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	<title>Comments on: Biblioteca 2.0: ¿revolución o nuevo maquillaje para viejas formas de hacer?</title>
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		<title>By: Marcos Ros-MartÃ­n</title>
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		<dc:creator>Marcos Ros-MartÃ­n</dc:creator>
		<pubDate>Thu, 24 Jul 2008 18:24:24 +0000</pubDate>
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		<description>&lt;h5&gt;INICIATIVAS 2.0 HORIZONTALES&lt;/h5&gt;
Por &lt;strong&gt;Marcos Ros-MartÃ­n&lt;/strong&gt;

Tal y como seÃ±ala &lt;strong&gt;Nieves&lt;/strong&gt;, las iniciativas 2.0 desde nuestras bibliotecas no deberÃ­an ser lanzadas de forma vertical, es decir, esperando que desde una instancia superior nos indique el camino o nos provea de las herramientas necesarias para ser 2.0, si no mÃ¡s bien al contrario, de forma horizontal.

&lt;strong&gt;Fernando JuÃ¡rez&lt;/strong&gt;, sin ir mÃ¡s lejos adalid de la Biblioteca 2.0, en su artÃ­culo &lt;em&gt;&lt;a href=&quot;http://www.elprofesionaldelainformacion.com/contenidos/2008/marzo/02.html&quot;&gt;TecnologÃ­a, innovaciÃ³n y web social: el valor de la dimensiÃ³n en la biblioteca pÃºblica. El caso de la biblioteca de Muskiz&lt;/a&gt;&lt;/em&gt;, nos relataba sus inicios en la Web 2.0 y nos contaba que lo hacÃ­a de una forma completamente horizontal. 

Es decir, se reunÃ­an una serie de bibliotecas-bibliotecarios para ir probando y aÃ±adiendo herramientas que podÃ­an ser Ãºtiles para sus respectivas bibliotecas. &lt;em&gt;&lt;a href=&quot;http://comunidad20.sedic.es/?p=173&quot;&gt;Agua para su molino&lt;/a&gt;&lt;/em&gt;, contaba en otra ocasiÃ³n.

pero ahÃ­ encontramos otra de las diferencias. Cada biblioteca tiene sus necesidades particulares, su pÃºblico objetivo y no hay que esperar que desde arriba nos solventen la papeleta con una herramienta que puede que nos resulte inÃºtil para nuestras necesidades, sino mÃ¡s bien al contrario, disponer de las herramientas que podemos utilizar a un coste cercano a cero en internet para ofrecer servicios especÃ­ficos a nuestros usuarios.</description>
		<content:encoded><![CDATA[<h5>INICIATIVAS 2.0 HORIZONTALES</h5>
<p>Por <strong>Marcos Ros-MartÃ­n</strong></p>
<p>Tal y como seÃ±ala <strong>Nieves</strong>, las iniciativas 2.0 desde nuestras bibliotecas no deberÃ­an ser lanzadas de forma vertical, es decir, esperando que desde una instancia superior nos indique el camino o nos provea de las herramientas necesarias para ser 2.0, si no mÃ¡s bien al contrario, de forma horizontal.</p>
<p><strong>Fernando JuÃ¡rez</strong>, sin ir mÃ¡s lejos adalid de la Biblioteca 2.0, en su artÃ­culo <em><a href="http://www.elprofesionaldelainformacion.com/contenidos/2008/marzo/02.html">TecnologÃ­a, innovaciÃ³n y web social: el valor de la dimensiÃ³n en la biblioteca pÃºblica. El caso de la biblioteca de Muskiz</a></em>, nos relataba sus inicios en la Web 2.0 y nos contaba que lo hacÃ­a de una forma completamente horizontal. </p>
<p>Es decir, se reunÃ­an una serie de bibliotecas-bibliotecarios para ir probando y aÃ±adiendo herramientas que podÃ­an ser Ãºtiles para sus respectivas bibliotecas. <em><a href="http://comunidad20.sedic.es/?p=173">Agua para su molino</a></em>, contaba en otra ocasiÃ³n.</p>
<p>pero ahÃ­ encontramos otra de las diferencias. Cada biblioteca tiene sus necesidades particulares, su pÃºblico objetivo y no hay que esperar que desde arriba nos solventen la papeleta con una herramienta que puede que nos resulte inÃºtil para nuestras necesidades, sino mÃ¡s bien al contrario, disponer de las herramientas que podemos utilizar a un coste cercano a cero en internet para ofrecer servicios especÃ­ficos a nuestros usuarios.</p>
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		<title>By: Nieves GonzÃ¡lez</title>
		<link>http://www.thinkepi.net/biblioteca-20-%c2%bfrevolucion-o-nuevo-maquillaje-para-viejas-formas-de-hacer/comment-page-1#comment-237</link>
		<dc:creator>Nieves GonzÃ¡lez</dc:creator>
		<pubDate>Thu, 24 Jul 2008 18:23:21 +0000</pubDate>
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		<description>&lt;h5&gt;NECESIDAD DE EVIDENCIAS DE EXPERIENCIAS 2.0 PARA LOGRAR CAMBIOS&lt;/h5&gt;
Por &lt;strong&gt;Nieves GonzÃ¡lez&lt;/strong&gt;

