_Mp5YkaE&#038;feature=related</a></em></p>
<p>Como decía el otro día…</p>
<p>¿Seguimos imaginando?</p>
<div class="notas">
<p><strong>Bibliografía:</strong></p>
<ol>
<li><a name="n1"></a><strong>Pisani, Francis</strong>. Profesionalización y uso empresarial de Twitter. En: <em>El País Digital</em>, 4 dic. 2008.<br />
<a <em>href=&#8221;http://www.elpais.com/articulo/semana/Profesionalizacion/uso/empresarial/Twitter/elpeputeccib/20081127elpciblse_2/Tes&#8221;>http://www.elpais.com/articulo/semana/Profesionalizacion/uso/empresarial/Twitter/elpeputeccib/20081127elpciblse_2/Tes</a></li>
<p>[<a href="#v1">volver</a>]</p>
<li><a name="n2"></a> <em>The Long Tail</em>. En: <em>Wikipedia</em>.<br />
<em><a href="http://en.wikipedia.org/wiki/The_Long_Tail">http://en.wikipedia.org/wiki/The_Long_Tail</a></em></li>
<p>[<a href="#v2">volver</a>]</p>
<li><a name="n3"></a><em>Campus virtual de la Biblioteca de la Universidad Carlos III</em>.<br />
<em><a href="http://biblioteca.uc3m.es/uhtbin/cgisirsi/ciLqUOlGWk/CCSSJJ/312710084/58">http://biblioteca.uc3m.es/uhtbin/cgisirsi/ciLqUOlGWk/CCSSJJ/312710084/58</a></em></li>
<p>[<a href="#v3">volver</a>]</p>
<li><a name="n4"></a><em>Panoramio</em>.<br />
<em><a href="http://www.panoramio.com">http://www.panoramio.com</a></em></li>
<p>[<a href="#v4">volver</a>]</p>
<li><a name="n5"></a><em>Photosynth</em>.<br />
<em><a href="http://livelabs.com/photosynth/">http://livelabs.com/photosynth/</a></em></li>
<p>[<a href="#v5">volver</a>]</p>
<li><a name="n6"></a><strong>Ángel-Méndez, Manuel</strong>. Los mundos virtuales se abren paso en la colaboración empresarial. En: <em>El País Digital</em>, 4 dic. 2008.<br />
<em><a href="http://www.elpais.com/articulo/red/mundos/virtuales/abren/paso/colaboracion/empresarial/elpeputeccib/20081204elpcibenr_3/Tes">http://www.elpais.com/articulo/red/mundos/virtuales/abren/paso/colaboracion/empresarial/elpeputeccib/20081204elpcibenr_3/Tes</a></em></li>
<p>[<a href="#v6">volver</a>]
</ol>
</div>
<p><strong>Francisco Tosete</strong><br />
Miembro de <em><a href="http://www.thinkepi.net">ThinkEPI</a></em>
</p>
]]></content:encoded>
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		</item>
		<item>
		<title>El profesional de la información ante la colaboración científica y la Ciencia 2.0</title>
		<link>http://www.thinkepi.net/el-profesional-de-la-informacion-ante-la-colaboracion-cientifica-y-la-ciencia-20</link>
		<comments>http://www.thinkepi.net/el-profesional-de-la-informacion-ante-la-colaboracion-cientifica-y-la-ciencia-20#comments</comments>
		<pubDate>Mon, 01 Dec 2008 16:13:36 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Jorge Serrano-Cobos, Enrique Orduña-Malea y Daniel Robles-Cepero</dc:creator>
		
	<category>Uncategorized</category>
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		<description><![CDATA[1. Nuestro papel 
Algunos de nosotros debemos dar en nuestro trabajo apoyo y cobertura a los investigadores científicos, usualmente de dos maneras:
a) Ayudándoles a conocer el estado de la ciencia en su dominio específico, de forma actualizada, para ahorrarles tiempo en estar al día: los mejores artículos científicos en su campo, las revistas apropiadas, los [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><strong>1. Nuestro papel </strong></p>
<p>Algunos de nosotros debemos dar en nuestro trabajo apoyo y cobertura a los investigadores científicos, usualmente de dos maneras:</p>
<p>a) Ayudándoles a conocer el estado de la ciencia en su dominio específico, de forma actualizada, para ahorrarles tiempo en estar al día: los mejores artículos científicos en su campo, las revistas apropiadas, los mejores autores, los mejores congresos&#8230;</p>
<p>b) Ayudándoles a mejorar la visibilidad de su producción científica: enseñándoles cuáles son las dinámicas de la publicación científica, leyes bibliométricas, dónde publicar para tener el mayor impacto&#8230;</p>
<p>Por eso, siempre es bueno conocer qué tendencias (tanto las que aparecen como las que no desaparecen) y herramientas están a nuestro alcance para mejorar la forma en que podemos ayudar a estos investigadores, tanto en la parte de &#8220;vigilancia científica&#8221;, como en la de &#8220;visibilidad científica&#8221;.</p>
<p><strong>2. ¿Por qué otro término &#8220;2.0&#8243;?</strong></p>
<p>Así, nos encontramos con que, de unos años a esta parte, se ha ido generalizando el uso de algunas tecnologías y tendencias que, conjuntamente, algunos<a name="v1"></a><sup><a href="#n1">1</a></sup> han dado en denominar &#8220;Ciencia 2.0&#8243;. Un término que, según su significado más difundido, nos sirve para hacer referencia a la presencia en la Web de herramientas y servicios que ayudan a incentivar y facilitar comportamientos de investigación colaborativa entre investigadores de distintas universidades y países, por ejemplo: </p>
<p>- Uso creciente de la sindicación y agregación de contenidos como herramienta de auto-DSI (Auto Difusión Selectiva de Información). Así, hemos pasado de sindicar (y agregar) información extraída de una web completa<a name="v2"></a><sup><a href="#n2">2</a></sup>, a formas más exhaustivas y precisas de sindicar información, llegando al ámbito de la palabra clave<a name="v3"></a><sup><a href="#n3">3</a></sup>.</p>
<p>- Aumento de la comunicación científica informal a través de blogs, con sus ventajas e inconvenientes, pero siendo indudablemente cada vez más útiles para compartir &#8220;<em>progress reports</em>&#8221; y aumentar la visibilidad en internet, sobre todo en el ámbito de la divulgación científica. Esta tendencia conlleva un potencial aumento de transversalidad en las futuras investigaciones (científicos de diversas ramas que se conocen a través de los blogs, y que tratan temas similares desde puntos de vista distintos, como el estudio del calentamiento global). Así, incluso la <em>Nasa</em> utiliza <em>Twitter</em><a name="v4"></a><sup><a href="#n4">4</a></sup>, un servicio de <em>microblogging</em> cada día más popular que promueve la conversación <em>online</em>.</p>
<p>- Mayor inmediatez de las respuestas a los artículos, como los ejemplos de &#8220;<em>Responses</em>&#8221; en <em>PLoS</em><a name="v5"></a><sup><a href="#n5">5</a></sup> o los comentarios en revistas electrónicas.</p>
<p>-  El uso compartido de los datos brutos (<em>datasets</em>, <em>raw data</em>  o <em>content layer</em>) o elaborados de las investigaciones, para que diferentes científicos puedan jugar con los mismos datos. Algunos ejemplos de ello son: </p>
<p>a) El <em>Human Genome Project</em> (<em>HGP</em>)<a name="v6"></a><sup><a href="#n6">6</a></sup>, coordinado por el <em>U.S. Department of Energy</em> y la <em>National Institutes of Health</em> (<em>NIH</em>).<br />
b) El <em>Registry of Standard Biological Parts</em><a name="v7"></a><sup><a href="#n7">7</a></sup>, del <em>MIT</em>, para compartir partes biológicas intercambiables.<br />
c) El proyecto <em>Science Commons</em><a name="v8"></a><sup><a href="#n8">8</a></sup>.<br />
d) <em>Pangaea</em><a name="v9"></a><sup><a href="#n9">9</a></sup> (<em>Publishing Network for Geoscientific &#038; Environmental Data</em>), de la <em>Alfred Wegener Institute for Polar and Marine Research</em> (<em>AWI</em>) y el <em>Center for Marine Environmental Sciences</em> (<em>Marum</em>), para depositar y compartir <em>datasets</em> de investigaciones en el campo de la oceanografía y Ciencias del mar.</p>
<p>- El <em>Open Notebook Science</em>, o el desarrollo a través de contribuciones de diversos investigadores de un cuaderno de laboratorio <em>online</em>, donde toda la información primaria de un proyecto de investigación se deposita tal y como es registrada y se comparte (por ejemplo a través de un <em>wiki</em>), como el <em>UsefulChem Project</em><a name="v10"></a><sup><a href="#n10">10</a></sup>, en el caso de la Química.</p>
<p>- Creación y mejora conjunta de protocolos científicos, por ejemplo <em>OpenWetWare</em><a name="v11"></a><sup><a href="#n11">11</a></sup>. </p>
<p>- Filtrado y <em>taggeado</em> colaborativo de contenidos científicos, como <em>Citeulike</em><a name="v12"></a><sup><a href="#n12">12</a></sup>.  </p>
<p>- Contenidos alimentados por los usuarios, dentro del fenómeno <em>OAI</em>, como <em>CiteSeer</em><a name="v13"></a><sup><a href="#n13">13</a></sup>.  </p>
<p>- Proliferación de contenidos multimedia (vídeos, <em>podcasts</em>, <em>screencasts</em>, etc.) como forma de comunicar producción científica, como <em>SciVee</em><a name="v14"></a><sup><a href="#n14">14</a></sup>, o educativa (increíble ejemplo, digno de generar un canal de televisión por sí solo, el profesor <strong>Walter Lewin</strong>, en <em>Youtube</em><a name="v15"></a><sup><a href="#n15">15</a></sup>). </p>
<p>- Aparición de numerosas Redes Sociales Científicas (<em>Scientific Social Networks</em>), que en este momento están en fase de explosión,  como <em>BiomedExpert</em><a name="v16"></a><sup><a href="#n16">16</a></sup>. En el futuro probablemente se observará una selección natural y consolidación, por ende, de una concentración de público y esfuerzo en unas pocas redes. </p>
<p>- Aparición de sitios específicos relacionados con la promoción de noticias de carácter científico o investigador y su distribución a través de herramientas Web 2.0 y redes sociales digitales, como <em>Eureka Science News</em><a name="v17"></a><sup><a href="#n17">17</a></sup>.</p>
<p>- Aparición de agregadores de noticias, al estilo <em>Digg</em> o <em>Menéame</em>, pero específicamente científicos, con intentos fallidos como <em>Cienciame</em><a name="v18"></a><sup><a href="#n18">18</a></sup> o minoritarios, como <em>SciRate</em><a name="v19"></a><sup><a href="#n19">19</a></sup>, pero con un posible éxito futuro si se observa el uso y número de noticias en, por ejemplo, el canal de <em>Digg</em><a name="v20"></a><sup><a href="#n20">20</a></sup> específico sobre ciencia.</p>
