¿Por qué “Bolonia” en los estudios de Información y Documentación?
| 25 mayo, 2009 |
Por José-Antonio Moreiro
en Notas ThinkEPI 2010 |
El Espacio Europeo de Educación Superior (EEES) se acordó en 1999 por los veintinueve Estados que suscribieron la Declaración de Bolonia. Hoy agrupa a 47 países. Desde luego este ‘Plan Bolonia’ es mejorable, pero aun así, creo que supone una gran ocasión de cambio para las universidades, y debe ser percibido como una apuesta por la calidad en la formación del alumnado y por la mejora del servicio público universitario.
Si Europa alcanzó una unión monetaria, es razonable que aspire a lograr una Europa del conocimiento (Estrategia de Lisboa, 2002), por la que las estructuras de los estudios superiores en los países europeos sean comparables y compatibles, con idea de poder dar respuesta a las necesidades del mercado laboral. Esto no supone, en absoluto, una dependencia de las empresas, sino que obedece a la propuesta poco sospechosa de Ortega para quien la Universidad, lo “primero” que tiene que ser, es centro de formación para las profesiones intelectuales. Nos motiva a ello, además, la necesidad de realizar los intercambios que la globalización de actividades y la pertenencia a la UE nos obligan. En este contexto, la movilidad de los universitarios de la generación Erasmus, es otra forma de mejorar la calidad y fortalecer la dimensión europea de la enseñanza superior.
Los estudiantes que llegan a la universidad pertenecen a una generación digital, acostumbrada a alcanzar la información cada vez más por las pantallas que por el papel y el bolígrafo. Es por ello natural que nos planteemos nuevos modos de aprendizaje acordes con unas circunstancias ajenas totalmente a lo que era habitual hace dos décadas, y cuya condición cambiante forma parte de la misma naturaleza de las competencias profesionales que quieren alcanzar las enseñanzas de grado en Información y Documentación.
De este modo, estudiar en la universidad se hace más atractivo, porque el estudiante adquiere mayor protagonismo en su propio aprendizaje. Incluso los exámenes finales pasan a tener menor importancia en la nota final, pues los sistemas de evaluación tendrán mucho más en cuenta todo el trabajo realizado a lo largo del curso. Se trata de homogeneizar estructuras, unidades de medida de las cargas lectivas (créditos ECTS) y criterios de medición de la calidad (verificación), pero no de «homogeneizar a los estudiantes» ni a las universidades. Éstas buscan una continua renovación que las obliga a una mejora de la calidad de los servicios que prestan, que mide, desde la Aneca, el Consejo de Universidades y el Ministerio de Educación, aunque también desde estadísticas y clasificaciones internacionales.
En un entorno profesional competitivo y cambiante, la universidad se obliga a tener claros los perfiles profesionales a los que se dirige cada titulación. Sólo así se pueden determinar los objetivos curriculares de formación, así como los contenidos, métodos y medios para conformar los planes y programas de estudios. Además, responde a las necesidades de las empresas y organizaciones que se encuentran ante unos entornos competitivos cada vez más cambiantes y complejos.
No es extraño que, entre los puestos más solicitados para los profesionales de Información-Documentación, resulten destacadas las solicitudes para hacerse cargo de la gestión de contenidos y posicionamiento web, donde los contenidos tienen que moverse y actualizarse de continuo. Hacer una buena web no sólo significa estar en la Web, sino que los contenidos que se disponen en ella sean dinámicos, y que sean fácilmente descubiertos mediante los motores de búsqueda. Los dos requisitos más reclamados tienen que ver, pues, con la construcción, actualización y visibilidad de webs, reflejo inmediato y representativo de la vida institucional y empresarial.
Otra tarea demandada es la de gestionar los flujos de información y comunicación tanto dentro como hacia fuera de una institución. Sin olvidarnos de los procesos técnicos, otros bloques de actividad muy solicitados son las tareas comunes a los servicios de documentación (atención a los usuarios, creación y gestión de bases de datos, la propia gestión documental y la organización de la información y de redes…), junto a otros más novedosas como la documentación de procesos y la calidad de los mismos, con reiterada especial referencia a la documentación digital. El análisis de las tareas más solicitadas en las ofertas refleja claramente un perfil profesional distinto al que aparecía tan solo hace diez años, cada vez más vinculado a actividades informáticas y de gestión. La preparación para alcanzar estas competencias y habilidades es el principal objetivo de los nuevos grados.
Aunque no podamos esperar que el EEES solucione de inmediato los problemas de la educación superior, creo que una valoración de las posibles ventajas nos debería atraer hacia un saldo que se inclina favorablemente a los intereses de nuestros estudiantes puestos en su futuro ciudadano y profesional.
Notas:
ECTS = European credit transfer and accumulation system.
Aneca = Agencia Nacional de Evaluación de la Calidad y Acreditación.
José A. Moreiro.
Universidad Carlos III de Madrid.
Miembro del Grupo ThinkEPI
















LA RENOVACIÓN INTEGRAL DEL SISTEMA EDUCATIVO
Por Francisco José Diago
Hay aspectos como los de la homologación de estudios que me parecen acertadÃsimos y necesarios, en otras cosas, como el descenso de nivel de la licenciatura, me parece que no se ha tenido en cuenta a los licenciados, asà como tener que hacer un master prácticamente a la fuerza para que el tÃtulo tenga algún valor.
Porque, desengañémonos, dijese lo que dijese Ortega, los padres se gastan el dinero en la educacion de sus hijos y la gente va a la universidad con la ilusion de poder trabajar en lo que dedica años a estudiar.
Todo lo demás me suena haberlo oÃdo cientos de veces y que luego se queda en nada. La pregunta es la siguiente: Si cambia el perfil de los alumnos, los contenidos, la forma de enseñar, de aprender, de evaluar…
¿Se renovará la pieza clave de cualquier sistema educativo?
O sea, ¿se renovará el claustro de profesores de las universidades?
¿Será posible plantear nuevos modos de aprendizaje acordes con unas circunstancias ajenas totalmente a lo que era habitual hace dos décadas?
Quizás sea que cuando hablamos de renovación, pensamos en que se renueven los demás.