Parece que conforme van llegando las vacaciones, nos prestamos mÃ¡s a la reflexiÃ³n y hacer balance del curso que termina. Por ello suscribo yo tambiÃ©n las palabras de &lt;strong&gt;Roser&lt;/strong&gt; y &lt;strong&gt;Marcos&lt;/strong&gt; y sus reflexiones sobre la Biblioteca 2.0, como revoluciÃ³n o simple maquillaje de viejas formas.

Pero hay algo que me gustarÃ­a matizar, no creo que &quot;haya que esperar a que las administraciones se imbuyan de la actitud 2.0 para dar un paso adelante
e incorporar las nuevas tecnologÃ­as que faciliten el cambio de modelo&quot;. Creo sin embargo que algo siempre se puede hacer, desde la segunda, tercera o undÃ©cina fila de la muy jerarquizada organizaciÃ³n a la que pertenezca nuestra biblioteca. Y de hecho, creo que la mayorÃ­a de las realizaciones que en EspaÃ±a se estÃ¡n llevando a cabo responden a este planteamiento. 

Lo mÃ¡s dificil de conseguir si queremos provocar el cambio hacia la biblioteca 2.0 es el cambio de actitud. Y esperar que los que estÃ¡n en la primera fila tomando decisiones lo hagan es tarea dificilÃ­sima si no se presentan resultados que convenzan de su bondad y justifiquen el cambio. Â¿CuÃ¡ntas veces hemos oÃ­do la frase &quot;lo que funciona no se debe cambiar&quot;?  Sin embargo, si siempre se usara esta teorÃ­a, no habrÃ­a progreso. Nos hubieramos quedado en el coche de caballos que, sin duda, les funcionaba bien a los de la Ã©poca.

Por lo tanto, creo que necesitamos resultados, evidencias de aplicaciones 2.0 que hayan mejorado los servicios y el nivel de satisfacciÃ³n del usuario, si esperamos realmente convencer a quienes toman las decisiones y, mientras esto ocurre, &quot;A Dios rogando y con el mazo dando&quot;, Â¿por quÃ© no empezar con
un &lt;em&gt;blog&lt;/em&gt; que vaya contando a los usuarios lo que se hace en la biblioteca? Â¿o &lt;em&gt;wikis&lt;/em&gt; de recursos especializados de la biblioteca que faciliten la participaciÃ³n de los usuarios y la inteligencia colectiva? Â¿o subimos fotos o vÃ­deos de la biblioteca a &lt;em&gt;Flickr&lt;/em&gt; o &lt;em&gt;YouTube&lt;/em&gt; y animamos a los usuarios a que tambien lo hagan? Cantidad de ideas, de todos los tamaÃ±os, que podemos ir asumiendo desde cualquier estamento en el que nos encontremos. Lo Ãºnico que se necesita es actitud (y algÃºn nacido digital cerquita).

De lo poco que sÃ©, despuÃ©s de estos Ãºltimos aÃ±os de experiencias con la biblioteca 2.0, es que los servicios y aplicaciones 2.0 que vemos ya en bibliotecas espaÃ±olas responden mÃ¡s a iniciativas personales que van &quot;evangelizando&quot; que a jefes administrativos que planifican desde arriba. Sin lugar a dudas que la planificaciÃ³n debe llegar, pero antes tienen que ver resultados para convencerse. O que la biblioteca de referencia (todos tenemos una), integre estos servicios 2.0 y los coloque en lugar destacado en su web.

De todas formas, tarde o temprano, y ya lo estamos viendo en el resto de los sectores que nos rodean (vÃ©ase el &lt;em&gt;BBVA&lt;/em&gt; y &lt;em&gt;Tu Cuentas&lt;/em&gt;), los nacidos digitales los exigirÃ¡n y sÃ³lo podrÃ¡n responder aquellas instituciones (bibliotecas incluidas) que estÃ©n preparadas y demuestren cierta experiencia.