<p>- Y un largo etcétera de herramientas <em>open source</em>, <em>wikis</em> y demás.</p>
<p>Por otra parte, se considera el “2.0”, en cualquier caso, como una etiqueta que señala una tendencia generalizada a asociar ese término con la transición hacia la interacción social a través de las herramientas que pone a nuestra disposición la Web, ya hablemos de <em>e-learning</em>, comunicación científica o cualquier otra actividad. </p>
<p><strong>3. De nuevo, nuestro papel</strong></p>
<p>El “movimiento abierto”, con el que podríamos denominar a un conjunto amplísimo de actividades con una ideología común y que abarcarían desde el <em>software Open source</em> hasta las <em>Creative Commons</em>, parece haber entrado con fuerza en el ámbito científico a través del <em>Open Access</em> y, sobre todo, de una nueva mentalidad de “sólo no puedes, con amigos sí” que impregna la Web 2.0.</p>
<p>Obviamente, la colaboración entre científicos es tan vieja como el inicio de la investigación científica misma, y sólo han cambiado las herramientas, por lo que únicamente estaríamos dando etiquetas o marcas a lo que ya se ha hecho desde siempre. Simplemente, esta colaboración se traslada a la Red con el carácter “público” como elemento definitorio. </p>
<p>El fenómeno de la colaboración científica, no obstante, no es extrapolable a todos los países. Mientras en EE.UU., España u Holanda parecen haber aumentado esa cooperación internacional, especialmente desde 2003 (según datos de <em>Scimago</em><a name="v21"></a><sup><a href="#n21">21</a></sup>), otros como China han bajado o se mantienen estables (lo cual es paradójico si se compara con el crecimiento de su economía y su propia producción científica).</p>
<p>Lo que es interesante observar, desde la distancia, es el aumento (¿explosivo?) en el intercambio de la información científica a través de internet (y no sólo comunicación informal), así como los efectos que la globalización está produciendo en este sentido.</p>
<p>Por tanto, el profesional de la información deberá tener en cuenta un mayor abanico de contenidos a controlar:</p>
<p>     - Los desarrollados a través de las posiciones más estáticas de las publicaciones científicas clásicas, con un sistema privado y de pago.</p>
<p>     - Aquellas investigaciones y sus resultados cuya visibilidad sea abierta, inmediata y frecuentemente gratuita.</p>
<p>Se añade a nuestras competencias como profesionales de la información el intentar encontrar, mejorar o construir herramientas y sistemas que nos permitan utilizar en nuestro beneficio, y/o en el de nuestros científicos, toda esa ingente (¿y acaso más diversa?) cantidad de información.</p>
<p><strong>4. Preguntas abiertas</strong></p>
<ul>
<li>¿Están utilizando nuestros científicos la comunicación informal para mejorar su producción científica?</li>
<li>¿Realmente sirve para algo útil (mayor impacto, y qué tipo de impacto)?</li>
<li>¿Qué necesitan de nosotros para ayudarles en sus tareas?</li>
<li>¿Qué necesitamos nosotros, como gremio, conocer (tecnologías, etc.) para ayudarles mejor?</li>
<li>¿Cambiará o ha cambiado el patrón de consumo de información de nuestros científicos? </li>
<li>¿Qué efectos tienen o tendrán estos cambios en la producción científica? </li>
<li>¿Se reflejarán algún día en la evaluación científica? ¿Cuál será/es/ha sido el primer país en reflejarlo?</li>
<li>¿Cuál es la valoración de los propios investigadores y científicos de estas herramientas?</li>
<li>La generación y distribución del contenido investigador en múltiples sitios, formatos y herramientas: ¿está generando confusión y ruido, o permiten realmente ahorrar tiempo y esfuerzo?</li>
<li>Desde la aparición de estas herramientas, parece evidente que la producción científica será mayor, pero ¿será mejor?</li>
</ul>
<p>La Red nació inicialmente con propósitos militares, pero su utilización efectiva se centró en el ámbito académico con el propósito de que científicos a nivel mundial pudieran compartir y comparar datos rápidamente. En este sentido, la Ciencia 2.0 estaría devolviendo a la investigación científica lo que siempre fue suyo. </p>
<p>Así, finalmente, quizá ocurra como con las revistas científicas, que primero fueron vistas como una extravagancia, pues el vehículo oficial de publicación de los científicos era el libro (<strong>Willinsky</strong> 2006), y después pasaron a formar parte de la vida científica, de la normalidad. Si se llega a esa normalidad, ¿quitaremos la coletilla “2.0”?</p>
<p><strong>5. Notas:</strong></p>
<ol>
<li><a name="n1"></a><em><a href="http://www.sciencemag.org/cgi/content/summary/319/5868/1349">http://www.sciencemag.org/cgi/content/summary/319/5868/1349</a></em></li>
<li><a name="n2"></a><em><a href="http://www.csic.es/csic.rss">http://www.csic.es/csic.rss</a></em></li>
<li><a name="n3"></a><em><a href="http://blogsearch.google.com/blogsearch_feeds?hl=en&#038;q=%22genetics+engineering%22&#038;ie=utf-8&#038;num=10&#038;output=rss">http://blogsearch.google.com/blogsearch_feeds?hl=en&#038;q=%22genetics+engineering%22&#038;ie=utf-8&#038;num=10&#038;output=rss</a></em></li>
<li><a name="n4"></a><em><a href="https://twitter.com/planetquest/">https://twitter.com/planetquest/</a></em></li>
<li><a name="n5"></a><em><a href="http://medicine.plosjournals.org/perlserv/?request=read-response&#038;doi=10.1371/journal.pmed.0050199">http://medicine.plosjournals.org/perlserv/?request=read-response&#038;doi=10.1371/journal.pmed.0050199</a></em></li>
<li><a name="n6"></a><em><a href="http://www.ornl.gov/sci/techresources/Human_Genome/home.shtml">http://www.ornl.gov/sci/techresources/Human_Genome/home.shtml</a></em></li>
<li><a name="n7"></a><em><a href="http://partsregistry.org/Help:About_the_Registry">http://partsregistry.org/Help:About_the_Registry</a></em></li>
<li><a name="n8"></a><em><a href="http://sciencecommons.org/">http://sciencecommons.org/</a></em></li>
<li><a name="n9"></a><em><a href="http://www.pangaea.de">http://www.pangaea.de</a></em></li>
<li><a name="n10"></a><em><a href="http://usefulchem.wikispaces.com/">http://usefulchem.wikispaces.com/</a></em></li>
<li><a name="n11"></a><em><a href="http://openwetware.org/wiki/Protocols">http://openwetware.org/wiki/Protocols</a></em></li>
<li><a name="n12"></a><em><a href="http://www.citeulike.org/">http://www.citeulike.org/</a></em></li>
<li><a name="n13"></a><em><a href="http://citeseerx.ist.psu.edu/">http://citeseerx.ist.psu.edu/</a></em></li>
<li><a name="n14"></a><em><a href="http://www.scivee.tv/">http://www.scivee.tv/</a></em></li>
<li><a name="n15"></a><em><a href="http://www.youtube.com/watch?v=7Zc9Nuoe2Ow&#038;feature=related">http://www.youtube.com/watch?v=7Zc9Nuoe2Ow&#038;feature=related</a></em></li>
<li><a name="n16"></a><em><a href="http://www.biomedexperts.com/">http://www.biomedexperts.com/</a></em></li>
<li><a name="n17"></a><em><a href="http://esciencenews.com">http://esciencenews.com</a></em></li>
<li><a name="n18"></a><em><a href="http://www.cienciaysociedad.info/cienciame/">http://www.cienciaysociedad.info/cienciame/</a></em></li>
<li><a name="n19"></a><em><a href="http://scirate.com">http://scirate.com</a></em></li>
<li><a name="20""></a><em><a href="http://digg.com/science">http://digg.com/science</a></em></li>
<li><a name="n20"></a><em><a href="http://www.scimagojr.com/countrysearch.php">http://www.scimagojr.com/countrysearch.php</a></em></li>
</ol>
<div class="notas">
<p><strong>6. Más información:</strong></p>
<p><strong>Barjak, F.</strong> (2006). The role of the internet in informal scholarly communication. En: <em>Journal of the American Society for Information Science and Technology</em>, v. 57, n. 10, pp. 1350-1367.<br />
<em><a href="http://doi.wiley.com/10.1002/asi.20454">http://doi.wiley.com/10.1002/asi.20454</a></em></p>
<p><strong>Liang, Liming</strong>; <strong>Zhang, Lin</strong>; <strong>Kretschmer, Hildrun</strong>; <strong>Scharnhorst, Andrea.</strong> (2006). Geographical and Lingual Preferences in Scientific Collaboration of the European Union (1994-2003). En: <em>Proceedings International Workshop on Webometrics, Informetrics and Scientometrics &#038; Seventh COLLNET Meeting</em>, Nancy (France).<br />
<em><a href="http://eprints.rclis.org/archive/00006309/">http://eprints.rclis.org/archive/00006309/</a></em></p>
<p><strong>Shneiderman, Ben.</strong> (2008). Science 2.0. En: <em>Science</em>, marzo 2008, v. 319, n. 5868.<br />
<em><a href="http://www.cs.umd.edu/~ben/Science%202%200-AAAS-3-7-2008.pdf ">http://www.cs.umd.edu/~ben/Science%202%200-AAAS-3-7-2008.pdf</a></em></p>
<p><strong>Waldrop, M. Mitchel.</strong> Science 2.0: great new tool, or great risk? En: <em>Scientific American</em>, 2008.<br />
<em><a href="http://www.sciam.com/article.cfm?id=science-2-point-0-great-new-tool-or-great-risk">http://www.sciam.com/article.cfm?id=science-2-point-0-great-new-tool-or-great-risk</a></em></p>
<p><strong>Willinsky, J.</strong> (2006). The access principle: the case for open access to research and scholarship. Cambridge;Mass: MIT Press.</p>
</div>
<p><strong>Jorge Serrano-Cobos</strong><br />
<strong>Enrique Orduña-Malea</strong><br />
<strong>Daniel Robles-Cepero</strong></p>
]]></content:encoded>
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		</item>
		<item>
		<title>Lifestreaming: una manera de no perderse dentro de uno mismo</title>
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		<pubDate>Thu, 27 Nov 2008 08:00:08 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Javier Leiva-Aguilera</dc:creator>
		
	<category>Uncategorized</category>
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		<description><![CDATA[Cuéntanos tu vida
Cada día cuando me levanto saludo a mis colegas con un Buenos días brodels a través de Twitter. Más tarde les iré contando cosas que hago o les recomendaré recursos que me han llamado la atención usando el mismo medio.
