Biblioteca pública Sociedad Limitada
Por Javier Leiva-Aguilera28 September 2009
Con este texto quiero plantear una hipotética biblioteca que pudiera funcionar bajo la forma jurídica y las reglas de una empresa privada, sin por ello perder de vista lo que es y debe ser una biblioteca pública. Estoy hablando de un centro que debería alcanzar estos dos objetivos:
- Cumplir las misiones de la biblioteca pública
- Ser rentable económicamente
No es un texto de finales sino todo lo contrario: se trata de un borrador abierto a cualquier aportación. Con él me gustaría abrir un debate que ponga sobre la mesa las flaquezas de la propuesta, que lleve más allá posibles aciertos y que, en todo caso, nos ayude a todos a plantearnos cosas que muchas veces parecen imposibles de plantear, por tabú o por la simple inercia del día a día.
La biblioteca
Todos conocemos cuáles son las misiones de la biblioteca pública y sabemos que ésta debe contribuir a que los ciudadanos tengan acceso a la formación, a la información y al entretenimiento sin que importe su origen, categoría social, religión o sus opciones de vida. También sabemos que todo esto deben obtenerlo de forma gratuita, así que el modelo de negocio de esta biblioteca no puede basarse en el cobro directo por los servicios bibliotecarios ofrecidos. Por lo menos no por los esenciales…
En todo caso, dejo el modo de conseguir ingresos para más adelante y me centro en la propia biblioteca. Vamos a necesitar clientes (o usuarios, como cada uno prefiera) y cuantos más mejor, así que tenemos que atraer público nuevo además de quitarle a nuestra competencia el que tiene (o parte de él): la biblioteca pública de titularidad pública.
Estos son algunos de los elementos con los que deberemos contar inexcusablemente, porque las bibliotecas públicas cuentan con ellos:
- Una sede física en un lugar céntrico y conveniente dentro de la comunidad local a la que vamos a dar servicio.
- Una sede virtual para esa misma comunidad y para atraer a público más lejano.
- Un fondo formado por documentos en cualquier formato.
- Personal especializado que sea capaz de gestionar el fondo y ayudar al usuario en todo lo que sea necesario. Dicho personal debe ser proactivo y comprometido para conseguir que todos y cada uno de los usuarios tengan una experiencia que les anime a repetir.
- Un programa variado de actividades culturales y de ocio adaptado a distintas franjas de edad.
Con éstos y algunos otros estaríamos ofreciendo lo mismo que la competencia, pero necesitamos más cosas o no llegaremos a ningún lado. Se me ocurren estas ideas:
- Insonorizar totalmente una zona para los que necesiten estar concentrados. En ella no se permite ningún ruido.
- Otra zona de la biblioteca permite hablar de modo que los usuarios puedan realizar una lectura social (por ejemplo, consultar juntos el ejemplar del catálogo de Ikea que tiene la biblioteca y discutir cómo van a decorar su casa), comentar los últimos escándalos políticos, jugar al parchís, etc.
- Abrir un bar dentro de la biblioteca. Se puede separar un espacio para quien quiera realizar un uso bastante ruidoso, pero las consumiciones y la comida se pueden llevar a cualquier espacio del centro. Hay camareros que se encargan de mantener todo el espacio limpio.
- Abrir un restaurante dentro del edificio de la biblioteca pero separado físicamente de ella. Debe dar a la calle para captar clientes que no necesariamente vayan a la biblioteca.
- Habilitar una zona de juegos. Dentro de ella se puede jugar a videojuegos o a juegos de mesa (que también se pueden desplazar a la zona anterior). También hay juguetes para los más pequeños.
- Construir una sala de proyección. Además de espacios para el visionado de películas en solitario, se pueden programar proyecciones temáticas. Esta sala también puede servir para sesiones acústicas y debe estar abierta a actividades promovidas por los ciudadanos.
- Construir una sala de conferencias. En ella se llevan a cabo actos organizados por la biblioteca, pero también se permite a los ciudadanos y entidades locales hacer uso del espacio: presentaciones de productos, lecturas de poesía, convocatorias políticas, iniciativas cívicas…
- Habilitar espacios para grupos permitiendo en ellos múltiples usos: trabajos en grupo los estudiantes, reuniones las asociaciones de vecinos, sesiones de karaoke algún grupo de amigos, etc.
- Tarjeta de fidelidad. Integrada en el carné de socio, premiará el uso de la biblioteca (más documentos en préstamo, las coca colas del bar más baratas, un menú gratis por cada diez en el restaurante, un masaje gratis por cada diez horas de uso de la red wifi, etc.).
Los ingresos
Todo lo anterior es muy caro y en una biblioteca pública-empresa no hay impuestos que lo cubran (seguro que estás pensando que tampoco sería posible en una biblioteca pública-pública). Así que necesitamos ingresos, y éstos podrían venir por estas vías:
- Cobrando parte de los servicios que van más allá de lo “puramente social”. Creo que se podría cobrar por las presentaciones comerciales, por algunos usos del auditorio y la sala de proyecciones o por el uso de salas para iniciativas privadas con ánimo de lucro.
- Las consumiciones del bar.
- El consumo en el restaurante.
- Conseguir patrocinios para las actividades que organiza la biblioteca. Debemos tener en cuenta que queremos atraer a casi toda la población, así que las empresas de la zona tendrán un espacio donde llegar fácilmente al cerebro de los consumidores.
- Vender espacios publicitarios dentro de la propia biblioteca.
Ejemplos:
- Zona de juegos patrocinada por el Gimnasio Martínez.
- Zona infantil patrocinada por la Guardería Cortiscuelas.
- Zona de silencio patrocinada por Balneario Maripili.
-Vender productos con la imagen corporativa de la biblioteca. Dado que tendremos un servicio muy bien valorado por todos y la imagen será atractiva, será fácil que la gente quiera tener nuestras prendas: camisetas, llaveros, toallas, libretas, chicles, zapatillas de deporte, relojes, etc.
- Acuerdos económicos con empresas para que entren dentro del programa de nuestra tarjeta de fidelidad.
¿Qué sacamos de todo esto?
Seguramente lo que planteo aquí como algo preliminar y claramente incompleto no tiene posibilidades de salir adelante.
O quizá sí… pero lo que pretendo no es presentar un plan de empresa sino dar rienda suelta a algunas ideas. Olvídate de la empresa privada y piensa en una biblioteca pública de las reales…
¿Qué harías en tu biblioteca si no hubiera nada que te parara los pies?
¿Podría entrar dentro de las misiones de la biblioteca pública tener un frontón para que los ciudadanos puedan introducirse al deporte?
¿Qué opciones de financiación pueden ser válidas más allá de las actuales?
¿Es inviable introducir la publicidad en la biblioteca de forma clara?
¿Crees positivo que la biblioteca amplíe su alcance y se convierta también en un centro cívico?
¿Dejarías a los chavales jugar al parchís o a los abuelos al dominó en una sala de lectura?
Miembro del Grupo ThinkEPI
documenéame -