Y en esta linea de reflexiÃ³n proactiva, Â¿por quÃ© no empezamos todos los que ya tenemos la actitud 2.0 a contar lo que hacemos en la &lt;em&gt;wiki&lt;/em&gt; Biblioteca 2.0
de &lt;em&gt;&lt;a href=&quot;http://wiki.sedic.es/index.php/Biblioteca2.0+&quot;&gt;SEDIC&lt;/a&gt;&lt;/em&gt; que comentaba &lt;strong&gt;Roser&lt;/strong&gt; en su mensaje?. 

SerÃ­a una forma de recoger los servicios y aplicaciones 2.0 que ya estÃ¡n funcionando en las bibliotecas espaÃ±olas, ayudando a dar ideas y sirviendo de foro de intercambio de experiencias y resultados. Solo hay que solicitar las claves para editar. Â¿QuiÃ©n se anima?</description>
		<content:encoded><![CDATA[<h5>NECESIDAD DE EVIDENCIAS DE EXPERIENCIAS 2.0 PARA LOGRAR CAMBIOS</h5>
<p>Por <strong>Nieves GonzÃ¡lez</strong></p>
<p>Parece que conforme van llegando las vacaciones, nos prestamos mÃ¡s a la reflexiÃ³n y hacer balance del curso que termina. Por ello suscribo yo tambiÃ©n las palabras de <strong>Roser</strong> y <strong>Marcos</strong> y sus reflexiones sobre la Biblioteca 2.0, como revoluciÃ³n o simple maquillaje de viejas formas.</p>
<p>Pero hay algo que me gustarÃ­a matizar, no creo que &#8220;haya que esperar a que las administraciones se imbuyan de la actitud 2.0 para dar un paso adelante<br />
e incorporar las nuevas tecnologÃ­as que faciliten el cambio de modelo&#8221;. Creo sin embargo que algo siempre se puede hacer, desde la segunda, tercera o undÃ©cina fila de la muy jerarquizada organizaciÃ³n a la que pertenezca nuestra biblioteca. Y de hecho, creo que la mayorÃ­a de las realizaciones que en EspaÃ±a se estÃ¡n llevando a cabo responden a este planteamiento. </p>
<p>Lo mÃ¡s dificil de conseguir si queremos provocar el cambio hacia la biblioteca 2.0 es el cambio de actitud. Y esperar que los que estÃ¡n en la primera fila tomando decisiones lo hagan es tarea dificilÃ­sima si no se presentan resultados que convenzan de su bondad y justifiquen el cambio. Â¿CuÃ¡ntas veces hemos oÃ­do la frase &#8220;lo que funciona no se debe cambiar&#8221;?  Sin embargo, si siempre se usara esta teorÃ­a, no habrÃ­a progreso. Nos hubieramos quedado en el coche de caballos que, sin duda, les funcionaba bien a los de la Ã©poca.</p>
<p>Por lo tanto, creo que necesitamos resultados, evidencias de aplicaciones 2.0 que hayan mejorado los servicios y el nivel de satisfacciÃ³n del usuario, si esperamos realmente convencer a quienes toman las decisiones y, mientras esto ocurre, &#8220;A Dios rogando y con el mazo dando&#8221;, Â¿por quÃ© no empezar con<br />
un <em>blog</em> que vaya contando a los usuarios lo que se hace en la biblioteca? Â¿o <em>wikis</em> de recursos especializados de la biblioteca que faciliten la participaciÃ³n de los usuarios y la inteligencia colectiva? Â¿o subimos fotos o vÃ­deos de la biblioteca a <em>Flickr</em> o <em>YouTube</em> y animamos a los usuarios a que tambien lo hagan? Cantidad de ideas, de todos los tamaÃ±os, que podemos ir asumiendo desde cualquier estamento en el que nos encontremos. Lo Ãºnico que se necesita es actitud (y algÃºn nacido digital cerquita).</p>
<p>De lo poco que sÃ©, despuÃ©s de estos Ãºltimos aÃ±os de experiencias con la biblioteca 2.0, es que los servicios y aplicaciones 2.0 que vemos ya en bibliotecas espaÃ±olas responden mÃ¡s a iniciativas personales que van &#8220;evangelizando&#8221; que a jefes administrativos que planifican desde arriba. Sin lugar a dudas que la planificaciÃ³n debe llegar, pero antes tienen que ver resultados para convencerse. O que la biblioteca de referencia (todos tenemos una), integre estos servicios 2.0 y los coloque en lugar destacado en su web.</p>
<p>De todas formas, tarde o temprano, y ya lo estamos viendo en el resto de los sectores que nos rodean (vÃ©ase el <em>BBVA</em> y <em>Tu Cuentas</em>), los nacidos digitales los exigirÃ¡n y sÃ³lo podrÃ¡n responder aquellas instituciones (bibliotecas incluidas) que estÃ©n preparadas y demuestren cierta experiencia.</p>
<p>Y en esta linea de reflexiÃ³n proactiva, Â¿por quÃ© no empezamos todos los que ya tenemos la actitud 2.0 a contar lo que hacemos en la <em>wiki</em> Biblioteca 2.0<br />
de <em><a href="http://wiki.sedic.es/index.php/Biblioteca2.0+">SEDIC</a></em> que comentaba <strong>Roser</strong> en su mensaje?. </p>
<p>SerÃ­a una forma de recoger los servicios y aplicaciones 2.0 que ya estÃ¡n funcionando en las bibliotecas espaÃ±olas, ayudando a dar ideas y sirviendo de foro de intercambio de experiencias y resultados. Solo hay que solicitar las claves para editar. Â¿QuiÃ©n se anima?</p>
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		<title>By: Marcos Ros-MartÃ­n</title>
		<link>http://www.thinkepi.net/biblioteca-20-%c2%bfrevolucion-o-nuevo-maquillaje-para-viejas-formas-de-hacer/comment-page-1#comment-236</link>
		<dc:creator>Marcos Ros-MartÃ­n</dc:creator>
		<pubDate>Thu, 24 Jul 2008 18:22:16 +0000</pubDate>
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		<description>&lt;h5&gt;UN MODELO DE BIBLIOTECA ACORDE A NUESTROS TIEMPOS&lt;/h5&gt;
Por &lt;strong&gt;Marcos Ros-MartÃ­n&lt;/strong&gt;