Pongo en marcha el navegador de internet y abro varias pestañas: el correo (para [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><strong>Cuéntanos tu vida</strong></p>
<p>Cada día cuando me levanto saludo a mis colegas con un <em>Buenos días brodels</em> a través de <em><a href="http://twitter.com/catorze">Twitter</a>. Más tarde les iré contando cosas que hago o les recomendaré recursos que me han llamado la atención usando el mismo medio.</p>
<p>Pongo en marcha el navegador de internet y abro varias pestañas: el correo (para responder lo que haya llegado desde ayer, ver las alertas que tengo suscritas, escribir algo pendiente, etc.), </em><em><a href="http://www.google.es/reader">Google Reader </a></em> (donde me pongo al día de lecturas y marco para compartir con la gente de mi alrededor los artículos que crea oportunos) y <em><a href="http://www.new.facebook.com/profile.php?id=665289656&#038;ref=name">Facebook</a></em> (donde veo cómo le va la vida a mis amigos y conocidos, contribuyo o me informo en grupos de debate, veo fotos, comparto más recursos, saludo a nueva gente o simplemente me entretengo con alguna chorrada de las que se pueden hacer allí dentro). </p>
<p>Es hora de desayunar: un poco de fruta y frutos secos la mayoría de los días. Ya con el café vuelvo delante de la pantalla y abro <em><a href="http://www.flickr.com/photos/catorze/">Flickr</a></em>, donde subo las fotos del día anterior (si las hay) y veo las de <a href="http://www.flickr.com/people/catorze/contacts/">mis contactos</a>. Entre éstas y algunas otras que veo navegando por allí marco como favoritas las que más me gustan para tenerlas cerca el día que me de tiempo.</p>
<p>Si he estado de viaje y he grabado algún video que quiera compartir, me voy a  y <em><a href="http://www.youtube.com/catorze">Youtube</a></em> en un periquete puede verlo todo el mundo. Entretanto es posible que vea algún vídeo de otro usuario que me gustaría conservar y que, como hice en <em>Flickr</em>, puedo guardar entre mis favoritos.</p>
<p>Es hora de trabajar (¿lo anterior no era trabajo?), así que me pongo a ello y a menudo me toca leer textos que creo que pueden interesar a mis colegas. En esos casos los guardo en mi cuenta de <em>Delicious</em> con una <a href="http://delicious.com/catorze/pelblog">etiqueta especial</a> que los llevará automáticamente a <em>Twitter</em>.</p>
<p>Hay días en que doy clase, otros en que tengo reuniones y algunos otros que los paso enteros delante del ordenador. En ese caso quizá me da tiempo a publicar algo en mi <a href="http://www.javierleiva.info/">blog personal</a>, en <a href="http://www.catorze.com/esp/">el de la empresa</a> o en los dos.</p>
<p>En fin, dado que la música amansa a las fieras y yo ya me estoy poniendo nervioso con tanto recurso, abro <em><a href="http://blip.fm/catorze">Blip.fm</a></em> y busco piezas que me gustan al tiempo que las comparto con quien haya querido suscribirse a mi cuenta.</p>
<p><strong>Eres un disperso y esto hay que arreglarlo</strong></p>
<p>A estas alturas del texto me he perdido hasta yo. ¿Es posible controlar toda mi producción digital sin ayuda? La respuesta es creo que no o, por lo menos, yo no lo consigo. Por fortuna, existe esa ayuda y se llama <em>Lifestreaming</em>.</p>
<p>El concepto viene de <em>life</em> (vida) y de <em>stream</em> (arroyo), con lo cual podemos traducirlo como arroyo de la vida. Yo me voy a atrever a llamarlo la vida en directo (como <em>Gran Hermano</em>, ¿verdad?) en espera de alguna propuesta mejor. A nivel técnico, a lo que se refiere es a  poder aglutinar en un sólo sitio toda la producción de contenidos que genera en internet una persona o una organización.</p>
<p>Por lo tanto, si quiero que los usuarios (da igual que sean las personas interesadas en mi vida, los usuarios de una biblioteca o los clientes de una empresa) puedan acceder a todo lo que genero en internet, tengo que facilitarles para que puedan hacerlo del modo más simple posible y generar yo mismo un único canal gracias a alguna herramienta que permita el <em>Lifestreaming</em>.<br />
Si no lo hago corro el peligro de que mi usuario se abrume y decida olvidarme o de que se pierda algo que puede interesarle. En el mejor de los casos, le obligo a buscarse la vida construyendo él mismo mi vida en directo antes de poder disfrutarla mientras come palomitas.</p>
<p>Como lo que queremos es facilitar que la gente llegue a nosotros, podemos usar alguna de las herramientas disponibles que nos permiten generar nuestra vida en directo:</p>
<p><em>-<a href="http://friendfeed.com/">Friendfeed</a></em> (esta es <a href="http://friendfeed.com/catorze">la que uso yo </a>para centralizar todo lo que publico en internet)<br />
-<em><a href="http://www.new.facebook.com/">Facebook</a></em><br />
-<em><a href="http://www.iminta.com/">Iminta</a></em><br />
-<em><a href="http://www.life2front.com/">Life2front</a></em><br />
-<em><a href="http://socialthing.com/">Socialthing</a></em><br />
-<em><a href="http://www.profilactic.com/">Profilactic</a></em><br />
-<em><a href="http://youare.com/">Youare</a></em><br />
-<em><a href="http://www.strands.com/">Strands</a></em><br />
-<em><a href="http://lifestream.fm/">Lifestream.fm</a></em><br />
-<em><a href="http://windowslive.com/">Windows Life</a></em><br />
-<em><a href="http://www.jaiku.com/">Jaiku</a></em></p>
<p>(Si alguien quiere añadir más&#8230;)</p>
<p>Todas estas herramientas funcionan simplemente indicándoles los canales rss de nuestras fuentes o bien nuestro nombre de usuario en un servicio en concreto.</p>
<p>Algunas son específicas para el lifestreaming y otras no lo son, pero también nos sirven porque permiten recibir contenido de otros servicios de un modo automático.</p>
<p><strong>En todo caso&#8230;</strong></p>
<p>La evolución de internet hacia multitud de redes sociales y sitios donde cualquiera puede comunicarse y publicar lo que quiere y en el formato que quiere provoca una fragmentación galopante que se puede controlar gracias al <em>lifestreaming</em>.</p>
<p>Pero si no lo hacemos o un usuario no encuentra nuestra puerta central tampoco es algo grave, ya que esa fragmentación nos ofrece una gran oportunidad, en forma del aumento espectacular de puntos de acceso. Ahora es posible ofrecer parte de nuestros servicios a personas que quizá nunca lleguen a ver nuestro edificio o siquiera nuestra página web. Si seguimos siendo útiles, ¿qué más nos da?</p>
<p><strong>Javier Leiva-Aguilera</strong><br />
Miembro del <em><a href="http://thinkepi.net">Grupo ThinkEPI</a></em>
</p>
]]></content:encoded>
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		</item>
		<item>
		<title>La edición y las revistas científicas ante la encrucijada 2.0</title>
		<link>http://www.thinkepi.net/la-edicion-y-las-revistas-cientificas-ante-la-encrucijada-20</link>
		<comments>http://www.thinkepi.net/la-edicion-y-las-revistas-cientificas-ante-la-encrucijada-20#comments</comments>
		<pubDate>Mon, 24 Nov 2008 12:26:28 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Daniel Torres-Salinas</dc:creator>
		
	<category>Uncategorized</category>
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		<description><![CDATA[En las últimas semanas en diferentes foros (3rd E-LIS Meeting y VIII Semana de la Ciencia) se han celebrado diferentes mesas de debate en las que se ha manifestado una preocupación común: cuál es el impacto que está teniendo la Web 2.0 sobre la actividad científica en general y sobre las revistas científicas en particular.
Como [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>En las últimas semanas en diferentes foros (<em>3rd E-LIS Meeting </em>y VIII Semana de la Ciencia) se han celebrado diferentes mesas de debate en las que se ha manifestado una preocupación común: cuál es el impacto que está teniendo la Web 2.0 sobre la actividad científica en general y sobre las revistas científicas en particular.</p>
<p>Como participante en dichas mesas y continuando la tradicional línea de investigación del Grupo EC3 (Universidad de Granada), dedicada a la evaluación y edición de revistas científicas (<em>Grupo EC3</em>, 2008; <strong>Delgado et al.</strong> 2007), expusimos diferentes ideas que recojo y sintetizo en la siguiente nota. </p>
<p><strong>La edición científica un paradigma cambiante</strong></p>
<p>En un trabajo inédito, el profesor <strong>Emilio Delgado</strong> (2005) definía acertadamente la historia de la edición científica como un paradigma cambiante, es decir una historia sometida a un cambio permanente pero al abrigo de consensos y patrones generales.</p>
<p>En esencia, la edición en el ámbito científico se ha visto afectada por dos revoluciones que modificaron sustancialmente la forma en la que el conocimiento se presentaba públicamente. La primera fue la que supuso el paso de los manuscritos a la imprenta y que constituiría el primer paradigma; dentro de este último, además, en una evolución natural de la formalización de los canales de comunicación, nacerían las revistas científicas (<em>Journal des Scavans</em>, 1665). El siguiente cambio de paradigma se producirá con la revolución tecnológica del siglo XX, que culmina con la llegada de Internet y el desarrollo de la edición electrónica.</p>
<p>Dentro de este esquema, la llegada de la Web 2.0 supone para la edición científica simplemente un nuevo avance, un nuevo escalón, un paso más en la evolución del hipertexto. De esta forma la 2.0 sería a la edición electrónica lo que en su momento la enciclopedia, desde el punto de vista de su filosofía editorial, y la linotipia, desde el punto de vista de la tecnología, fueron a la imprenta. Ni la enciclopedia ni la linotipia supusieron un cambio de paradigma pero sí un gran adelanto. Igualmente, la Web 2.0 para la edición científica, en su paradigma electrónico, sólo supone un cambio tecnológico, ya que gran parte de sus pilares sociales forman parte del <em>Ethos</em> Científico.</p>
<p><strong>La impostura 2.0</strong></p>
<p>Para <strong>Himanen</strong> (2003), los internautas, sobre todo los denominados nativos digitales, comparten la llamada Ética <em>Hacker</em>, fácilmente reconocible en los usuarios dospuntoceristas: creación de contenidos, interacción, comunidades y colaboración (<strong>Krosky</strong>, 2008). </p>
<p>Según <strong>Himanen</strong>, para los <em>hackers</em>, a la hora de generar conocimiento lo más importante, por encima de los resultados, ha sido la adopción del modelo académico abierto de creación. Asimismo, y siguiendo al mismo autor, esta nueva ética de la sociedad de la información se sostiene sobre otra norma científica, la del escepticismo organizado propuesta por <strong>Robert K. Merton</strong>.</p>
<p>En cierta medida, los <em>hackers</em> adoptaron parte del modelo científico como la forma más eficaz de generar nuevo conocimiento, modelo que a su vez pasa del <em>hacker</em> al usuario final, al dospuntocero. Cuando desde los blogs se descalifica a los científicos por su conservadurismo, estas acusaciones se producen desde una impostura, la impostura 2.0, ya que desconocen el origen de su propia ética.</p>
<p>La interacción, la participación, la colaboración, la búsqueda de reconocimiento, compartir datos e información, ser transparente en los resultados, los colegios invisibles, la publicación constante, ser autor y lector al mismo y el papel de los expertos en la validación de las aportaciones han sido desde el siglo XVI lugares comunes en el terreno de juego de la actividad científica. En este sentido la 2.0 no supone para los científicos nada nuevo en lo que respecta a sus modos [sociales], aunque sí trae bastantes innovaciones en sus formas [tecnológicas].</p>
<p>Con la adquisición del modelo académico abierto, la Web 2.0 ha propiciado una universalización de la exposición pública de ideas y su escrutinio por pares. Fijémonos por ejemplo en lo que se ha llamado por parte de <strong>Laspcott</strong> como <em>Wikinomics</em>; según <strong>Brown</strong> (2008), ésta nueva economía del conocimiento presenta cuatro características fundamentales:</p>
<p>- Apertura.<br />
- Compartir.<br />
- Expertos.<br />
- Globalización.</p>
<p>Estos cuatro pilares han sido tomados de la ciencia que siempre ha sido abierta porque no existe ciencia si no se publica; los científicos siempre han compartido (ideas, teorías, recursos, datos) a través de todo tipo de canales (informales y formales); los expertos, el <em>Peer Review</em>, han sido una de las bases para la verificación y validación del conocimiento; y ahora, más que nunca, hablamos de una ciencia global desde el punto de vista de la publicación y desde el punto de vista de la colaboración. </p>
<p>También <strong>Sunstein</strong> (<strong>Kuklinski</strong>, 2007) ve estrechas relaciones entre las <em>wikis</em> y la ciencia, señalando cómo los campos del conocimiento científico son como grandes <em>wikis</em>, editables todo el tiempo a modo de revisión entre pares, en los cuales las nuevas entradas representan trabajos que hacen crecer la inteligencia colectiva en forma eficiente. La comparación es acertada pero no la dirección, son los <em>wikis</em> los que son como los campos del conocimiento, y no al revés. Por este tipo de opiniones, lanzadas desde la 2.0, hablamos de imposturas.</p>
<p>Por tanto, resumiendo la tesis que mantenemos aquí, para los científicos la adopción de toda la parafernalia 2.0 supone un auténtico reto, pero se trata más bien de un reto tecnológico que no trae demasiadas novedades en su esencia social. A la hora de afrontar este futuro son las revistas, como la pieza mejor engrasada de la maquinaria de la comunicación científica, las que llevan la voz cantante en la metamorfosis tecnológica y, efectivamente, el liderazgo natural de algunas revistas está permitiendo la transición hacía la nueva versión electrónica de sus ediciones, la 2.0.</p>
<p><strong>Las revistas científicas serán 2.0</strong></p>
<p>Una de las primeras cuestiones que surgen cuando se examina la Web 2.0 asociada a las revistas científicas es porqué la Web social no ha tenido sobre ellas el mismo impacto que se ha producido en otros ámbitos de la edición.</p>
<p>El ejemplo más evidente es el de los periódicos generalistas que han entrado en un profundo proceso de reflexión y renovación (<strong>Briggs</strong>, 2007). El principal cambio que se ha producido en estos medios tradicionales es que el lector, que tenía un papel pasivo como receptor del mensaje periodístico, tiene ahora la posibilidad de ser autor activo en la creación de los mensajes.</p>
<p>El periodismo se ha visto afectado por un cambio en el modelo de producción y consumo ya que se pasa de un lector pasivo a un lector-autor activo. Sin embargo, esta nueva relación no lo es tanto para las revistas científicas. El lector de las revistas científicas, el investigador, es por naturaleza lector-autor. Por eso las revistas científicas le han prestado una menor atención a la Web 2.0, porque ésta no supone una revolución tan llamativa como en el periodismo.</p>
<p>Con esto no quiero decir que las revistas científicas no puedan aprender de la Web 2.0. En otros trabajos hemos expuesto bastantes ejemplos de edición científica en entornos 2.0 (<strong>Torres-Salinas</strong>, 2008a; <strong>Torres-Salinas</strong>, 2008b). Por ejemplo la introducción de comentarios agiliza el debate científico y facilita el control del fraude, los sistemas de puntuación permiten indicar trabajos destacables, herramientas como <em>Connotea</em> o <em>2Collab</em> contribuyen a compartir artículos y relacionarlos con otros, <em>Facebook</em> o <em>Twitter</em> facilitan la diseminación de contenidos entre comunidades y el rss permite al lector un consumo más eficaz y puntual de la revista.</p>
<p>Las ventajas son evidentes. Además, todos estos procesos están provocando una convergencia de los canales formales e informales de comunicación convirtiendo las revistas en productos más dinámicos y completos.</p>
<p>Las ventajas tecnológicas son tantas que las grandes editoriales ya se han posicionado y han dictado sentencia: las revistas científicas serán 2.0. Editores tan prestigiosos como <em>Nature Group Publishing</em>, <em>Plos One</em>, BMJ o <em>Jama</em> están experimentando e incorporando las diferentes herramientas de la Web social. Especialmente destacado al respecto es el papel de <em>Elsevier</em>, y es notable porque controla más de 2.500 revistas y 6.000 libros consultables a través de plataforma <em>Science Direct</em>, que está marcando el camino para el resto de proveedores y editores.</p>
<p>Proyectos como <em>Article 2.0 Contest</em>, el <em>Elsevier Grand Challenge. Knowledge Enhancement in the Lifes Science</em>, la puesta en marcha de su propio <em>bookmark</em> científico o la disponibilidad de <em>feeds</em> para todas sus revistas manifiestan una dirección 2.0 en su edición electrónica. </p>
<p>A la larga, gran parte de las plataformas irán incorporando todos estos avances y esto significará que gran parte de las mejores revistas serán 2.0 ya que un porcentaje importante de éstas se distribuyen a través de estos servicios. El proceso, además, se completará cuando se produzca la incorporación a la ciencia de la Generación <em>Google</em>, entonces se producirá la convergencia definitiva entre la ética <em>hacker</em> y la científica y podremos hablar propiamente de ciencia y científicos 2.0.</p>
<div class="notas">
<p><strong>Bibliografía</strong></p>
<p><strong>Briggs, Mark.</strong>(2007). Journalism 2.0: How to Survive and Thrive: A digital literacy guide for the information age.<br />
<em><a href=" http://www.kcnn.org/resources/journalism_20/ ">http://www.kcnn.org/resources/journalism_20/</a></em></p>
<p><strong>Brown, David J.</strong>; <strong>Boulderstone, Richard</strong>. (2008). The impact of electronic publishing: the future for publishers and Librarians. Munich: Saur.</p>
<p><strong>Delgado López-Cózar, Emilio</strong>. La edición científica: un paradigma cambiante [Inédito]</p>
<p><strong>Delgado López-Cózar, Emilio</strong>; <strong>Ruiz Pérez, Rafael</strong>; <strong>Jiménez Contreras, Evaristo</strong>. (2007). La Edición de Revistas Científicas: Directrices, Criterios y Modelos de Evaluación. Madrid: Fundación Española para la Ciencia y la Tecnología.</p>
<p><em>Grupo EC3</em>. Índice de Impacto de las Revistas Españolas de Ciencias Sociales.<br />
<em><a href="http://ec3.ugr.es/in-recs/">http://ec3.ugr.es/in-recs/</a></em></p>
<p><strong>Himanen, Pekka</strong>. (2001). La ética del hacker: el espíritu de la era de la información. Madrid: Destino.</p>
<p><strong>Kroski, Ellysa.</strong>. (2008). Web 2.0 for librarians and information professionals. New York: Neal Schuman.</p>
<p><strong>Pardo Kuklinski</strong>. (2007). Nociones básicas alrededor de la Web 2.0. En: Cobo Romaní, Cristóbal; Pardo Kuklinski, Hugo. 2007. Planeta Web 2.0. Inteligencia colectiva o medios fast food. Grup de Recerca d&#8217;Interaccions Digitals, Universitat de Vic. Flacso México. Barcelona / México DF.</p>
<p><strong>Torres-Salinas, Daniel</strong>. (2008a) El paradigma 2.0 en las grandes revistas científicas. En: <em>3rd International LIS-EPI Meeting Innovación en información</em>. Valencia, 24-25 de Septiembre.<br />
<em><a href="http://ec3noticias.blogspot.com/2008/09/el-paradigma-20-en-las-grandes-revistas.html">http://ec3noticias.blogspot.com/2008/09/el-paradigma-20-en-las-grandes-revistas.html</a></em></p>
<p><strong>Torres-Salinas, Daniel</strong>. (2008b) ¿Qué es y cómo se edita una revista científica 2.0?. En: VIII Semana de la Ciencia. Mesa de Debate: Las revistas científicas 2.0 ¿Existen? Madrid, 11 de noviembre.<br />
<em><a href="http://ec3noticias.blogspot.com/2008/11/qu-es-y-cmo-se-edita-una-revista-20.html ">http://ec3noticias.blogspot.com/2008/11/qu-es-y-cmo-se-edita-una-revista-20.html </a></em></p>
</div>
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		<item>
		<title>Bibliometría y Academia</title>
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		<pubDate>Thu, 20 Nov 2008 10:47:19 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Luis-Javier Martínez</dc:creator>
		
	<category>Uncategorized</category>
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		<description><![CDATA[¿La inocencia perdida?