Suscribiendo lo dicho ya por &lt;strong&gt;Roser&lt;/strong&gt;, considero que las bibliotecas han llegado a un punto crÃ­tico en el que deben de evolucionar adaptÃ¡ndose a los cambios sociales y culturales de la sociedad, porque tal y como la autora seÃ±ala, las bibliotecas aparecen estancadas en un modelo heredado del siglo XIX.

Ya lo he comentado en distintas ocasiones, pero lo que estÃ¡ sucediendo es que las Bibliotecas estÃ¡n descubriendo que al fin tienen competencia dentro de su mercado, que es ofrecer informaciÃ³n de forma sencilla, gratuita y accesible al ciudadano de a pie.

La utilizaciÃ³n de tÃ©rminos como &quot;segmentos&quot;, &quot;perfiles&quot;, &quot;necesidades y expectativas&quot; con tanta crudeza pueden recordar mÃ¡s a la gestiÃ³n empresarial que a lo enseÃ±ado en la gestiÃ³n bibliotecaria. Sin embargo, sucede que las bibliotecas estÃ¡n comenzando a sentirse amenazadas por un mercado de la informaciÃ³n, cultural y del ocio ubicuo en el que no pueden quedarse sentadas y esperar simplemente a que los usuarios acudan a ellas.

Realmente, sÃ­ que se trata de una revoluciÃ³n. RevoluciÃ³n en el sentido de la llegada de una competencia real y despiadada, pero ante la cual no podemos amedrentarnos. Hay que convertir las amenazas en oportunidades y la adopciÃ³n del concepto 2.0 es el camino hacia el que nos debemos dirigir para sobrevivir.

Durante el periodo de aceptaciÃ³n y difusiÃ³n de Internet, los bibliotecarios se otorgaron una nueva etiqueta, la de &lt;a href=&quot;http://www.librarian-image.net/img07/search_engine_web.jpg&quot;&gt;buscadores de informaciones personales&lt;/a&gt;, ahora adoptan una nueva etiqueta, la 2.0, aprovechando el revuelo de las nuevas herramientas creadas en el marco de la web colaborativa. Lo cual no estÃ¡ mal, claro que no, porque al fin y al cabo hay que conocer las tendencias y los usos que hacen nuestros usuarios de la informaciÃ³n. Debemos tratar de acercarlos a nosotros y para ello debemos conocer las herramientas, pero tambiÃ©n se debe repensar el modelo de biblioteca que queremos.