La bibliometría (cienciometría, etc.) recuerda un poco a la psicometría. Aunque trabaja con objetos más materiales, mide en definitiva el resultado de comportamientos psicosociales. Los conceptos bibliométricos más penetrantes (indicadores de calidad) tienen dificultades de fundamentación similares a las del campo psicológico (¿miden, predicen, correlacionan con propiedades…?) (Harnad, 2008). 
Y desde hace poco, [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><strong>¿La inocencia perdida?</strong></p>
<p>La bibliometría (cienciometría, etc.) recuerda un poco a la psicometría. Aunque trabaja con objetos más materiales, mide en definitiva el resultado de comportamientos psicosociales. Los conceptos bibliométricos más penetrantes (indicadores de calidad) tienen dificultades de fundamentación similares a las del campo psicológico (¿miden, predicen, correlacionan con propiedades…?) (<strong>Harnad</strong>, 2008). </p>
<p>Y desde hace poco, aplicada intensamente a la evaluación de la investigación, la bibliometría asume funciones, en la industrialización del conocimiento, que van más allá de la neutralidad valorativa de la simple ciencia de la ciencia: ¿ha perdido la inocencia y se la puede acusar, como tanto se ha reprochado a la psicometría, y a la psicología en general, de haberse pasado al Lado Oscuro? </p>
<p>Dicho en truculento: ¿sirve la bibliometría a la explotación productivista del neoproletariado intelectual de la economía del conocimiento? O, al revés: ¿será la bibliometría capaz de abolir la sacrosanta “libertad de cátedra” heredada en las “torres de marfil” académicas desde las bulas papales del Medievo?</p>
<p><strong>Auge y moda de la bibliometría</strong></p>
<p>Hace años que lo bibliométrico experimenta un notable auge. Los gobiernos, gestores de la investigación, tribunales académicos, agencias de financiación y estadísticos usan los estudios métricos de la ciencia de manera intensa y creciente. Las carreras de los investigadores, en todos los países, están repletas de factores de impacto, citas y otros datos. Se han multiplicado las fuentes de información que ofrecen indicadores para la evaluación de las publicaciones.</p>
<p>El índice h se popularizó en dos años y ha sido seguido por numerosas propuestas similares. Se habla de rankingmanía, impactolatría, etc. Los especialistas en humanidades, nunca antes pendientes de estas cosas, han empezado a preocuparse.</p>
<p>Más allá de la fuerza replicadora de las tecnologías e industrias de la información, este movimiento no lo han desencadenado los “bibliómetras” o los expertos en ciencia de la ciencia, sino los responsables de las políticas científicas y universitarias, y también los propios científicos, que en bastantes casos lo han interiorizado de forma entusiasta. El índice h lo inventó un físico, no un sociólogo de la ciencia, ni un documentalista, y muchas de las extralimitaciones en el uso e interpretación de los factores de impacto no son imputables a <em>Thomson Reuters</em>.</p>
<p><strong>Contra los abusos bibliométricos</strong></p>
<p>Pero el hecho de que la evaluación métrica de la investigación esté cada vez más presente en la práctica de la ciencia y en la carrera profesional de los científicos despierta críticas y reacciones adversas. Se han intensificado sobre todo los ataques a las bases de datos de <em>Thomson Reuters</em>, pero se denuncian también otros aspectos del análisis cuantitativo de los resultados de la investigación. Y me parece que estas críticas reflejan tensiones y conflictos latentes, resultado de cambios sociales.</p>
<p>Varias asociaciones de matemáticos han impugnado la excesiva dependencia de las citas (<strong>Adler</strong>, 2008). La revista <em>Science</em> ha alzado su voz contra el mal uso de los factores de impacto (<strong>Simons</strong>, 2008). En el ámbito de la biomedicina se ha escrito que el abuso de estos factores distorsiona la edición y la investigación científicas y hasta perjudica las necesidades clínicas (<strong>Brown</strong>, 2007), lo que ha tenido una interesante y demoledora réplica sobre la situación española (<strong>Delgado</strong>, 2007). “<em>Ethics in Science and Environmental Politics</em>” ha dedicado un número entero (2008) a cuestionar los índices bibliométricos. Y hay bastante correspondencia dirigida por los investigadores a las revistas científicas al respecto, como la carta a <em>Nature</em> de <strong>Herman Tse</strong> (2008). </p>
<p><strong>Política científica requiere bibliometría</strong></p>
<p>La validación crítica del nuevo conocimiento por las comunidades científicas se realiza mediante “<em>peer review</em>”. Pero la ciencia también se evalúa desde el punto de vista práctico de la gestión de la investigación: como en toda actividad compleja que se organiza y consume recursos, la evaluación de resultados es el correlato de la planificación y forma parte de las políticas científicas.</p>
<p>El enorme desarrollo de la I+D en las últimas décadas, su priorización en las agendas públicas, no sería gestionable sólo mediante evaluación por pares (así lo subraya <em>SCImago</em>, 2006, 304), como cuando la ciencia era cosa de aislados y reducidos entornos exclusivamente académicos, que investigaban a su aire, consumiendo pocos recursos, sin exigírseles nada. Vivimos tiempos en que exhibir (al menos) un respeto escrupuloso a la “<em>accountability</em>” lleva a los gestores públicos a una evaluación intensa y cuantitativa, ejecutada con técnicas eficientes, ágiles y baratas.</p>
<p>A los científicos que se lamentan de tanta rendición de cuentas y tanta bibliometría, los gestores pueden responderles que nunca la sociedad invirtió tanto en investigación e investigadores. Y que la ciencia se ha desarrollado en libertad hasta que ha quedado responsablemente sujeta a los ingentes recursos que se dedican a ella. Sujeta por la bibliometría y por la transferencia comercial de conocimiento rentable.		</p>
<p><strong>Y los cambios sociales</strong></p>
<p>Por tanto, el auge de la evaluación métrica de la ciencia no es sólo un requisito tecnocrático. Se enmarca en el proceso de industrialización de la investigación que caracteriza a nuestra sociedad: la ciencia post-académica (<strong>Ziman</strong>, 2003) o la revolución tecnocientífica (<strong>Echeverría</strong>, 2003). </p>
<p>La actividad investigadora ha perdido el carácter libre y artesanal que aún conservaba hasta cierto punto en el sector público para convertirse en una empresa colectiva que produce en serie. Deviene un “sistema sociotécnico” (<strong>Cronin</strong>, 2005), impulsado y dirigido, entre otras cosas, por la optimización de los registros bibliométricos de sus agentes, y en el que el científico deja de ser un “académico” para convertirse en un empleado “<em>sui generis</em>”, salvo que se emancipe como emprendedor con los frutos de su investigación.</p>
<p>Propuesta la ciencia como principal fuerza productiva, la sociedad (o las “sociedades”) demandan resultados de las grandes factorías de conocimiento en las que tantos recursos invierten. Medir esos resultados es una exigencia natural. La bibliometría, articulada de una u otra forma, más o menos eficaz, sirve como herramienta de análisis del rendimiento en el nuevo modo de producción. Sobre todo cuando, como en la ciencia básica, no se pueden computar retornos directos, económicos e industriales.</p>
<p><strong>Algunas contradicciones</strong></p>
<p><strong>Echeverría</strong> (2003) explica que la tecnociencia encierra abundantes conflictos de valores. Hoy sabemos que los sistemas sociales pueden albergar contradicciones sin que se dispare como por resorte ningún salto dialéctico hacia un estadio superior. Sin embargo, la situación origina tensiones, inquietud. Creo que las críticas contra el supuesto abuso de la bibliometría expresan contradicciones y conflictos del desarrollo tecnocientífico, resistencias desde valores más “académicos”. Porque las tensiones pueden ser muchas… </p>
<p>La presión productivista conduce a la publicación “salami” y otros artificios, y no es ajena al aumento del plagio, el fraude, etc. La especulación con el “capital simbólico” (<strong>Cronin</strong>, 2005) que representan las citas, más allá del natural y libre pago de las deudas intelectuales, ¿podría conducir a la desnaturalización inflacionaria de su valor?   </p>
<p>La rendición pública de cuentas, con la ayuda del análisis métrico de la investigación, puede que acabe con las “torres de marfil”. Pero la ciencia ha reclamado siempre libertad intelectual, ejercicio sin restricciones de la creatividad, como su mejor fermento. ¿Es a largo plazo productivo para la ciencia tanto escrutinio? ¿El afán de resultados rápidos o impacto seguro será fecundo para el desarrollo científico? ¿Cuánta independencia intelectual conviene? ¿Los fines del investigador son buscar la verdad o aumentar el registro de citas? </p>
<p>Por mencionar el lado aplicado, ¿las “necesidades sociales” de la investigación son “intereses humanos” o “nichos del mercado”? ¿Y quién decide al respecto: la conciencia del científico, el espíritu del “<em>cluster</em>” regional, el plan estratégico de la empresa patrocinadora…?              </p>
<p>Toda esta situación concuerda poco con las normas ideales de la ciencia codificadas por <strong>R. K. Merton </strong>(1985) (comunitarismo, universalismo, desinterés, originalidad y escepticismo organizado); más bien justo con las contrarias (<strong>Ziman</strong>, 2003, 84). ¿Mantendrá la ciencia su crédito como “cosmovisión independiente del mercado”? ¿O perderá, con su industrialización, a pesar del esfuerzo propagandístico que realiza, parte de su liderazgo moral? </p>
<p><strong>La inocencia perdida</strong></p>
<p>La expansión de la evaluación métrica de la investigación es inseparable de la “taylorización” del trabajo científico propia de la tecnociencia y conlleva la fosilización de las ideas de “Academia”, “libertad de cátedra”, etc. El análisis métrico intensivo de la ciencia es parte de la infraestructura necesaria para la gestión y explotación del conocimiento a escala industrial, como fuerza productiva central, fuente de riqueza y de poder.</p>
<p>Como toda tarea técnica, la métrica de la investigación puede hacerse mejor o peor; pero auditar la productividad, optimizar los rendimientos y gestionar la complejidad no es fácil cuando se trata de procesos cognitivos naturales. En cualquier caso, todos estos cambios generan resistencias, contradicciones y conflictos en los valores, fines y normas de la ciencia.</p>
<p>Y en cualquier caso también, la bibliometría (cienciometría, etc.) ha perdido la inocencia, por supuesto, tanto como la psicometría, la microbiología, la computación o la física de altas energías. </p>
<div class="notas">
<p><strong>Referencias</strong></p>
<p><strong>Adler, R.</strong>; <strong>Ewing, J.</strong>; <strong>Taylor, P.</strong> (2008). Citation statistics: A report from  the International Mathematical Union (IMU) in cooperation with the International Council of Industrial and Applied Mathematics (ICIAM) and the Institute of Mathematical Statistics (IMS). Consultado en: 16-11-08:<br />
<em><a href="http://www.mathunion.org/fileadmin/IMU/Report/CitationStatistics.pdf">http://www.mathunion.org/fileadmin/IMU/Report/CitationStatistics.pdf</a> </em>  </p>
<p><strong>Brown, H.</strong> (2007). “How impact factors changed medical publishing—and science”. En: BMJ, v. 334, pp. 561-564. </p>
<p><strong>Cronin, B.</strong> (2005). The Hand of Science: academic Writings and its Rewards. Lanham, Md: Scarecrow Press.</p>
<p><strong>Delgado López-Cózar, E.</strong>; <strong>Ruiz-Pérez, R.</strong>; <strong>Jiménez, E.</strong> (2007). Impact of the impact factor in Spain. Rapid responses to: Brown, H. 2007. “How impact factors changed medical publishing—and science”. En: <em>BMJ</em>, v. 334, pp. 561-564. </p>
<p><strong>Echeverría, J.</strong> (2003). La revolución tecnocientífica. Madrid: Fondo de Cultura Económica.</p>
<p><em>Grupo Scimago</em>. (2006). El índice h de Hirsch: aportaciones a un debate. En: <em>El profesional de la información</em>, v. 15, n. 4, pp. 304–306.</p>
<p><strong>Harnad, S.</strong> (2008). Validating research performance metrics against peer rankings. En: <em>Ethics in Science and Environmental Politics</em>, v. 8, n. 1, pp. 103-107.</p>
<p><strong>Merton, R. K.</strong> (1985). La sociología de la ciencia: investigaciones teóricas y empíricas. 2ª ed. Madrid: Alianza.</p>
<p><strong>Simmons, K.</strong> (2008). The Misused Impact Factor [Editorial]. En: <em>Science</em>, v. 322, n. 5899, p. 165.</p>
<p><strong>Tse, H.</strong> (2008). A possible way out of the impact factor game [Correspondence]. En: <em>Nature</em>, v. 454, n. 7207, pp. 938-939.</p>
<p><em>The use and misuse of bibliometric indices in evaluating research perfomance: ESEP Theme Section</em>. 2008. En: <em>Ethics in Science and Environmental Politics</em>, v. 8, n. 1.</p>
<p><strong>Ziman, J. M.</strong> (2003). ¿Qué es la ciencia? Madrid: Cambridge University Press.
</div>
<p><strong>Luis-Javier Martínez</strong><br />
Miembro del <em><a href="http://www.thinkepi.net">Grupo ThinkEPI</a></em>
</p>
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		</item>
		<item>
		<title>Aprender a enseñar competencias informacionales a los usuarios: avances en la formación profesional en España</title>
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		<pubDate>Mon, 17 Nov 2008 08:56:25 +0000</pubDate>
		<dc:creator>José-Antonio Gómez-Hernández</dc:creator>
		
	<category>Uncategorized</category>
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		<description><![CDATA[Introducción
El servicio de alfabetización informacional (Alfin), y en general el ejercicio de una función educativa y de apoyo al aprendizaje, va extendiéndose en la práctica profesional y en las bibliotecas de un modo progresivo pero lento, y no exento de dificultades y altibajos.
Si creemos que Alfin es uno de los servicios fundamentales de las bibliotecas, [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><strong>Introducción</strong></p>
<p>El servicio de alfabetización informacional (<em>Alfin</em>), y en general el ejercicio de una función educativa y de apoyo al aprendizaje, va extendiéndose en la práctica profesional y en las bibliotecas de un modo progresivo pero lento, y no exento de dificultades y altibajos.</p>
<p>Si creemos que <em>Alfin</em> es uno de los servicios fundamentales de las bibliotecas, hemos de seguir trabajando por su mejora y extensión. Y, en ese sentido, uno de los aspectos fundamentales es la formación de los actuales y los futuros profesionales para que sepan diseñar, aplicar y evaluar programas a través de los cuales los ciudadanos mejoren sus competencias informacionales. </p>
<p>La capitalidad de los servicios <em>Alfin</em> se basa en una concepción y una práctica profesional de la Biblioteconomía comprometida con los usuarios y las comunidades en que se encuentra.</p>
<p>Si reconocemos estar en una sociedad donde es prioritario el aprendizaje permanente, la capacidad de adaptación a los cambios, y saber hacer un uso reflexivo, contextualizado, crítico y ético de la información en cualquier parcela de nuestra vida, <em>Alfin</em> es una tarea bibliotecaria prioritaria, que añade valor a los demás servicios bibliotecarios y la legitima socialmente.<br />
Su fin es hacer mejores ciudadanos y compensar las dificultades para el acceso y uso de la información. Y más allá de los servicios <em>Alfin</em>, creemos que merece la pena hacer de la experiencia de usar y disfrutar la biblioteca una ocasión de aprendizaje y convivencia.</p>
<p>Hablar de formación pedagógica en España –en general, no sólo la de los profesionales de las bibliotecas- tiene su dificultad porque tradicionalmente la Pedagogía ha sido poco valorada. Creemos que incluso en nuestro sistema educativo ha importado poco la formación pedagógica de los propios profesores, excepto en los niveles de Infantil y Primaria: los docentes de enseñanza secundaria se han convertido en profesores principalmente por su preparación como especialistas, y un curso de aptitud pedagógica minusvalorado.</p>
<p>Y los docentes universitarios ni siquiera ello, pues ganamos la condición de profesores por los méritos de investigación. Hemos solido enseñar sin que nadie nos enseñara explícitamente cómo hacerlo.</p>
<p>Por ello, hemos enseñado de acuerdo a prácticas heredadas, interiorizadas, vividas y asumidas: enseñamos como nos enseñaron a nosotros. Básicamente, hemos convivido con una cultura o una práctica docente que ha sido útil en épocas donde por el sistema educativo pasaban las minorías mejor dispuestas para aprender, y el conocimiento no era tan cambiante. Una práctica docente basada en la verbalización y en la transmisión de conocimientos.</p>
<p>Y que incluso hoy tiene sus defensores, pues se ha culpado a la Pedagogía del fracaso de las reformas educativas, causada realmente por la falta de medios, preparación y condiciones con que se han intentado, en un contexto social y político muy complejo. </p>
<p>Sin una formación pedagógica más acorde con las necesidades actuales (la enseñanza de las competencias, no sólo de los contenidos; la evaluación basada en el desarrollo de capacidades, no en la repetición; la búsqueda de la capacidad reflexiva, la cooperación y a la vez la autonomía), los profesores –los mediadores del aprendizaje en general- pueden enseñar, y de hecho lo han hecho y lo hacen.</p>
<p>Pero no estamos seguros del éxito en el aprendizaje de sus estudiantes, de la vinculación entre las necesidades personales y sociales y de lo que estamos enseñando.</p>
<p>Ya en el caso de los bibliotecarios, llevamos años realizando formación de usuarios y actividades de aprendizaje del uso de la información, y al hacerlo hemos logrado, sin duda, beneficios y resultados en nuestros destinatarios.</p>
<p>Pero cuando se analizan las prácticas todavía se ha encontrado que, con frecuencia (<strong>Somoza</strong> y <strong>Abadal</strong>, 2007)(<strong>Roca, González</strong> y <strong>Mendoza</strong>, 2006), no se hace una valoración de los conocimientos previos de los destinatarios, que los contenidos son poco adaptados o contextualizados a la situación de aprendizaje, que casi no se hace evaluación de los resultados, que algunos programas ofertados no llegan a todos sus potenciales destinatarios, o que son frecuentemente impartidos por los bibliotecarios especializados o “temáticos”, en los que prima su conocimiento de la materia a impartir antes que su capacidad didáctica o de comunicación.</p>
<p>Son problemas de los servicios educativos de las bibliotecas que tienen varias causas, pero una de ellas es el diseño pedagógico, que es algo que hay también que aprender a hacer. Y los bibliotecarios están demostrando mucho afán en conseguirlo, pues las actividades de formación permanente en general son abundantísimas y muy seguidas en este sector profesional, por la conciencia que se tiene de estar en un ámbito, el de la información, que está en un proceso de innovación continua.</p>
<p>El hecho de que hace unos meses, el Curso “<a href="http://comunidad20.sedic.es/">Web Social para profesionales de la información</a>” organizado por <em>Sedic</em>, tuviera mil quinientos matriculados, es una evidencia de ello.</p>
<p>En lo referido a la formación para el ejercicio de servicios <em>Alfin</em>, distinguiría entre la presente en los planes de estudio universitarios de los futuros profesionales, y la dirigida a los profesionales ya en ejercicio.</p>
<p>Y dentro de los contenidos necesarios para realizar esa formación, también habría una diferenciación clara. Por una parte, los bibliotecarios deben tener su propia alfabetización o “competencia informacional”, es decir, dominar los conceptos propios del mundo de la información, sus procedimientos y valores para realizar de modo contextualizado, reflexivo e intencional la selección, evaluación, integración, uso y comunicación ética de la información.</p>
<p>Y, por otra parte, deben conocer cómo se entienden en la actualidad los servicios <em>Alfin</em>, y cómo se pueden programar para que logren contribuir a la competencia informacional de sus usuarios. </p>