Ser participativo es dar una pequeÃ±a parte del poder que ostentas, sÃ­, puesto que tienes que ser transparente y asumir los errores que sin duda tus usuarios descubrirÃ¡n. TendrÃ¡s alabanzas, y tambiÃ©n crÃ­ticas, pero siguiendo el ejemplo de la Web 2.0, el eterno estado beta: un servicio bibliotecario nunca es perfecto ni estÃ¡ acabado, siempre estÃ¡ evolucionando. Nosotros debemos acompasar ese proceso, siendo conscientes quÃ© podemos aportar a la sociedad, quÃ© usuarios nos necesitan mÃ¡s que otros y quÃ© perfiles necesitan quÃ© tipo de informaciÃ³n.

Por supuesto que todo este debate se queda en agua de borrajas cuando las bibliotecas se quedan sin fondos para la adquisiciÃ³n de libros porque se quedarÃ­an en las cajas (como sucede en la Comunidad Valenciana), pero eso ya es otra historia.</description>
		<content:encoded><![CDATA[<h5>UN MODELO DE BIBLIOTECA ACORDE A NUESTROS TIEMPOS</h5>
<p>Por <strong>Marcos Ros-MartÃ­n</strong></p>
<p>Suscribiendo lo dicho ya por <strong>Roser</strong>, considero que las bibliotecas han llegado a un punto crÃ­tico en el que deben de evolucionar adaptÃ¡ndose a los cambios sociales y culturales de la sociedad, porque tal y como la autora seÃ±ala, las bibliotecas aparecen estancadas en un modelo heredado del siglo XIX.</p>
<p>Ya lo he comentado en distintas ocasiones, pero lo que estÃ¡ sucediendo es que las Bibliotecas estÃ¡n descubriendo que al fin tienen competencia dentro de su mercado, que es ofrecer informaciÃ³n de forma sencilla, gratuita y accesible al ciudadano de a pie.</p>
<p>La utilizaciÃ³n de tÃ©rminos como &#8220;segmentos&#8221;, &#8220;perfiles&#8221;, &#8220;necesidades y expectativas&#8221; con tanta crudeza pueden recordar mÃ¡s a la gestiÃ³n empresarial que a lo enseÃ±ado en la gestiÃ³n bibliotecaria. Sin embargo, sucede que las bibliotecas estÃ¡n comenzando a sentirse amenazadas por un mercado de la informaciÃ³n, cultural y del ocio ubicuo en el que no pueden quedarse sentadas y esperar simplemente a que los usuarios acudan a ellas.</p>
<p>Realmente, sÃ­ que se trata de una revoluciÃ³n. RevoluciÃ³n en el sentido de la llegada de una competencia real y despiadada, pero ante la cual no podemos amedrentarnos. Hay que convertir las amenazas en oportunidades y la adopciÃ³n del concepto 2.0 es el camino hacia el que nos debemos dirigir para sobrevivir.</p>
<p>Durante el periodo de aceptaciÃ³n y difusiÃ³n de Internet, los bibliotecarios se otorgaron una nueva etiqueta, la de <a href="http://www.librarian-image.net/img07/search_engine_web.jpg">buscadores de informaciones personales</a>, ahora adoptan una nueva etiqueta, la 2.0, aprovechando el revuelo de las nuevas herramientas creadas en el marco de la web colaborativa. Lo cual no estÃ¡ mal, claro que no, porque al fin y al cabo hay que conocer las tendencias y los usos que hacen nuestros usuarios de la informaciÃ³n. Debemos tratar de acercarlos a nosotros y para ello debemos conocer las herramientas, pero tambiÃ©n se debe repensar el modelo de biblioteca que queremos.</p>
<p>Ser participativo es dar una pequeÃ±a parte del poder que ostentas, sÃ­, puesto que tienes que ser transparente y asumir los errores que sin duda tus usuarios descubrirÃ¡n. TendrÃ¡s alabanzas, y tambiÃ©n crÃ­ticas, pero siguiendo el ejemplo de la Web 2.0, el eterno estado beta: un servicio bibliotecario nunca es perfecto ni estÃ¡ acabado, siempre estÃ¡ evolucionando. Nosotros debemos acompasar ese proceso, siendo conscientes quÃ© podemos aportar a la sociedad, quÃ© usuarios nos necesitan mÃ¡s que otros y quÃ© perfiles necesitan quÃ© tipo de informaciÃ³n.</p>
<p>Por supuesto que todo este debate se queda en agua de borrajas cuando las bibliotecas se quedan sin fondos para la adquisiciÃ³n de libros porque se quedarÃ­an en las cajas (como sucede en la Comunidad Valenciana), pero eso ya es otra historia.</p>
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