<p>Respecto a la competencia informacional propia, aunque deba ser constantemente renovada en el contexto tecnológico y científico actual, normalmente se presupone, al ser inherente al ejercicio profesional de los bibliotecarios el que dominen los procesos de información.</p>
<p>Por eso, cuando hablamos de formación inicial o permanente para programar servicios <em>Alfin</em>, nos referiremos a la que trata específicamente de qué es y cómo se enseña la competencia informacional.</p>
<p><strong>1. La formación inicial universitaria para el ejercicio de servicios <em>Alfin</em></strong></p>
<p>En las titulaciones universitarias españolas de Biblioteconomía y Documentación existentes hasta este curso, los contenidos de <em>Alfin</em> han estado poco presentes. Es difícil rastrear los programas de asignaturas en las que este contenido se trataba, aunque indudablemente ha estado en materias como Biblioteconomía, Servicios de información o Fuentes de Información, de manera probablemente marginal.</p>
<p>Cuando aparecía como asignatura independiente, lo hacía junto a otros contenidos, y denominada “Formación de usuarios”:</p>
<p>- Evaluación de servicios y formación de usuarios, asignatura obligatoria en la licenciatura en Documentación de la <em>Universidad de Alcalá </em>y en la <em>Universidad Carlos III de Madrid</em>.</p>
<p>- Formación de usuarios y difusión de la información, asignatura obligatoria de la licenciatura en Documentación de la <em>Universitat Autònoma de Barcelona</em>.</p>
<p>- Formación de usuarios, asignatura optativa de la licenciatura en Documentación de la <em>Universidad de Salamanca</em>.</p>
<p>- Habilidades y estrategias de información, asignatura optativa de la licenciatura en Documentación de la <em>Universidad de Murcia</em>. </p>
<p>- Estudios y formación de usuarios: asignatura optativa de las Diplomaturas en Biblioteconomía y Documentación de las Universidades de Barcelona y Complutense de Madrid.</p>
<p>Esta oferta muestra que cuando se hicieron muchos de los planes de estudio, a principios de los noventa, los servicios <em>Alfin</em> no habían aflorado de modo significativo como tarea profesional, pues no se recogen en planes de estudio de nueve de las dieciséis universidades con estas titulaciones, y donde lo estaba, o no era una materia independiente o era optativa.<br />
Pero la Universidad española empezó hace casi diez años el proceso de adaptación al <em>Espacio Europeo de Educación Superior</em>, tras la <em>Declaración de Bolonia</em> en 1999, y este año se están acabando de aprobar los nuevos títulos de <em>Grado en Información y Documentación</em>, y en algún caso (la <em>Universidad Carlos III</em>), ya se imparte el primer curso.</p>
<p>Por ello, cabe preguntarse cómo se está incorporando la competencia informacional y la formación para los servicios <em>Alfin</em> en los nuevos grados, pero la respuesta no es fácil. </p>
<p>Por un parte, hay factores positivos, como la revaloración de la competencia <em>Alfin</em> en el nuevo modelo de enseñanza universitaria, que la recoge como una de las competencias básicas para cualquier universitario, aún con diversos nombres: “Uso solvente de la información”, “capacidad de gestión de la información” o como se quiera.</p>
<p>Como asignatura independiente, como parte de todas, como aprendizaje practicado a través de la resolución de problemas, el trabajo en la biblioteca o la realización de proyectos de investigación (<em>Area</em>, 2007), la competencia informacional habrá de ser uno de los resultados obtenidos por los estudiantes durante sus estudios, posibilitando el protagonismo de la Documentación, de sus departamentos de profesores y, sobre todo, de las bibliotecas universitarias.</p>
<p>Pero por otro lado, está la situación de los estudios de Biblioteconomía y Documentación, que han vivido estos últimos años una crisis de identidad y una continuada reducción del número de estudiantes (<strong>Delgado López-Cózar</strong>, 2007)(<strong>García-Marco</strong>, 2008).</p>
<p>Las limitaciones del mercado laboral, la supuesta demanda de éste de una formación más tecnológica, la generalidad de la formación de Grado para intentar ejercer en sectores públicos y privados muy diversos y la confluencia de intereses curriculares y académicos muy diversos, producen incertidumbre sobre cómo se culminará el diseño de los nuevos grados y cómo se incluirá en ellos la preparación para servicios <em>Alfin</em>, en un contexto en el que los contenidos formativos son y se perciben de modo muy diverso entre los docentes, y también dentro de los diversos colectivos profesionales.</p>
<p>Tenemos puntos de apoyo en documentos fundamentales: Por ejemplo, el <em>Euroreferencial</em> (<em>ECIA</em>, 2004), donde se menciona, entre las competencias de los profesionales relacionadas con Gestión, la siguiente: “G08 – Formación y acciones pedagógicas”. También, en la conferencia <em>European Curriculum Reflections on Library and Information Science Education </em>(2005), realizada en Copenhague, se consideró la formación para desarrollar servicios de <em>Alfin</em> como contenido curricular de los profesionales, con tres objetivos: que se comprendiera la <em>Alfin</em> como concepto; que se adquiriera la propia competencia informacional, y que se aprendieran los principios esenciales de cómo enseñar a los demás esta competencia.</p>
<p>En este último sentido, se mencionan como contenidos de la formación los siguientes:</p>
<p><em>1. Diseño y planificación curricular, incluyendo:</em></p>
<p>• Identificar de las necesidades de los destinatarios;<br />
• identificar los resultados del aprendizaje adecuados para satisfacer esas necesidades;<br />
• entender y aplicar métodos adecuados de evaluación;<br />
• articular enseñanza, aprendizaje y evaluación en el diseño de los cursos;<br />
• comprender el papel de la tecnología en el diseño de entornos adecuados de aprendizaje;<br />
• evaluar los cursos <em>Alfin</em>, tanto presenciales como en línea.</p>
<p><em>2. Comprensión de los estudiantes y las teorías del aprendizaje, incluyendo:</em></p>
<p>• Modelos y teorías del aprendizaje, conteniendo estilos y estrategias de aprendizaje presencial y en línea;<br />
• las necesidades y características de diferentes estudiantes, por ejemplo los adultos, los virtuales o los usuarios con necesidades especiales;<br />
• la conducta en el uso de la información y su influencia sobre las necesidades educativas de los destinatarios.</p>
<p><em>3. Conceptos y aspectos teóricos y prácticos de la enseñanza, incluyendo:</em></p>
<p>• Conceptos y enfoques de la enseñanza;<br />
• métodos y herramientas para la enseñanza, incluyendo las tecnológicas;<br />
• cooperación en la enseñanza, por ejemplo con los profesores.</p>
<p><em>4. Entender los contextos de enseñanza y aprendizaje, incluyendo:</em></p>
<p>• Conocimiento de la política y de la práctica de la educación en diferentes sectores y contextos;<br />
• comprender el concepto y el papel del aprendizaje permanente en la vida de los ciudadanos;<br />
• cuestiones claves referidas a enseñar <em>Alfin</em> específicamente en la educación obligatoria, la universidad, las empresas, museos, sistema sanitario o bibliotecas públicas;<br />
• el papel del bibliotecario en el apoyo a la enseñanza y el aprendizaje;<br />
• entender el papel de los servicios <em>Alfin</em> en relación con los otros servicios de las bibliotecas;<br />
• saber explicar y comunicar las ventajas de la <em>Alfin</em> a sus usuarios.</p>
<p>Pero nuestra principal y más cercana referencia es el <em>Libro Blanco </em>realizado para el <em>Grado en Información y Documentación </em>(<em>Aneca</em>, 2005). En éste, dentro de las competencias profesionales específicas, se encuentran:</p>
<p>- “E01 Interacción con los productores, los usuarios y los clientes de la información: Analizar e interpretar las prácticas, las demandas, las necesidades y las expectativas de los productores, los usuarios y los clientes, actuales y potenciales, y desarrollar su cultura de la información ayudándoles a hacer el mejor uso de los recursos disponibles”.</p>
<p>- “E23 Técnicas de formación. Concebir y ejecutar una acción o un plan de formación inicial o continua”.  </p>
<p>En coherencia con ello, el <em>Libro Blanco </em>propone, dentro de los objetivos de la titulación, lo siguiente: </p>
<p>- “2.5. Disponer de habilidades para analizar, asesorar y formar a productores, usuarios y clientes de servicios de información, así como negociar y comunicarse con ellos”.</p>
<p>Por tanto, uno de los contenidos obligatorios comunes o troncales en todas las universidades con el grado, con una carga de 24 créditos, será la “Planificación, organización y evaluación de unidades de información”, y deberá incluir entre sus contenidos las “Técnicas de promoción: marketing y formación de usuarios”. </p>
<p>Como siempre, la puesta en práctica de estos contenidos dependerá en cada universidad de sus propias dinámicas, siendo en cierto modo un riesgo el que esta materia se vincule al <em>marketing</em> y a los estudios de usuarios, aspectos importantes que pueden de nuevo reducir el aprendizaje del diseño de servicios <em>Alfin</em>.</p>
<p>Complementariamente, sería bueno que se reforzara la <em>Alfin</em> con otras asignaturas. Hasta ahora por ejemplo, podemos mencionar que en la <em>Universidad Carlos III </em>se ha añadido una optativa denominada “Servicios de alfabetización informacional”.</p>
<p>Y en el caso de la <em>Universidad de Murcia</em>, al describir los perfiles profesionales, uno de ellos es la de proporcionar <em>Alfin</em>. Además:</p>
<p>• Una asignatura obligatoria es “Promoción y formación en las Unidades de Información”, cuyas competencias son entre otras: “C9. Conocimiento de la terminología y conceptos asociados a la Promoción, Formación de Usuarios y a la Alfabetización informacional. C10. Habilidades para la planificación y desarrollo de programas de Promoción, Formación de Usuarios y Alfabetización Informacional en diferentes ámbitos”.</p>
<p>• Y hay una asignatura optativa: “Servicios educativos y de Alfabetización Informacional”, donde se trabajará la “C4. Capacidad para el diseño, la aplicación y la evaluación de programas de formación de competencias informacionales de los usuarios”.</p>
<p><strong>2. La preparación para servicios Alfin de los profesionales en ejercicio</strong></p>
<p>Si en la formación universitaria se pueden atestiguar avances que aún han de consolidarse, en la formación permanente sí que apreciamos un gran interés desde hace años por aprender conceptos y métodos para los servicios <em>Alfin</em>.</p>
<p>Indudablemente, hay problemas para ponerlos en práctica, sobre todo en las bibliotecas públicas. Quizás el que muchas de ellas tengan poco personal, que haya otras prioridades, que no esté suficientemente recogido en las estructuras y planes de la organización…, hacen costoso el desarrollo sistemático de servicios <em>Alfin</em>, pero si miramos en perspectiva su trayectoria, veremos cómo han progresado.</p>
<p>Sobre todo en bibliotecas universitarias: las recopilaciones de <em>Rebiun</em> (2008a y 2008b), citan casi quinientas actuaciones de <em>Alfin</em>, tanto relacionadas con la enseñanza de competencias como de habilidades; hay actuaciones introductorias y avanzadas; se imparte asignaturas por parte de los bibliotecarios o se colabora con ellas tanto en grado como es masters; se usa el campus virtual para cursos; y en algunos casos hay herramientas de web social como los blogs y las <em>wikis</em> para practicar y enseñar <em>Alfin</em>. </p>
<p>Todas estas iniciativas se van apoyando en planes de formación, en la realización de cursos programados por asociaciones profesionales y otros organismos, en la existencia de grupos de trabajo o foros formativos y la presencia del tema <em>Alfin</em> en publicaciones, seminarios y congresos.</p>
<p>Casi todas las asociaciones profesionales han programado formación en <em>Alfin</em>. Por ejemplo, <em>Sedic</em> tuvo en 2006 cursos virtuales sobre <em>Alfin</em> que ahora se están volviendo a programar (“Alfabetizar desde la biblioteca universitaria. Diseño de herramientas para el aprendizaje virtual”).</p>
<p>El <em>Cobdc</em> ha realizado cursos sobre “Disseny de plans de formació d&#8217;habilitats informacionals en un entorn EEES a biblioteques universitàries” o sobre elaboración de tutoriales y materiales interactivos.</p>
<p>El mismo <em>Cobdc</em> o la <em>Asociación Andaluza de Bibliotecarios</em> tienen grupos de trabajo donde se trata este tema, y también ha sido objeto de sus Jornadas en diversas ocasiones. </p>
<p>Otro ejemplo para nosotros es el de las Jornadas del grupo de bibliotecas asociadas a <em>Unesco</em> de Cataluña, pues consideran  la biblioteca como una institución globalmente educadora.</p>
<p>Así se ha reflejado en sus jornadas del pasado mes de octubre, “<a href="http://www.unescocat.org/ct/jornades3/index.html">La biblioteca pública, espacio abierto al aprendizaje</a>”, que han concluido con un manifiesto sobre la biblioteca como espacio y motor educador de su comunidad, con un personal que ha de tener competencias formativas. </p>
<p>En el ámbito de la Administración, ya hace unos tres años la <em>Subdirección General de Coordinación Bibliotecaria </em>programó cursos de formación para el personal de las bibliotecas públicas del estado con varias ediciones (“Alfabetización informacional y biblioteca pública”) y puso en marcha el <a href="http://www.alfinred.org">foro <em>Alfinred</em></a>.</p>
<p>Por su parte, <em>Rebiun</em> (2007) ha hecho de la <em>Alfin</em> un objetivo de la primera de las líneas de su <em>Plan Estratégico 2007-2010</em>, lo que ha supuesto la realización en Pamplona de las <em>Jornadas CRAI</em>, dedicadas a “Las competencias en información en las nuevas enseñanzas universitarias”.</p>
<p>También universidades y fundaciones programan cursos <em>Alfin</em> de especialización, de verano o virtuales. Entre otros muchos, la <em>Fundación Complutense</em>, la <em>Fundación Claudio Sánchez Albornoz </em>o el <em>Instituto Millares Carlo</em>, que acaba de anunciar la segunda edición de  “Desarrollo y modelos de cursos de formación Alfin en  bibliotecas académicas”.</p>
<p>Todas estas actividades deben ser coherentes con los propios presupuestos de <em>Alfin</em>. Es decir, no se trata de reproducir o transmitir contenidos como un fin en sí mismo, sino que deben ser ocasiones de aprendizaje de sus participantes, que les conduzcan a realizar y aplicar proyectos en sus propias bibliotecas, a tener procesos de reflexión sobre su aplicabilidad y valor en sus contextos, etcétera.</p>
<p>En ese sentido, estamos a las puertas del “II Seminario Biblioteca, aprendizaje y ciudadanía”, que se celebrará en Vilanova a fines del próximo mes de enero, bajo el lema “Prácticas y experiencias de alfabetización informacional”, lo que es una muestra de esa voluntad de contribuir a servicios que mejoren a los ciudadanos.</p>
<p>Sería una continuación del I Seminario que se celebró en la <em>Biblioteca de Castilla-La Mancha </em>(y que produjo la <em>Declaración de Toledo: Bibliotecas por el aprendizaje permanente</em>), y mantendría su voluntad de tener un carácter participativo bajo la metodología de seminario, y ser transversal, para reunir a profesionales de bibliotecas públicas, universitarias, escolares o especializadas, que luego procurarán trabajar los objetivos <em>Alfin </em>con sus usuarios, y cooperar a través del foro <em>Alfinred</em>.</p>
<p>Otro indudable hito de la formación permanente sobre <em>Alfin</em> en España ha sido el programa “<a href="http://www.fesabid.org/federacion/ebiblio.htm">E-Biblio: bibliotecas y bibliotecarios como agentes de promoción de la sociedad de la información</a>”, promovido por <em>Fesabid</em> y financiado por el “<em>Plan Avanza</em>”,  del <em>Ministerio de Industria</em>.</p>
<p>Fue todo un logro vincular en las políticas gubernamentales para la sociedad de la información, a las bibliotecas y los servicios <em>Alfin</em>.</p>
<p>Gracias a esta iniciativa, durante 2008 se están impartiendo de modo gratuito, a través de las asociaciones profesionales, un total de 21 cursos de 30 horas. A su final, los participantes deben elaborar un proyecto <em>Alfin</em> para aplicarlo en sus propias instituciones.</p>
<p>Y por último, debemos citar el “Taller Unesco de Formación de Formadores en <em>Alfin</em>” que se ha realizado en la <em>Biblioteca de Andalucía </em>y la <em>Fundación Tres Culturas de Sevilla</em>.</p>
<p>La <em>Unesco</em>está promoviendo los servicios <em>Alfin</em> como medio de apoyo a la educación y la construcción de capacidades personales. Además, para favorecer su aplicación en las bibliotecas, programa talleres para bibliotecarios por regiones supranacionales.</p>
<p>El que citamos, se ha destinado al área de los países mediterráneos e iberoamérica, y podemos testimoniar el interés de los participantes, de once países diferentes, por esa labor educadora que cada vez asumimos con más convicción.</p>
<p>Aunque se celebró la última semana de octubre, la <a href="http://medina-psicologia.ugr.es/biblioteca/">biblioteca de la <em>Universidad de Granada </em></a> facilitó desde julio el uso de la plataforma de formación de la biblioteca, para que los participantes reflexionaran sobre sus experiencias previas y expectativas.</p>
<p>Tras el seminario, los bibliotecarios siguen trabajando en la elaboración de sus proyectos de aplicación, debatiendo en foros, o participando en la red social <a href="http://entrenautas.ning.com"><em>Entrenautas</em></a>.</p>
<p>Entre los aspectos trabajados han estado: </p>
<p>• Alfabetización, aprendizaje permanente y competencias básicas.<br />
• Modelos, marcos y normas de la alfabetización.<br />
• La situación actual de la alfabetización informacional por países.<br />
• Los problemas transversales de los servicios de alfabetización en los distintos ámbitos  (biblioteca pública, escolar, universitaria, organizaciones y entornos profesionales específicos).<br />
• Elaboración y ejecución de planes de alfabetización informacional. Aspectos generales y por ámbitos de aplicación.<br />
• Alfabetización y web social.<br />
• Transición de la alfabetización de unos niveles y etapas vitales a otros.<br />
• Agendas de desarrollo y promoción de la alfabetización.<br />
• Formación de formadores.<br />
• Evaluación y acreditación de los programas formativos.<br />
• Promoción y marketing de la alfabetización informacional.<br />
• Coordinación y cooperación de actividades <em>Alfin</em>.</p>
<p>Confiamos en que todas estas iniciativas formativas vayan extendiendo la dimensión educativa de las bibliotecas, y superando las dificultades existentes.</p>
<p>La <em>Declaración IFLA/Unesco</em> de Alejandría manifestó que la <em>Alfin</em> proporciona las vías para buscar, evaluar, usar y crear información en forma efectiva, ayudando a alcanzar metas personales, sociales, ocupacionales y educacionales. Por eso, la considera “un derecho humano básico en el mundo digital”, al “promover la inclusión social”.</p>
<p>Nuestro compromiso es contribuir a hacerlo posible, y formándonos lo haremos mejor.</p>
<div class="notas">
<p><strong>Bibliografía</strong></p>
<p><em>Area, M. </em>(2007). Adquisición de competencias en información. Una materia necesaria en la formación universitaria. Documento marco de REBIUN para la CRUE. Consultado en: 17-11-2008.<br />
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<p><strong>Delgado López-Cozar, E.</strong> (2007). El ocaso de las enseñanzas universitarias de Documentación en España. En: <em>Anuario ThinkEPI 2008</em>, 126-129. Consultado en: 17-11-2008.<br />
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<p><em>European Curriculum Reflections on Library and Information Science Education</em> (2005). Copenhagen: The Royal School of Library and Information Science. Consultado en: 17-11-2008.<br />
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<p><strong>García-Marco. F-J.</strong> (2008). El movimiento iSchools: posicionando los estudios de Biblioteconomía y Documentación en la era de la información. En: <em>Anuario ThinkEPI 2009